21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La marca Yanbal fue creada por este empresario andino en 1967 y se inspiró en el modelo de venta directa de la estadounidense Mary Kay

Fernando Belmont: Así es el millonario peruano que ha asaltado el mercado español de los cosméticos

Fernando Belmont.
Fernando Belmont.
“Sé tu propia jefa…inicia tu negocio propio con Yanbal y logra todo lo que siempre quisiste”. Con este eslogan Fernando Belmont levantó un imperio de cosmética en Perú y en los ochenta lo hizo internacional. Ahora, el peruano aterriza en Madrid para dirigir sus operaciones. Este empresario de talante discreto, apenas aparece en los medios de comunicación y poco se sabe sobre su vida privada que guarda con celo.

La calle Serrano de Madrid tiene un nuevo vecino de lujo. En el número 67 de esta clásica calle comercial un edificio de 500 metros cuadrados que acogerá el centro operativo de la sociedad Mafe Real Estate, una empresa que pondrá en el mercado español la firma de cosméticos Yanbal. Hasta ahora esta marca peruana tenía Barcelona como cuartel general en España. Detrás de Yanbal está la figura de Juan Fernando Belmont, uno de los hombres más ricos de América Latina.

Janine Belmont. 

Fernando Belmont, nació en 1941, y hoy es una de las grandes fortunas de Perú. Fue en Estados Unidos donde descubrió el mundo de la cosmética y maduró la idea de crear su propia marca, Yanbal. A su vuelta al país andino fue cuando creó Yanbal en 1967. Según declaró su intención era ofrecer cosméticos de mucha calidad a un precio asequible, pero sobre todo quería que las mujeres peruanas accedieran al mercado laboral siendo vendedoras de sus productos. Hoy Unique, la corporación a través de que se controla Yanbal, tiene sólo en el país andino casi 140.000 trabajadoras. “Sé tu propia jefa…inicia tu negocio propio con Yanbal y logra todo lo que siempre quisiste”, es el mensaje que Belmont hizo popular entre sus empleadas.

Belmont se inspiró en Mary Kay, una empresaria estadunidense que inventó el concepto del modelo de venta directa con empleadas que hacían de sus propios jefes. Kay se convirtió en un personaje popular que amasó una fortuna con un sistema de ventas novedoso. Las empleadas adelantaban el dinero y luego se encargaban de venderlo y los beneficios eran rápidos en función del éxito que la vendedora tuviese.

Mary Kay. 

En 1968 se sumó a este negocio su hermano Eduardo Belmont Anderson y la marca se consolidó. Sin embargo, en los ochenta vivieron un duro enfrentamiento y decidieron separarse. Eduardo creó entonces Elber, una marca que rápidamente se convirtió en la competencia de Yanba, pero con mucha distancia de la creado por Fernando.

En los años ochenta, cuando Perú vivía una importante recesión económica, Fernando consolidó su internacionalización. Para ello creó Unique. Años antes la marca había comenzado tímidamente a penetras en mercados como el de Ecuador en 1977 o en Colombia en 1979. Unique está introducida en diez países de América y Europa. En 2010 la marca entra en Italia. Un año después, al cumplir 70 años, Fernando opta por un segundo plano pasando a delegar en su Janine Belmont.  Ya con Janine al frente la empresa intenta su asalto al mercado estadounidense.

Fernando Belmont apareció por primera vez en la lista Forbes en 2013. En ese momento su fortuna se valora en 2.200 millones de dólares. Sin embargo, la citada revista económica comparó a Yanbal con empresas de marketing multinivel como Herbalife o de venta directa como Oriflme. Lo cierto es que Yanbal se ha mantenido estable desde entonces y ha ido incrementando su espacio de negocio en España y en otros países de Latinoamérica.

Fernando Belmont, en su juventud. 

Fernando Belmont es un hombre discreto y que, apenas da declaraciones a la Prensa. No se le conoce afiliación política, pero se supo que en la anterior campaña presidencial impulsó al candidato del Partido Morado, Julio Guzmán. Esta formación nació en 2016 y es considerada como un partido socialdemócrata muy destacado por sus críticas al régimen de Fujimori y sus herederos políticos. Poco se sabe sobre su vida privada, salvo que es un gran aficionado al golf, hasta tal punto de viajar por el mundo para asistir a los campeonatos más importantes de este deporte.

Ahora Fernando Belmont ha llegado a España dispuesto a sacudir el mercado comercial de los cosméticos en nuestro país.

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