25 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

A pesar de no figurar entre los cien más ricos de España, su valor patrimonial en el Banco supera los cien millones de euros tras sus nuevas compras

De menos a más, Ana Patricia Botín consolida su poder silencioso en el mundo financiero internacional

Ana Patricia Botín.
Ana Patricia Botín.
El año 2019 ha sido, sin duda alguna, el de la confirmación de Ana Patricia Botín como una de las mujeres más poderosas del mundo, a pesar de su llamativa ausencia en la lista de las 100 personas más ricas de España, que cada año confecciona la prestigiosa revista Forbes. La hija de Emilio Botín III, además, contra lo que ha venido siendo su costumbre, se ha prodigado en más actos y ha decidido cambiar su política de comunicación haciéndose más accesible.

La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botín, ha adquirido recientemente otros 3,28 millones de acciones de la entidad por un total de 12,1 millones de euros, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La adquisición se ha ejecutado en siete órdenes de compra distintas realizadas entre los días 11 y 13 de diciembre, a través de la sociedad Cronje, S.L.U., controlada al 100% por la hija de Emilio Botín. Con esta nueva compra de acciones del Santander, su participación patrimonial en la entidad supera los 100 millones de euros,según los precios actuales del mercado.

Esta compra de acciones se suma a la adquisición de un millón de títulos del Santander realizada el pasado mes de octubre también por parte de Ana Botín por unos 3,6 millones de euros. Así, tras esta última transacción, la presidenta del Banco cuenta ya con una participación total del 0,161% que supera el 0,142% declarado anteriormente,  

Estas operaciones financieras han supuesto su consolidación al frente del banco que fundaron sus antepasados. Ana Patricia Botín acumula cada vez más poder  y rompe aparentemente con el prestigio de la lista Forbes, que no la incluye entre las cien personas más ricas de España

Nacida en una dinastía bancaria

Ana Patricia Botín-Sanz de Sautuola O´Shea nació el 4 de octubre de 1960 en la ciudad de Santander, como también lo hicieron sus cinco hermanos menores. Desde muy pequeña su padre, Emilio Botín, le preparó para el negocio de la banca. Estudió en el colegio americano de Bryn Mawr, en Pennsylvania, y se graduó en Economía por Harvard, con un dominio de cuatro idiomas, entre ellos el griego.

A los 21 años empezó ya a trabajar en el mundo de las finanzas, lo hizo primero en el departamento de crédito y análisis de la Banca Morgan, simultaneando este trabajo en otras entidades americanas en Madrid.

Emilio Botín, padre de Ana Patricia. 

En 1983 se instaló en Nueva York para trabajar en el área de capital y mercados financieros del mismo banco. Después pasaría a su departamento de tesorería, hasta que en 1985 fue nombrada vicepresidenta de la JP Morgan para América Latina. En 1988 volvió a Madrid y escasos meses después ya aceptaba la oferta de su padre para entrar en el Santander.

Ahí empezó su carrera en la entidad familiar, ocupando distintos puestos y negociados. Impulsó de manera espectacular el desarrollo del grupo en Hispanoamérica, donde el Santander es el primer banco internacional, por lo que consiguió ganar poco a poco cierto poder ejecutivo dentro de la entidad. Se hizo con el control de la tesorería, del mercado de capitales, de la gestión de los fondos de inversión y de pensiones, de la banca corporativa y de la red de sucursales en el extranjero.

En febrero de 1999, con motivo de las luchas de poder dentro del banco y de su fusión con el Central Hispano, la apartaron (o dimitió) de todas sus responsabilidades directivas. Había roto moldes, hasta su llegada al Santander ninguna mujer había figurado jamás en el consejo de administración ni en la cúpula directiva del citado Banco.

Muchos achacan esta crisis familiar a una entrevista concedida por Ana Patricia al diario El País donde se daba por hecho que iba a ser la heredera de su padre Emilio Botín al frente del banco. Esto no gustó al banquero y decidió un alejamiento ejemplar de su hija del Santander.

