18 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

Los Registros Civiles se colapsan por las sucesivas huelgas

Las huelgas que han azotado el sistema judicial durante este año están causando estragos en los sistemas de gestión públicos y, en particular, en los Registros Civiles que, en estos momentos, se hallan sumidas prácticamente en estado de colapso como consecuencia de la creciente acumulación de casos pendientes. Como resultado, cada vez más personas se ven obligadas a recurrir a plataformas online como, por ejemplo, Registro Civil de Badajoz.

La escasez de personal capacitado para llevar a cabo estas tareas fundamentales ha creado un contexto extenuante para los trabajadores pero, también, para los ciudadanos pues la atención individualizada y la prontitud de respuesta se ven comprometidas. Al final, esto repercute en la vida de las personas implicadas pues, a menudo, la falta de tratamiento legal de ciertos eventos a través del Registro puede tener repercusiones sociales, legales o económicas indirectas.

El impacto de las huelgas en el sistema judicial se refleja claramente en los trámites relacionados con los cambios de sexo en el ámbito de las filiaciones. La interrupción de estas actividades ha generado un estancamiento en los procesos legales que, se estima, antes de las huelgas se situaban en torno a las 20 solicitudes diarias.

El Registro Civil Español

Su origen se remonta al 1 de enero de 1871 y, desde entonces, esta entidad ha jugado una función esencial en el entramado jurídico de España.

Su regulación quedó definida durante un lapso de 85 años bajo una normativa que se mantuvo inalterable hasta que fue reemplazada por la Ley de 8 de junio de 1957. Desde entonces, ha sido repetidamente modificada para adaptarse a las nuevas necesidades de una sociedad cambiante.

La importancia de esta institución radica en su labor crucial para salvaguardar la seguridad jurídica y el respeto de los derechos individuales en momentos trascendentales de la vida de los ciudadanos. Desde el ámbito familiar hasta el individual, su presencia ha sido el bastión fundamental la sociedad moderna.

La Ley 20/2011 de 21 de julio, diseñada para sustituir la legislación precedente, sufrió múltiples postergaciones durante varios años. La falta de claridad en la legislación también puso en evidencia la necesidad de un marco jurídico actualizado que brinde directrices claras y concisas para los procedimientos civiles.

Tras un arduo proceso, la Ley 6/2021 de 28 de abril marcó un punto de inflexión. Entre sus disposiciones, destaca la creación de un Registro Civil único e informatizado que promete agilizar y modernizar los trámites administrativos. No obstante, a pesar de su prometedor potencial, dicho registro aún no ha alcanzado su plena funcionalidad.

El Registro Central de Madrid, como ejemplo representativo, se encuentra lidiando con una abrumadora carga de trabajo debido al aumento de las demandas y solicitudes.

La transición hacia un Registro Civil único e informatizado es un desafío complejo, pero fundamental para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio público.

Ralentizaciones generalizadas

Tirso Echeandía, con una destacada trayectoria de 30 años en la Administración de Justicia, ha visto la evolución del Registro Civil de Madrid. Como responsable del área de Matrimonios Civiles y Religiosos no Católicos, Echeandía ha sido testigo de los cambios y desafíos a los que se ha enfrentado esta entidad.

El Registro Civil de Madrid, con una plantilla formada por más de 200 funcionarios, es reconocido como el más importante de España y su articulación es fundamental para asegurar la correcta gestión y registro de los actos y hechos civiles.

El funcionario revela que los registros se estructuran en secciones especializadas que abarcan diversos eventos de la ciudadanía, tales como nacimientos, matrimonios, defunciones, tutelas y representaciones legales. Cada una de estas secciones tiene su propia complejidad, su propio equipo y sus requerimientos específicos, lo cual requiere de una gestión precisa y actualizada.

La reciente huelga ha dejado su ralentizado de forma especial los trámites relacionados con nacimientos, defunciones y tutelas. Con un personal mínimo disponible, el proceso de registrar nacimientos y defunciones ha tenido que ser llevado a cabo por aquellos encargados de las defunciones, mientras que las tutelas también han quedado bajo su responsabilidad.

No obstante, la situación se agrava en el caso de los matrimonios, ya que el área especializada encargada de la concesión de los expedientes ha sido completamente suspendida. Esta suspensión representa un obstáculo significativo para las parejas que planean contraer matrimonio, quienes se ven afectadas por esta interrupción inesperada.

El área de  matrimonios del Registro Civil está enfrentando serias limitaciones en su funcionamiento debido a la suspensión de expedientes nuevos desde el 22 de mayo pasado. Según explica el funcionario, solo se están gestionando aquellos matrimonios en los que una de las partes se encuentra en riesgo de muerte inminente o aquellos que ya tenían su expediente completo y una fecha de formalización establecida.

La paralización también está afectando a otras tramitaciones como la emisión de certificados necesarios para matrimonios, defunciones, renovaciones de DNI, solicitudes de pasaporte o registro de niños en centros educativos. 

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