21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Con el ERE firmado hay 1.100 trabajadores que pasarán a estar recolocados en otras sociedades en funciones diferentes a las que tenían actualmente

"Miedo" entre los empleados del Banco Santander ante el traslado a otras empresas del Grupo

Sede del Banco Santander en Madrid.
Sede del Banco Santander en Madrid.
Miedo. Hay miedo entre los 1.100 trabajadores que el banco de Santander va a recolocar en otras empresas del Grupo aunque en muchos casos eso suponga realizar diferentes funciones de las efectuadas hasta ahora. Entre estas empresas está el Santander Customer Voice, o teléfono de atención al cliente, donde un interventor de sucursal puede acabar trabajando como técnico del Contact Center.

El Banco Santander mandará a miles de trabajadores a un ERE, es decir los mandan a la cola del paro. Algo que por otra parte puede parecer normal, debido a la situación político económica social que vive nuestro país, pero el problema es la letra pequeña de este ERE que se preacordó en diciembre con los sindicatos.

El Santander ha firmado con el 82,99% de la representación sindical un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá la amortización (despido) de 3.572 puestos de trabajo, la reubicación de 1.500 empleados y el cierre de 1.033 oficinas.

Sin embargo la novedad que encierra el gigante financiero está en los que no pueden adscribir al ERE, los que se denominan con “excedencia especial”, situación a la que se acogieron en el 2016 con el ERE del Banco Popular. A todo este personal lo destinan a atender consultas telefónicas a una nueva empresa del grupo, la Santander Customer Voice.

Una de las cartas que el Santander está mandando al Banco Popular.

Según un interventor de sucursal que pasará de ser interventor a telefonista de esta empresa con el nuevo ERE, consultado por elcierredigital.com, el peligro está en que dentro de unos meses los pueden echar, y ya no será el banco, sino la nueva empresa de telemarketing. De esta forma, se impone una estrategia de desgaste hacia estos trabajadores con el fin de que pidan un ERE voluntario y se vayan de la empresa. 

Pero un total de 1.500 personas no verán extinguidos sus puestos de trabajo, sino que 400 podrán recolocarse dentro del banco en Santander Personal y 1.100 en empresas del grupo. El colectivo procedente de la excedencia especial remunerada del ERE de 2016 de Banco Popular se reincorpora a la empresa a todos los efectos como plantilla del Santander.

Las condiciones pactadas por los sindicatos contemplan indemnizaciones para los colectivos con edades entre los 50 y 54 años con más de 15 años de antigüedad del 65% del salario pensionable por 6 anualidades con un máximo de 320.000 euros, sin incluir las primas, así como un convenio especial con revalorización anual máxima del 3% hasta los 63 años.

Por otro lado, los mayores de 62 años recibirán una indemnización de 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades; los trabajadores con edades entre los 58 años y los 61 años (con una antigüedad mínima de 15 años) obtendrán el 76% del salario pensionable o el 70% más el 56% del complemento voluntario.

Las sucursales del Banco Popular cerrarán.

Para quienes estén entre los 55 años y los 57 años, igualmente con una antigüedad mínima de 15 años, obtendrán el 74% del salario pensionable o el 67% más el 54% del complemento voluntario. Estos dos últimos colectivos también tendrán un convenio especial con revalorización anual máxima del 3% hasta los 63 años, así como una deducción del desempleo los dos primeros años.

Las primas de voluntariedad serán de 30.000 euros para quienes tengan entre 15 años o más de antigüedad, mientras que se han establecido tramos, a medida que se reduce el tiempo trabajado en el banco, con un mínimo de hasta 5.000 euros para quienes llevan menos de 5 años.

También se han pactado unas primas por trienios consolidados a fecha de salida de 2.000 euros y una prima por dificultades especiales de colocación de 15.000 euros.

Por otra parte, los menores de 50 años con cualquier antigüedad tendrán una indemnización de 40 días del salario bruto anual con un tope de 24 mensualidades y los mayores de 55 años con menos de 15 años de antigüedad la misma indemnización más las primas por año en la empresa y un convenio especial con revalorización anual máxima del 3% hasta los 63 años.

El problema es que se abre un período de adscripción voluntaria pero después, si no se llena el cupo previsto, el Banco ejecutará el acuerdo. Y el miedo de muchos es que el Santander solo contemple despedir a personal del absorbido Banco Popular y a ninguno del Santander. El Banco Popular se compró por 1 euro, pero ahora podrían echar a todos sus empleados en una laxa aplicación del acuerdo firmado.

Hace solo unos meses, se publicaba en Prensa que Ana Botín y Rami Aboukhair, presidenta y CEO del Santander, garantizaban los 29.000 puestos de trabajo en España y que eran partidarios de mantener el empleo.

Sin embargo la situación ahora parece distinta, y la “transformación digital” ha llegado al grupo para quedarse. Nada es más importante, aunque los mayores, clientes más antiguos del banco, tengan problemas de adaptación a los nuevos tiempos y prefieran seguir yendo al banco.

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