29 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

Muchos analistas apuestan a que el volumen de impagados disparará la morosidad y las entidades cerrarán el grifo a nuevas financiaciones

La concesión de créditos en España peligra: Dudas sobre la capacidad de la Banca para afrontar el medio plazo

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, ha advertido de que la mayoría de los créditos concedidos tanto a particulares como a pequeñas y medianas empresas no están asegurados por la incertidumbre de que los deudores puedan hacer frente a los préstamos a corto plazo, lo que a medio y largo plazo cerrará el grifo de la Banca.

El gobernador del Banco de España ha advertido del peligro con una dura pero cierta afirmación. Buena parte de los préstamos que ya ha firmado el ICO, en torno al 80% en pequeñas empresas y un 70% en medianas y grandes empresas no serían concedidos por los bancos por su riesgo de impago si no fuera por estar avalados por el Estado.

Toda una señal de alerta sobre un riesgo muy importante que puede castigar a todos: que se dispare la morosidad. Y es que, el crecimiento de préstamos morosos llevaría a dinero más caro y lo que es peor, que se cierre el grifo de la financiación en el medio plazo.

Lecciones de la anterior crisis financiera

Este temor es mayor si tenemos en cuenta que en algunos aspectos la situación de partida es peor que la que ocurrió hace más de una década. Entonces se partió de unos niveles de morosidad casi inexistentes con respecto al total del crédito, por debajo del 1%, ahora esta cifra casi se multiplica por cinco.

Así, la morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas a particulares y empresas se situó al cierre de 2019 en el 4,79%. La cifra puede parecer muy alta con respecto a la que existía hace quince años, pero reflejaba una bajada durante seis ejercicios consecutivos y un mínimo desde julio de 2009, una década antes.

Con la situación actual queda claro que esta tendencia ha acabado y empezará una rápida subida. Muchos hablan de que se doblará en un plazo relativamente muy corto y que pulverizará el record de 2013, que llegó hasta el 13,61%, y la verdad es que existe un claro riesgo si tenemos en cuenta que ocurrió entonces y como en muchos aspectos se puede repetir la historia.

La doble trampa que dispara la morosidad

Antes de la crisis se dio una situación de incremento “fantasma” de la morosidad. La tasa de morosidad bajaba, pero los prestamos dudosos subían ¿Cómo fue esto posible? La explicación es sencilla, se concedían tantos préstamos que la subida de los dudosos fue muy inferior a la tasa de crecimiento del préstamo en general. Así se generó una falsa idea de que todo iba muy bien, cuando se estaba creando una bomba de relojería, acelerándose el crédito dudoso hasta 2005, que luego explotó.

En 2007 la situación se volvió insostenible. El volumen de créditos dudosos experimentó un fuerte crecimiento, más agudizado en el caso de las cajas de ahorros con tasas incrementales del 70% frente a cerca del 50% de los bancos y muy superior al crecimiento del crédito total que lo hacía al 20%. Este hecho provocó que la morosidad se disparara.

La situación actual tiene una diferencia, las entidades financieras parten de una posición mucho más sólida, pero también un punto en contra importante, la destrucción de empleo y caída del PIB va a ser mucho más brusca y dura. Todo ello en un momento en el que no son hipotecas, sino prestamos ICO los que están “cebando” el crédito. Si se cumple lo que ha adelantado Pablo Hernández Cos, muchos de estos prestamos entrarán en mora como los de miles de ciudadanos que no podrán pagar sus prestamos.

Si la respuesta de las entidades financieras es cerrar el grifo muy por encima de lo razonable, especialmente elevando condiciones nos encontraremos con una doble trampa que lo que llevaría a la morosidad a sus máximos históricos.

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