18 de octubre de 2019
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FIN DE SEMANA

El acuerdo previsto era reducir en unos 3.000 trabajadores la entidad pero las condiciones ventajosas ha hecho que se apunten los trabajadores en masa

Alrededor de 11.000 personas se apuntan al ERE del Banco de Santander desbordando todas las previsiones

Ana Patricia Botín, presidenta del Banco de Santander.
Ana Patricia Botín, presidenta del Banco de Santander.
El Banco Santander ya ha pactado con los sindicatos las condiciones económicas. Un tercio de sus empleados ya se ha apuntado al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) voluntario, que en principio iba a afectar a unas 3.000 personas, pero las condiciones son tan ventajosas que se han apuntado 11 mil personas, en su mayor parte antiguos empleados del Banco Popular, desbordando todas las previosiones. Este expediente provocará el cierre de 878 oficinas.

El pasado 17 de junio, el banco aceptaba finalmente reducir la plantilla en 3.233 empleados, pero las condiciones ofrecidas son tan ventajosas que se han apuntado cerca de 11.000 y han colapsado la web de la entidad.

En el acuerdo final figuran primas entre 11.000 y 26.000 euros dependiendo de la edad, a menor edad menor prima y a más edad mayor incentivo. También se ha establecido una revalorización de las aportaciones a la Seguridad Social desde los 50 a los 54 años y unas condiciones financieras con interés preferencial para los préstamos personales por primera vez (Euríbor +3).

En el acuerdo tambien figura la exclusión de la movilidad geográfica a 400 kilómetros y la movilidad interinsular en Canarias y Baleares, además de comisiones de seguimiento a partir de los 15 días del inicio de la aplicación para un mejor control.

Una oficina del Banco de Santander.

El banco de Ana Patricia Botín ha propuesto que los mayores de 55 años opten a prejubilaciones con el 75% del salario pensionable, frente al 70% ofertado hasta ahora, o el 72% del sueldo más el 58 % del complemento voluntario. Además, se plantea que los trabajadores con 50 y 51 años se acojan al plan de salida en igualdad de condiciones que los que tienen entre 52 y 54 años, con un pago único del 60 % del importe pensionable por 6 años.

A los trabajadores con menos de 50 años o con una antigüedad inferior a 15 años en la entidad, el Santander les sigue dando la posibilidad de abandonar el grupo con una indemnización de 40 días de salario por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades.

Primas voluntarias

Incluye también para este colectivo primas de voluntariedad de 2.000 euros por trienio y primas en función de la responsabilidad que ocupen de entre 5.000 y hasta 30.000 euros. Para los trabajadores con 62 años o más, el banco propone una indemnización de 20 días por año trabajado, con el límite de una anualidad.

La propuesta inicial del Banco era que aquellos trabajadores entre 53 y 54 años y 15 años de antigüedad prejubilaciones con el 65% del salario hasta los 63 años, más pago a la Seguridad Social a través de un convenio especial o el 55% más los complementos voluntarios; a los trabajadores entre 58 y 62 años y con más de 15 años de antigüedad que puedan prejubilarse con el 70% del salario hasta los 63 años y con un convenio especial con la Seguridad Social, o con el 65% del salario más el 50% de los complementos y por último, a los empleados mayores de 62 años con una antigüedad superior a 15 años en el banco le ofrecían una indemnización de 20 días por año trabajado, con un tope de 12 mensualidades. Todas estas condiciones han sido ostensiblemente mejoradas gracias al acuerdo final, lo que ha provocado que 11 mil trabajadores se apunten en masa a las salidas voluntarias.

Hasta que no se cierre la cifra definitiva de despidos e indemnización se desconocerá el coste, pero las previsiones iniciales eran que rondasen los 1.600 millones de euros, aunque ahora el Santander tendrá que vetar la salida de numerosos empleados si no quiere vaciar sus oficinas.

 

Ere también en Caixabank

En comparación, en el ERE de CaixaBank, que dividió los afectados en tres colectivos, se acordó a principios de mayo remunerar al colectivo A con una cobertura del 57% en pago fraccionado y 55% en pago único; del colectivo B en 55% o 57% en seis anualidades y el colectivo C en 45 días por año, mínimo 18 meses y 24 como máximo. En total la empresa de Gonzalo Gortazar desembolsará 890 millones de euros. Entre ambos bancos destinarán unos 2.700 millones de euros, pero no serán los únicos en pagar. Al tratarse de un ERE, un despido, todos los trabajadores tienen derecho a recibir la prestación por desempleo. Un desembolso millonario a cargo del Estado que según los cálculos de elcierredigital.com rozará los 150 millones de euros.
 
Los empleados de banca, que continúan negociando un nuevo colectivo, están entre los mejores remunerados. De hecho, los bancos para disminuir costes no han dejado de segregar servicios como los de contabilidad o reporting en empresas separadas para poder aplicar otros convenios, como el de oficinas y despachos, más económicos. Por todo ello, el despido masivo de empleados de oficinas bancarias tiene dos caras: la del ahorro a largo plazo para los bancos y la del importante pago en indemnizaciones derivado de sus sueldos.
 
Pero también estos salarios determinan la prestación por desempleo. Porque, a pesar de que el ERE no es motivado para salvar a los bancos de una quiebra, sino para ahorrar costes, y que Banco Santander ganó 7.810 millones de euros en 2018 y CaixaBank otros 1.985 millones, al tratarse de despidos los trabajadores tendrán derecho a paro. En la práctica totalidad de los casos será del máximo, de dos años.  
 

Como pueden ver en el siguiente cuadro el salario medio de los trabajadores afectados por el ERE y tomando como referencia la remuneración por puestos y su distribución, es de 49.906 euros, una cifra que puede ser incluso mayor por la antigüedad acumulada de muchos trabajadores, por lo que da derecho al paro máximo. Para el 2019 esta cifra es de 1.098,09 euros, 1.254,86 euros si tienes un hijo y 1.411,83 euros con dos o más hijos a cargo.Si tenemos en cuenta el número de despidos previstos la cifra que el Estado desembolsaría sería de un mínimo de 147,6 millones de euros, cogiendo como prestación de referencia que no tuvieran ningún hijo a cargo. Si nos atenemos que habrá despidos a partir de los 52 años y, por tanto, es más que seguro que muchos tengan aún hijos a cargo esta cuantía será incluso superior.

Esta cifra es tan relevante para los bancos, supone desembolsar entre un 7-8% de ahorro, que hasta el Banco Santander señala en la negociación de las cantidades a pagar la apostilla “descontando el paro”.

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