Tras su salida, pasó a especializarse en el negocio de Internet, encargándose de los intereses de la familia en esta nueva área económica. Adquirió el 50 por ciento de la empresa Coverlink. Como socios en esta empresa de Internet figuraban los empresarios Jacobo Quintela y Gonzalo Zúñiga. Posteriormente, fue nombrada presidenta ejecutiva de la Consultora Razona (antes Coverlink), con la que hoy se ha introducido en los principales países de Iberoamérica, desde Chile a Brasil, pasando por México. También constituyó la empresa de telecomunicaciones Suala Telecom, con un capital social de 150 millones de euros y se introdujo en el accionariado de Racenet y en la presidencia de la Fundación Empresa y Crecimiento. 

Como también llegó a sentarse en “calidad de inversora” en el consejo de administración del holding mediático mejicano Televisa, el principal grupo de televisión iberoamericano bajo la propiedad de la familia Azcárraga, socios de los Polanco, a su vez amigos de los Botín.

Fabricando una heredera

El 13 de febrero de 2002 se convirtió en presidenta del Banco Español de Crédito (Banesto), que fue adquirido en 1994 por el Banco Santander, con su padre al frente, tras la salida de Mario Conde y su intervención por parte del Banco de España. Poco a poco, la nueva entidad se convirtió en la joya de la corona del Santander con una de las redes de oficinas más grandes de España, además de ofrecer una banca comercial y corporativa. De esta forma volvió al negocio familiar.

Ana Patricia a principios de los 90.

Siempre, el patriarca Emilio Botín quiso dejarlo todo atado y bien atado. Por eso, en febrero de 2006, atestó un golpe de mano al sindicar sus acciones junto a las de sus hijos (Ana Patricia, Emilio y Javier) por un período de 50 años, con el fin de blindar el control del banco. El acuerdo alcanza hasta el año 2056, aunque es prorrogable por periodos de diez años, y garantiza la unidad de acción de la familia más allá de los cambios generacionales.

El acuerdo obliga a sus firmantes (y, por extensión, a sus herederos) a no desprenderse de dichos títulos y a que su actuación como accionistas de la entidad se lleve a cabo “en todo momento de forma concertada”.

Aficionada a la caza y a la música

Una vez alejada del quehacer diario financiero, y siempre custodiada por una sólida escolta, es una amante de los caballos y de la caza (especialmente, ciervos y jabalíes), que practica con asiduidad en la reserva cinegética familiar de ‘El Castaño’, en los Montes de Toledo. Una finca que ha convertido en su refugio ideal y donde su marido, Guillermo Wily Morenés, controla el negocio de los cultivos dada su condición de ingeniero agrónomo.

La heredad, situada a unos 60 kilómetros de la capital de Ciudad Real y con mas de ocho mil hectáreas de terreno, cuenta con un aeropuerto privado a nombre de la empresa Agropecuaria El Castaño SA, sociedad con la que manejan el negocio.

Ana Patricia con su marido Guillermo Morenés asistiendo a una boda real. 

Pero Ana P, como la conocen los íntimos, también es una apasionada de los grandes safaris, para lo que llegó a trasladarse en el pasado hasta Tanzania o Kenia. Luego en sus ratos libres gusta escuchar la música melódica de Rubinstein (una afición compartida como su madre Paloma O’ Shea), como pasar temporadas en la estación invernal de Gsstad (Suiza) y jugar al golf en Puerta de Hierro o en Pedreña.

Allí comenzó a manejar los palos gracias a las enseñanzas de quien luego sería su cuñado, Severiano Ballesteros, que daba tres veces por semana clases particulares a los hijo/as del banquero. Todos sus íntimos dicen de ella que es una genuina Botín: trabajadora, fría, agresiva, autoritaria, dura, persistente y apasionada por su familia, sobre todo, de sus tres hijos: Felipe, Javier y Pablo. 

El mayor ha realizado todos sus estudios en el Reino Unido, al segundo le encanta la música como a su abuela Paloma O' Shea, y el menor, que nació en Inglaterra, se parece mucho a su madre. Todo al genuino y particular estilo Botín.

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