24 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Las tasas cobradas por la ABP a estos ascienden a casi 20 millones de euros solo en cinco puertos de las Islas Baleares

La Autoridad Portuaria de Baleares mantiene la presión fiscal sobre autónomos y pymes aunque los ERTE llegan al 40%

Puerto de Palma
Puerto de Palma
La crisis del COVID-19 ha empujado a España a uno de sus peores momentos económicos. De Galicia a Cataluña Comunidades y Ayuntamientos buscan formas de rescatar las industrias y empresas del parón ocasionado por el coronavirus. Mientras la mayoría de localidades opta por desregulaciones y aplazamiento fiscal, la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) no solo rechaza la solicitud de aplazamiento de impuestos al sector, sino que aumenta la carga fiscal sin haber terminado la desescalada.

Cualquier actividad comercial realizada en el espacio público portuario deberá pagar el 1% adicional de lo que genere en Puertos del Estado a partir del 1 de julio, es decir, toda actividad relacionada con la industria náutica deberá sumar un nuevo impuesto. Esta medida ha sido aprobada en plena pandemia, con cerca del 40% del personal en ERTE y de forma unilateral por parte de las autoridades portuarias.

El sector se ha opuesto desde un primer momento al cobro de “mordidas” sobre las actividades realizadas en los puertos y varaderos de Palma, Alcúdia, Mahón, Ibiza y Formentera. De hecho, dos días antes de aprobarse el impuesto, varias asociaciones empresariales habían pedido un aplazamiento de los impuestos por la crisis del coronavirus.

Fuentes de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) aseguran a este diario que el problema no solo viene con el aumento de la carga fiscal, sino las “excusas” ofrecidas por Juan Gual, presidente del organismo portuario estatal con sede en Baleares, quien defendió que los trabajos de mantenimiento y reparación de embarcaciones no se han visto afectadas por la crisis del Covid-19.

El 40% de los empleados se encuentra en ERTE, según empresarios del sector.

La Asociación Provincial de Empresas de Actividades Marítimas (APEAM) también ha rechazado de plano las justificaciones dadas por Gual y recuerdan que el sector ha sido gravemente dañado a causa de la pandemia. Tanto APEAM como CAEB se opusieron a la medida que contó con el respaldo del sector político balear. Govern Balear, el Consell de Mallorca y el Ayuntamiento de Palma secundaron a la Autoridad Portuaria Balear en la subida de impuestos.

Algunos de los afectados aseguraron a la prensa local, que la medida se toma por “desconocimiento del sector”. Los empresarios han recordado que a causa del coronavirus, cerca del 40% de los trabajadores náuticos se encuentran en un Expediente de Regulación de Empleo (ERTE). Desde las asociaciones de empresarios, también aclaran que la actividad se mantiene por los trabajos que han sido iniciados previos a la crisis y el Estado de Alarma.

Vicepresidente en contra

Las asociaciones de empresarios del sector, también han pedido que se posponga el pago de impuestos a la ABP; sin embargo, en la misma reunión para aprobar la nueva tasa. No obstante, la medida ha sido rechazada por la autoridad portuaria. Su presidente declaró que sería “incurrir en prevaricación” cualquier medida de aplazamiento fiscal, ya que viene recogida en la Ley de Puertos del Estado.

Además, Gual insiste en que el sector de mantenimiento y reparación “no está en crisis” y que por tanto no tendría sentido revisar la carga fiscal de esa área cuando “solo han dejado de trabajar 15 días”. Frente a esta afirmación, los empresarios replican que se ha reducido hasta un 50% este tipo de actividades.

El sector defiende que las obras actuales iniciaron antes de la crisis del Covid-19

Finalmente, la polémica tasa se impuso y Gual contó con el apoyo de una amplia mayoría de consejeros. No obstante, el presidente de la ABP no contó con el apoyo de su mano derecha, el vicepresidente de la autoridad portuaria Miquel Puigserver, quien también ocupa el cargo de presidente de la Asociación Provincial de Empresas.

Malestar y poca claridad

Muchos empresarios han mostrado su malestar con el avance de la desescalada y el Estado de Alarma debido a la falta de claridad en las medidas que afectan a la industria y el sector náutico balear no se queda atrás. Jaume Vaquer, presidente de AENIB, Asociación de Empresas Náuticas de las Islas declaró ante los medios locales que “la confusión” se mantiene entre los empresarios.

Las empresas son sujeto que necesitan claridad y estructura. Necesitamos saber que pasa con el Estado de Alarma, cuándo y si tenemos que traer a los trabajadores devuelta de los ERTE. Las tasas y costes los seguimos pagando, pero no tenemos un cronograma que seguir” afirma Vaquer.

Por los momentos, la autoridad náutica de las Islas Baleares no parece tener sobre la mesa revertir la nueva tasa, aunque está frente a las dos asociaciones de empresas más grandes del sector en esta Comunidad.

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