22 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Cincuenta y cinco ESTADOS AFRICANOS FORMARÁN PARTE DEL MAYOR MERCADO SIN FRONTERAS DEL MUNDO

África busca su independencia económica creando el Área de Libre Comercio Continental

El continente africano comenzó el año 2021 estrenando el Área de Libre Comercio Continental de África. Una iniciativa propuesta por la Unión Africana y que constituye el área de comercio más grande de mundo. Un acuerdo creado en 2018 y que, a pesar de haber sido pospuesto por la emergencia sanitaria del coronavirus, activará la economía africana y supondrá una nueva esperanza para eliminar la pobreza del continente.

El 1 de enero de 2021 África cortó parte de los hilos que la ataban al comercio de los países del hemisferio norte. Con la entrada en vigor del Área de Libre Comercio Continental de África (AfCFTA por sus siglas en inglés) las organizaciones comerciales africanas pretenden que el comercio interestatal del continente sea más libre y fructífero, lo cual se reflejará también en la población. El Banco Mundial estima que la alianza comercial podría sacar a decenas de millones de personas de la pobreza para el año 2035.

El AfCFTA fue propuesto por la Unión Africana en marzo de 2018 y el tratado fue firmado ese mismo año en Kigali (Ruanda). Debía de ser ratificado por al menos 22 países y en la actualidad, 54 de los 55 estados miembros de la Unión ya lo han firmado y 30 de ellos lo han ratificado. La Unión Africana es la mayor organización internacional africana y tiene como objetivo encontrar soluciones a problemas políticos, sociales y económicos.

La unión comercial de los países africanos supone el establecimiento del mayor mercado sin barreras del mundo, un mercado que supone 1.200 millones de personas, más de 4.000 millones en consumo combinado y gasto comercial y un PIB conjunto de 3,4 billones de dólares. La Comisión Económica para África de la ONU ha estimado que la aplicación del tratado aumente el comercio del continente en un 5,3%. Para 2030 se prevé que África emerja como un mercado potencial con más de 4.2 billones de dólares para el consumo interempresarial.

Los estados de la Unión Africana crearon el AfCFTA de acuerdo a los siguientes objetivos: “crear un único mercado de bienes y servicios, facilitar el libre movimiento de personas, promover un desarrollo industrial sostenible y un crecimiento socio-económico inclusivo”.

El cumplimiento de sus objetivos pasa por eliminar el 97% de los aranceles para el año 2035, consiguiendo una mayor independencia de los estados del hemisferio norte (en especial Europa, Estados Unidos y China) a los que exportan principalmente materias primas a un precio muy bajo. Según el Instituto de Comercio Exterior de España (ICEX) “las naciones africanas con gran tejido industrial como Sudáfrica, Kenia y Egipto recibirían los beneficios a más corto plazo”.

Trabajador africano en una mina de coltán, material exportado a las fábricas de aparatos electrónicos. 

El Consejo Empresarial Africano (AfBC por sus siglas en inglés) aplaudió el inicio del acuerdo y declaró que presenta “enormes oportunidades empresariales para el sector privado africano, las pequeñas y medias empresas, las mujeres y jóvenes”. El secretario general del AfCFTA, Wamkele Mene, en la ceremonia de lanzamiento del acuerdo señaló que se trataba de un “día histórico”: “Para el continente hoy es realmente un día histórico, un día en el que empezamos a comerciar bajo las condiciones de la zona de libre comercio del continente africano. Un paso más cerca de una visión de un África integrada”, dijo en su discurso de apertura.

Desigualdad y falta de infraestructuras

La excepción a la regla de este acuerdo comercial ha sido Eritrea que, tras la entrada en vigor del acuerdo en enero, todavía no ha firmado. Y aunque la firma de Nigeria, que tiene una de las economías más grandes de África, también preocupó finalmente se adhirió al acuerdo.

“El tamaño heterogéneo de las economías africanas, la existencia de numerosos acuerdos comerciales bilaterales, la coincidencia de acuerdos regionales, los niveles divergentes de desarrollo industrial y los diversos grados de apertura también plantean desafíos al AfCTA”, prevé el ICEX.

Mercado en África

Llevar a buen puerto el acuerdo no va a ser fácil, la existencia de barreras no arancelarias como las leyes, cuotas o estándares y la falta de infraestructuras afectará al desarrollo del propio acuerdo. No hay que olvidar que la red de carreteras en muchos estados es precaria, lo que hará que el transporte de bienes sea desigual, provocando a su vez una desigualdad entre los estados adheridos.

Sin embargo, el AfCFTA superó el mayor problema de la actualidad: la pandemia del coronavirus. Aunque estaba establecido el 1 de julio de 2020 como fecha de salida para el acuerdo, el número de víctimas y contagios en aumento hizo que el secretario general del AfCFTA declarase el aplazamiento de la fecha. Con la prioridad de “salvar vidas”, Mene aseguró que una vez derrotado el virus, los estados podrían volver a concentrarse en los objetivos comerciales. Y así sucedió, medio año más tarde, el 1 de enero de 2021, la fase operativa del mercado libre mas grande del mundo comenzó.

Ahora, tras el coronavirus, el coordinador comercial de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África, David Luke, asegura que "el tratado se ha vuelto más importante para la recuperación del continente”.

La creación de empleo para reducir la violencia

Uno de los objetivos del nuevo acuerdo comercial entre los estados africanos es “desarrollar un crecimiento socio-económico inclusivo”. Esto se verá reflejado especialmente en la población más joven y en las mujeres. Se prevé que 30 millones de jóvenes africanos entren al mercado laboral cada año a partir de 2030, lo que sin duda supondrá una disminución de la violencia y de la migración.

Pero en el continente ya se mira a más largo plazo, en la Agenda 2063, con objetivos como facilitar la circulación de la propiedad intelectual y de las inversiones y prioridades como la conversión de los gobiernos a un sistema democrático, la educación de la ciudadanía y el establecimiento de la paz y seguridad.  

Un acuerdo que trae esperanzas y abre una nueva puerta al futuro del continente, que tras más de medio siglo desde la independencia de sus estados este año ha dado el primer paso en la lucha por su otra independencia.

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