21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Bankinter dio por bueno un documento donde se daba por cancelada la hipoteca del vendedor con el Banco Popular, hoy Banco Santander

Inaudito: Una familia se enfrenta a un desahucio porque su banco no detectó una deuda del anterior propietario

Iván y Virginia.
Iván y Virginia.
Virginia e Iván hace más de cuatro años solicitaron a Bankinter una hipoteca, como tantas otras familias, para poder comprar una casa. En este caso en la localidad madrileña de Colmenar Viejo. Ahora, se enfrentan a un desahucio porque su banco (Bankinter) dio por bueno un documento falso donde se daba por cancelada la hipoteca del anterior propietario.

En ocasiones el mercado inmobiliario y las consecuencias de sus contradicciones producen situaciones absurdas que se pueden tornar en drama para quien lo vive. La historia de Virginia e Iván es de una ellas. Ellos viven junto a su hija en una casa de la localidad madrileña de Colmenar Viejo. 

Como tantos otros ciudadanos recurrieron a un banco para hipotecarse y pagar su hogar. En su caso, una casa en la citada localidad. Un inmueble que había pertenecido a Michel Salas, que se lo vendió por 117.000 euros. Para poder hacerse con la casa recurrieron a Bankinter y desde agosto de 2016 pagan religiosamente más de 300 euros de hipoteca cada mes. 

Hasta aquí nada distinto a lo común. Sin embargo, la sorpresa llegó para ellos cuando descubrieron que el Banco Santander amenazaba con quitarles la casa acusándoles de no pagar la deuda que pesaba sobre el inmueble. Una deuda contraída por Salas con el Banco Popular, luego absorbido por la entidad de Ana Patricia Botín. 

Una oficina del Banco Popular.

Salas está ahora en busca y captura y la pareja no puede creer que entre todas las instituciones que participaron en el proceso, nadie se diera cuenta de que el documento con el que se daba por cancelada la hipoteca de Michel Salas con el Banco Popular que la inmobiliaria a través de la que adquirieron su casa aportó en la reunión notarial, era falso.

"Pedimos una nota simple para llevar a cabo la compra. Luego descubrimos que el documento era falso. Nosotros no sabíamos nada. De hecho, nadie del Banco Santander [entidad que adquirió el Banco Popular] acudió a la firma ante el notario porque se suponía que no era necesario. El documento era claro. Había una cancelación de la hipoteca que estaba a saldo cero", cuenta Virginia a Elcierredigital.com

"Quien peor se ha portado es nuestro banco. Es en quien confiamos. Ellos delegaron todo en una gestoría y cuando esta persona acudió a inscribir la cancelación de la deuda se lo negaron por tres veces y se lo callaron hasta que, en 2019, el Santander se puso en contacto con nosotros y lo descubrimos todo. No se han portado nada bien con nosotros en este proceso. Esperemos que cuando todo termine asuman responsabilidades", añade. 

"Lo estamos pasando muy mal. Tenemos una hija y el no saber en qué va a acabar todo, influye mucho en nuestro día a día. Queríamos ampliar la familia y hemos decidido no hacerlo porque estamos en una situación de inestabilidad, que no sabemos lo que va a pasar en el futuro. Estamos paralizados en vida. Yo he tenido que recurrir a ayuda profesional", amplía. 

El próximo día 9 de marzo Virginia e Iván tendrán la vista previa y esperan que se haga evidente que son "víctimas de todo esto, que es surrealista". "Cuando todo acabe exigiremos que el banco asuma responsabilidades porque nos han tenido tres años en la ignorancia más absoluta y nosotros hemos cumplido con el pago de la hipoteca todos los meses", puntualiza Virginia que recuerda que han recibo apoyos de "la Asamblea de Colmenar, el alcalde y la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca)

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