15 de noviembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Los sindicatos urgen a la Administración y a los empresarios a negociar un convenio laboral y evitar más riesgos laborales

La cara B de los festivales: la falta de regulación favorece la precariedad de los trabajadores de los eventos musicales

Los festivales viven en España una especie de
Los festivales viven en España una especie de "Vacío Legal"
La temporada de verano ha traído a España el mayor número de festivales musicales de todo el año. Galicia, Madrid, Barcelona y la costa levantina son algunas de las zonas que concentran grandes eventos musicales de miles de personas. No obstante, la música y cultura tienen su cara B. Largas horas de trabajo por sueldos que no se ajustan a la carga laboral y contratos en ocasiones verbales son algunas de las condiciones que soportan los empleados de este tipo de eventos.

En los festivales la mayor carga de trabajo llega antes y después de las representaciones, el montaje y desmontaje implica un esfuerzo humano monumental. Las tarimas de representación pueden llegar a ser estructuras imponentes y para ello se contratan personas incluso sin experiencia. Así lo denuncia Javier Agudo, representante de la Federación de Servicios de Comisiones Obreras (CCOO), que ha comentado algunas de las irregularidades y riesgos que viven este tipo de trabajadores.

“Realmente para hablar de los trabajadores debemos tener en cuenta que lo más importante es la cantidad de riesgos laborales a los que se encuentran sometidos: trabajo con conexiones eléctrica y las alturas de la tarima que muchas veces superan el límite establecido” explica Agudo que pone de ejemplo el uso de escaleras de gran altura, cuando por ley, estas no deberían superar los dos metros y medio de alto.

Como explica el sindicalista: “En teoría un trabajador no puede subir más de dos metros y medio en una escalera, debería instalarse una estructura mecánica que lo haga de forma automática; no obstante, en este tipo de eventos no se instalan, poniendo en riesgo a los trabajadores”.

Por otro lado, también existe un gran peligro por falta de conocimientos en materia de alta tensión, que en ocasiones pueden no estar especializados en la materia. Un joven que trabaja cada verano para un festival y que no quiere dar su nombre cuenta a elcierredigital.com  que “ en los festivales que he trabajado me encargo de montar y desmontar, cargar y descargar. Las escaleras que usaba se movían y había gente que se subía a otros lugares más estables”.

Trabajadores de festival.

El mismo joven asegura que los sueldos entre los españoles y extranjeros eran distintos. “Cuando yo trabajé la última vez cobre 5,50 euros la hora, pero también había un grupo de extranjeros que me dijeron que les pagaban 2”, el trabajador agrega que muchas veces les hacen contratos distintos a los que deberían por el tipo de trabajo.

Según Javier Agudo de CCOO el problema recae en la regulación de este tipo de eventos. “No se sabe cuándo empieza y cuando termina, puede haber trabajo durante el montaje y luego ya no”. Además, explica que los sindicatos han hecho seguimiento a este tipo de eventos desde hace años porque no se dispone de un convenio colectivo que regule los contratos.

“El problema es que para negociar un convenio colectivo es necesario que te reúnas con una patronal que tenga representatividad. Nosotros hemos adelantado negociaciones con la Federación de Salas de Fiestas, pero no son representativas del sector”, asegura Aguado.

Sin orientación

La mayoría de los trabajadores del entorno no se encuentran informados de las condiciones que deberían tener. Algo común si, como indican los sindicatos, no existe un convenio específico. Los organizadores pueden realizar contratos de Mozo de Carga y pagar hasta 11 euros la hora o podrían hacer otro tipo de contrato que pague menos hasta los 5,50 euros la hora.

Explica Aguado que muchas veces la situación ni siquiera es culpa de la organización del festival, ya que estos suelen contratar gestorías que cuando elaboran los contratos no saben a qué convenio acogerse y por tanto, cada persona sigue un criterio distinto. “La falta de regulación es el problema” concluye el sindicalista.

La contratación normalmente es en papel, pero existen denuncias de contratos verbales.

El sindicato CNT es el que adelanta el trabajo en el sector, pero tampoco informa de avances con negociaciones en ninguna patronal. No obstante, ha realizado jornadas informativas para explicar a quienes van a trabajar en festivales sus derechos básicos como trabajadores. En este medio hemos intentado contactar con el sindicato por varias vías y en muchas ocasiones pero ha sido imposible obtener respuesta.

Falta de orden

Este año, la Asociación de Festivales de Música (FMA) emitió un comunicado en el que explica que cada año las organizaciones deben superar un sinfín de problemas burocráticos referidos a los permisos de cada evento. Según la asociación, esto ocurre en eventos que llevan 5, 8 y 10 años presentando ediciones.

Desde la organización también reclaman medidas de orden jurídico que garanticen poder llevar a cabo este tipo de eventos con estándares jurídicos suficientes. Esto coincide con el reclamo de los sindicatos que no consideran que el sector siga ningún tipo de orden, por lo que, cada organización hace lo que cree correcto.

Javier Aguado de CCOO concluye que “España está muy atrasada en regulación laboral de este tipo de trabajos”. Los sindicalistas consideran urgente medidas entre las partes, ya que aseguran estar dispuestos a negociar un convenio colectivo, pero hasta ahora no han conseguido sentarse con ningún representante legitimado por el propio sector.

COMPARTIR: