18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

La primogénita del dueño de Inditex acusa a José Leyte de favorecer a la cadena Room Mate de Quique Sarasola para conseguir créditos con su nombre

La otra vida de las hijas de Amancio Ortega: Sandra se enfrenta a su exhombre de confianza y Marta concede una entrevista internacional

Sandra Ortega.
Sandra Ortega.
Sandra y Marta Ortega, las herederas de Amancio Ortega, encaran el curso de forma absolutamente distinta. Mientras Sandra Ortega cambia sus estrategias empresariales tras acusar a su hombre de confianza, José Leyte, de haberla engañado, Marta rompe con el mutismo en la prensa, marca de la casa, para conceder una entrevista al medio estadounidense 'Wall Street Journal'.

El otoño no puede presentarse de manera más diferenciada para las hijas de Amancio Ortega. Sandra y Marta Ortega se enfrentan a un momento muy distinto de su vida. 

Sandra, la hija mayor de Amancio Ortega y fruto de su primer matrimonio, ultima su salida de Room Mate, la empresa de Quique Sarasola, mientras los diarios económicos se han hecho eco este verano de los 91 millones en 2020 procedentes de sus actividades empresariales. En concreto de su family office Rosp Corunna, creada en el 2000 por su madre, Rosalía Mera, a través de la que Sandra Ortega controla el 5,05% del imperio Inditex.

Esta situación coincide con la salida de la empresa de José Leyte, el que durante años ha sido el hombre de confianza de la hija mayor de Amancio Ortega. Sin embargo, la relación no ha podido acabar peor. Sandra ha acusado a Leyte de apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental, tal y como ha reseñado en las últimas semanas varios medios económicos. 

José Leyte. 

Su salida de la family office se produjo en noviembre de 2020 cuando, tal y como publicó Eldiario.es, Ortega descubrió que supuestamente Leyte había conseguido que varios bancos concedieran créditos a Room Mate con el aval de la fortuna de Sandra Ortega. El asunto aún no se ha aclarado. Mientras, ella termina la construcción de una casa en Portugal y ultima su salida de Room Mate para apostar por Pharmar. 

Sandra Ortega Mera, nació el 19 de julio de 1968 en A Coruña y estudió en un instituto público, aunque en su infancia pasara por el colegio de monjas Las Esclavas. Siempre estuvo muy vinculada a su madre y nunca trabajó con su padre en la empresa textil. Es psicóloga y controla la Fundación Paideia, que fundó su madre y a la que dedica muchas horas. Está casada con Pablo Gómez, que sí fue empleado de Inditex, muy querido en la casa donde empezó de comercial. Juntos tienen tres hijos. 

Marta Ortega en la prensa internacional

Mientras su hermanastra se enfrenta a estos problemas profesionales, Marta Ortega ha concedido una entrevista al medio estadounidense The Wall Street Journal, un hecho sorprendente teniendo en cuenta que Marta siempre ha evitado, siguiendo la estela de su padre, aparecer en los papeles. En la entrevista se presenta como "el arma secreta de Inditex", habla en pasado de su padre y se reafirma en el papel importante que desempeña en la empresa. 

Marta es la hija única del segundo matrimonio de Ortega. Amancio se casó en primeras nupcias con Rosalía Mera con la que tuvo dos hijos. Mucho antes de su divorcio con Rosalía, a la que le correspondió una gran fortuna en el reparto, Amancio Ortega inició una relación sentimental con Flora Pérez Marcote, en sus inicios trabajadora de Inditex. Tras 19 años de convivencia juntos, se casaron finalmente en el año 2002 en el Pazo de Anceis, una vez que el grupo textil salió a bolsa (mayo 2001).

Amancio Ortega con su hija Marta, fruto de su segundo matrimonio

Ortega conoció a su actual mujer cuando trabajaba como dependienta en el establecimiento que la firma Zara tenía en la calle coruñesa de Torrerio. Flora era la encargada de esta tienda, la predilecta de Amancio. Su relación con Flora fue paralela con el inicio del declive de su matrimonio. En un último intento por salvarlo, Flori, como es conocida, fue trasladada a la tienda de Zara en Vigo, situada en la calle Roda, donde también ejerció como encargada. Dicen que toda esta operación de “destierro” fue ideada por la hermana mayor de Amancio, Josefa, amiga de Rosalía. Pero ni por esas la situación se arregló. Amancio Ortega abandonó finalmente el domicilio familiar y se instaló en solitario en un edificio situado en la céntrica plaza coruñesa de Orense, en los números 7-8. Incluso, a veces, llegó a dormir en una habitación que se había preparado en la fábrica.

Amancio y Flora tuvieron en 1983 una hija, Marta. La vida de la joven tampoco ha sido siempre un camino de rosas: cuando ella nació, su padre estaba todavía legalmente casado con Rosalía Mera. Flora y la niña vivieron solas en Vigo durante varios años, a la espera de que Amancio arreglase la situación con su esposa legítima. Aquel divorcio se llevó a cabo con una discreción exquisita: nada se supo de los términos del acuerdo y los protagonistas nunca dieron que hablar. Todo se resolvió a puerta cerrada. Una vez que fue posible, Amancio se unió a la madre de su tercera hija y los tres se instalaron en A Coruña, en un piso amplio y céntrico, pero en absoluto parecido a un palacio. Allí pasó Marta su adolescencia. Hoy la casa que ocupa la familia Ortega (un octavo unido a otro piso), forma parte de un complejo inmobiliario edificado por la empresa Álvarez Conchado, de la cual Inditex llegó a poseer un 30% de su capital. Este dúplex está situado en un barrio de clase media, conocido por Zalaeta, frente a la playa del Orzán, aunque en A Coruña se le denomina Zaraeta por el extenso número de ejecutivos y mandos de la empresa textil que viven en él.

La hija menor de Amancio Ortega es el ojito derecho del fundador de Zara y presidente del imperio textil. Marta tiene 35 años, una educación exquisita y una pasión: los caballos. Su disciplina, su constancia y concentración la llevaron a convertirse en una de las principales promesas de la hípica en España. Su pasión por los caballos se la ha transmitido su padre, que es capaz de coger su avión Falcon 900 y desplazarse hasta el Reino Unido para comprar los mejores caballos para su hija. De hecho, por y para su niña, Amancio Ortega construyó el espectacular Centro Hípico Casas Novas, en la finca de Corzo, una antigua factoría lechera, donde invirtió nueve millones de euros. Se trata de una heredad de 30 hectáreas situada en Arteixo (A Coruña), localidad donde reside el imperio Ortega, y donde se celebran desde el año 2000, fecha de su inauguración, algunos de los concursos internacionales más importantes del calendario ecuestre a los que acuden los mejores jinetes. Son muchos los invitados ilustres que acuden al centro hípico del dueño de Inditex. Por ejemplo, es habitual ver a Athina Roussel Onassis, nieta del multimillonario griego Onassis; o también a una de las amazonas más glamourosas, la princesa Haya de Jordania. O a Cayetano Martínez de Irujo, con quien la heredera de Zara mantiene muy buena relación, al igual que con su exesposa Genoveva Casanova.

De ella dicen que es sensata y “muy normal”. Pero nadie, ni siquiera la propia Marta, puede olvidar que un día heredará una fortuna y parte del imperio que su padre ha creado. Cuando Marta cumplió los 18 años sus padres organizaron para ella una fiesta en el Playa Club, una conocida discoteca coruñesa situada cerca de Riazor, con el fin de presentarla en sociedad. Un aparatoso accidente montando a caballo en vísperas del acontecimiento no fue óbice para que la fiesta se suspendiera. Marta se tomó el contratiempo con buen humor y acudió a la cena con su escayola, dos muletas y una silla de ruedas. Era la puesta de largo de la hija menor de Amancio Ortega y allí acudieron herederos de ilustres apellidos recién salidos de la adolescencia. Muchos de ellos pasaron los días previos (Navidad 2001-2002) alojados en el conocido Hotel Atlántico. Marta no iba de blanco ni de azul como marcan las pautas de las puestas de largo, llevaba un vestido negro con un gran escote donde brillaba un gran crucifijo.

Marta Ortega con su primer marido, el jinete Sergio Álvarez

Marta Ortega Pérez inició sus estudios en el colegio de los jesuitas de Santa María del Mar (A Coruña). Luego marchó a Suiza y posteriormente a Inglaterra para estudiar la carrera de Empresariales, en la rama de dirección y administración de empresas. Lo hizo en el European Business School, de Londres. Dicen que no era una gran estudiante, que no sacaba buenas notas, pero que tenía mucha fuerza de voluntad y espíritu de trabajo. Que es tenaz. Que debido a su seriedad aparenta más años de los que tiene. Que domina perfectamente tres idiomas: inglés, francés e italiano. Que se parece mucho a su madre, Flora, tanto físicamente como en su actitud ante la vida. Que con ella comparte los puestos ejecutivos en las sociedades familiares, por ejemplo, como administradora de Inversiones Menlle, S.L. o como vicepresidenta de su filial Caroada S.L. Que estas dos sociedades, con unos recursos propios que superan los 250 millones de euros, se crearon pensando en que poco a poco la niña aprendiera a gestionar fuertes inversiones. Antes de la salida a Bolsa de Inditex, en la primavera de 2001, la propia Marta poseía un 0,99 por ciento de las acciones del grupo textil por cuya venta percibió 15.067 millones de pesetas. Hoy además ocupa el cargo de responsable de diseño de Zara Woman.

Su vida sentimental

Fuera de los negocios y de las aulas, sólo se le conoce la afición por montar sus caballos pura sangre (entre ellos, Roxett, Loughtown Atlanta y Ringwood Mac D), entrenar y participar en las competiciones de salto de obstáculos, su disciplina preferida. “Yo empecé a montar a los diez años, con amigos. Tenía un pony. A los doce años, mi entrenador, el jinete Tino Torres, me animó a saltar. Y es lo que me gusta, más que otras disciplinas como la doma”. Para participar en ellas dispone de un camión Mercedes último modelo, con el que también marcha a Francia, donde ha pasado veranos entrenándose. Durante mucho tiempo Marta acudía a estos lugares con una institutriz inglesa que se ocupaba de atenderla en todas sus necesidades. La heredera menor de Ortega mantuvo al inicio de los 2000 una activa vida social y se relacionó con lo más granado de la sociedad española. Es amiga de Tamara Falcó, a quien conoció cuando la hija de Isabel Preysler trabajó en Inditex. Quizá arrastrada por estas amistades apareció por entonces en las principales páginas del corazón de los medios de comunicación. Durante un tiempo se dejó ver cogida de la mano del que es su actual novio, Gonzalo Testa Ornat, jinete del Real Club de Polo de Barcelona e hijo de unos conocidos empresarios catalanes.

Uno de sus romances más sonados fue con José Bono Rodríguez, hijo del que fuera primer ministro de Defensa bajo el mandato socialista de Rodríguez Zapatero. Se trataba de un joven galán de su misma edad, que también tuvo la fortuna de que papá le pusiera a su entera disposición, a comienzos del año 2002, un picadero denominado “Hípica de Toledo”, en esta ocasión a las afueras de la ciudad imperial de Toledo, donde el omnipresente Bono tiene su imperio político y familiar. Toda la prensa del corazón se hizo eco de este romance entre Marta Ortega y Pepe Bono junior, hijo de José Bono y Ana Rodríguez Mosquera, y estudiante de Periodismo y Derecho en el centro privado madrileño Villanueva, institución educativa ligada al Opus Dei. Ambos se conocían desde hacía tiempo ya que compartían numerosas competiciones hípicas. Las coincidencias fueron consideradas por muchos como el inicio, en el año 2003, de una relación sentimental que luego no fructificó. Otro de los novios de la heredera menor de Ortega fue José María Arias, hijo del presidente del Banco Pastor y sobrino nieto de la Condesa de Fenosa, Carmela Arias Díaz de Rábago. Otra fortuna gallega. Desde noviembre de 2018 está casada con Roberto Torretta, hijo del diseñador del mismo nombre, con el que ha tenido dos hijos.

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