15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La denuncia llega después de que el banco cerrase un acuerdo con Merlin Properties para venderle la mayor parte de su participación en el proyecto

Trinitario Casanova, del grupo Baraka, demanda al BBVA y DCN por 713 millones de euros en la Operación Chamartín

Recreación de la zona donde irá el desarrollo de Chamartín.
Recreación de la zona donde irá el desarrollo de Chamartín.
El empresario Trinitario Casanova ha denunciado al consorcio de Desarrollo Castellana Norte (DCN) y el banco inversor del proyecto, el BBVA. Les pide más de 773 millone de euros por los derechos de reversión sobre 1,2 millones de metros cuadrados que posee tras negociarlos con sus propietarios originarios. De este modo, Baraka, la empresa de Casanova, da un puñetazo encima de la mesa del mayor proyecto urbanístico de Europa.

El grupo Baraka que preside el empresario Trinitario Casanova ha demandado por vía civil a Desarrollo de Castellana Norte (DCN) y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA). El controvertido empresario sostiene que tanto DCN y BBVA como socio mayoritario del consorcio "están obligadas contractualmente a satisfacer los derechos de reversión derivados del procedimiento expropiatorio de los recintos ferroviarios de Chamartín y Fuencarral".

Por eso pide que "se condene a dichas entidades a abonar a mi mandante (Baraka) como titular de dichos derechos de reversión la cantidad de 713.786.683,94 euros, importe de la pérdida sufrida por mi representada por la privación de sus derechos de reversión derivados del referido procedimiento expropiatorio de los recintos ferroviarios de Chamartín y Fuencarral, dada la imposibilidad de restitución in natura de las fincas". 

La denuncia añade que "subsidiariamente, si se entendiera posible la restitución in natura de las fincas en su día expropiadas, se condene a las citadas mercantiles a renunciar a la titularidad de las mismas que le ha sido atribuidas por RENFE (hoy ADIF) en virtud del contrato de adjudicación de 29 de julio de 1994, devolviendo las mismas a la Administración en su día expropiante para poder hacer efectivo el derecho de reversión que sobre dichas fincas ostenta mi representada". 

El grupo Baraka de Trinitario Casanova advirtió el pasado mes de septiembre al BBVA, Desarrollo Castellana Norte y Merlin Properties ,que posee los derechos de reversión sobre 1,2 millones de metros cuadrados y que cualquiera que quiera construir en ese terreno necesita la autorización de los herederos de esos terrenos expropiados antes de la Guerra Civil. La advertencia llega después de que saltase la noticia de que BBVA intenta vender su participación en la Operación a Merlin Properties.

Carlos Torres Vila, nuevo presidente del BBVA.

El 30 de agosto de 2019 elcierredigital.com contaba que DCN, la empresa encargada del desarrollo de la llamada Operación Chamartín, estaba buscando socio inversor. Ya lo han encontrado, en la figura de la inmobiliaria Merlin Properties.

Pero un inesperado actor con el que nadie contaba se ha sumado al proyecto, el empresario Trinitario Casanova, propietario de los derechos de reversión sobre 1,2 millones de metros cuadrados es el verdadero árbitro que dará luz verde o no al desarrollo urbanístico del norte del madrileño Paseo de la Castellana. Casanova mandó durante la tarde del jueves varios burofaxes para recordar su importante participación en este macroproyecto.

Según expertos consultados por elcierredigital.com, "el plan económico financiero de la operación no se sostiene, porque el reparto de cargas y costes lo tildan de despropósito".

Los mercados financieros inmobiliarios nacionales se despertaban el jueves con la noticia de que el BBVA negociaba la cesión de los derechos de propiedad en la empresa Distrito Castellana Norte (DCN) a la inmobiliaria Merlin Properties. DCN desarrolla la mayor operación inmobliaria de España y de Europa del momento, la Operación Chamartín. El grupo Baraka adquirió a comienzos de este año los derechos de reversión de un millar de propietarios, en total 1,2 millones de metros cuadrados.

Los expertos calculan que el valor definitivo, en bruto de las parcelas será de unos 6.500 millones de euros, un suculento negocio para cualquiera que posea el capital necesario para invertir.

Según el diario Cinco Dias, las dos partes llevan semanas negociando los detalles de este acuerdo entre los que, al parecer, se encuentra que el BBVA pasará a tener un porcentaje muy pequeño del capital de la empresa resultante, alrededor del 2 por ciento, mientras ahora el esl socio mayoritario capitalista con el 75 por ciento. Su otro socio en DCN es la Constructora San José de Jacinto Rey con el 25 por ciento.

Si la operación se culmina, el BBVA habría colocado la Operación Chamartín a una inmobiliaria de gestión española frente a los fondos de inversión inmobiliaria extranjeros que habían mostrado interés en el proyecto.

Oposición de Baraka

Sin embargo, esta alianza no ha dejado a todos contentos y el Grupo Inmobiliario Baraka, propiedad de Trinitario Casanova, emitió ayer por la tarde una nota de prensa para explicar que ha enviado tres faxes al BBVA , DCN y Merlin Propierties con el siguiente contenido: "Los titulares de los terrenos en su día expropiados para la construcción de los recintos e instalaciones ferroviarias de Chamartín y Fuencarral (concesión de la que es titular DCN), representados por la Asociación No Abuso, son los únicos y legítimos propietarios de dichos terrenos por virtud del derecho de reversión que les confiere la Ley".

Asimismo, Baraka requiere a todas las partes para que "se abstengan de negociar la cesión de cualesquiera derechos en relación con el desarrollo urbanístico de los terrenos que integran el ámbito “Madrid Nuevo Norte” – y por supuesto, de dar comienzo a aquel desarrollo urbanístico". El Grupo Baraka adquirió los derechos de reversión de 1,2 millones de metros cuadrados y ahora anuncia una demanda en "defensa de los derechos de los reversionistas en dicho proyecto".

Trinitario Casanova se ha convertido en el árbitro de la operación inmobiliaria más importante de España. Baraka ha logrado a golpe de talonario hacerse con la más importante operación de Madrid y de Europa, comprando a 400 euros por metro cuadrado los derechos de reversión a un millar de familias de la asociación No Abuso dentro de la Operación Chamartín. Esta asociación aglutina a la mayor parte de familias propietarias de esos terrenos, unos mil herederos.

Aunque la firma del acuerdo se materializó en abril de 2019, de momento Baraka sólo ha desembolsado un euro por metro cuadrado, comprometiéndose a pagar el resto si el proyecto funciona. En total, 1,2 millones de euros de momento, que se convertirán en 480 millones de euros si finalmente la operación logra salir adelante.

Una operación polémica

El Ayuntamiento de Madrid aprobó el proyecto el 29 de julio pasado por unanimidad de todos los grupos políticos, que dieron el visto bueno a la modificación del plan general, pendiente de los últimos trámites de la Comunidad de Madrid. Esta aprobación supone el desbloqueo de un proyecto en el que está implicado el BBVA desde hace 26 años.

Los derechos de esta zona en el norte de Madrid estaban en manos de Argentaria desde 1992, cuando Merçe Sala era presidenta de Renfe con el gobierno socialista. Tras la fusión entre Argentaria y BBVA, la Operación Chamartín se convirtió en uno de los grandes proyectos de futuro del BBVA. Los terrenos ocupan 3,3 millones de metros cuadrados, aunque solo se podrá construir sobre 2,3 millones.

Merlin Properties Socimi, es una de las principales compañías inmobiliarias cotizadas del Ibex 35 y tiene como actividad principal la adquisición y gestión de activos inmobiliarios terciarios en toda la península Ibérica.

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