Logo El Cierre Digital
Cavas Freixenet
ECONOMÍA

Enfrentamiento entre la Generalitat de Catalunya y los nuevos dueños de Freixenet

En el Govern creen que el gigante alemán Henkell querría aprovechar la sequía para hacer un ERTE

La sequía que azota a Cataluña a cuenta del calentamiento global está golpeando con fuerza al sector agrícola del noreste peninsular, que está sufriendo una salvaje reducción de cosechas al ritmo que se reducen empleos.

En la Generalitat de Catalunya son conscientes de la crisis, pero fuentes del organismo explican que existe un "temor a que haya empresas que podrían intentar aprovechar la falta de lluvia como excusa para seguir recortando empleos  (pese a que algunos no dejan de batir récords de ingresos)". 

Este podría ser el caso de Freixenet, cuyos nuevos dueños no parecen generar demasiada confianza en el Govern, que ha frenado el Expediente de Regulación de Empleo Temporal (ERTE) que el gigante alemán Henkell ha intentado aplicar al 80% de la plantilla del emblemático productor de cava. 

Un total de 615 trabajadores iban a verse afectados por esta medida, que ha intentado justificarse "por fuerza mayor", la causa que suele aplicarse a incendios y otras situaciones imprevisibles. La compañía catalana que ayuda a celebrar "los grandes momentos de la vida" intentará aplicar un ERTE sin utilizar la fuerza mayor  como argumento principal.

Desde Comisiones Obreras admiten preocupación ante la situación, los trabajadores de la compañía no descartan movilizaciones y la Consellería de Empresa i Treball recuerda que "hay dos elementos que justifican los ERTES de fuerza mayor ordinaria que son capitales: la imprevisibilidad y la inevitabilidad". 

"La fuerza mayor ordinaria  actúa ante hechos que la empresa no puede prever ni evitar, tales como incendios o explosiones, entre otros, que anulen totalmente o parcialmente el centro de trabajo y  que no permitan la actividad. Sobre la previsibilidad, la situación del secano y la falta de lluvias no es un hecho sobrevenido:  hace más de tres años que el país sufre sequía", añaden. 

La compañía se ha defendido: "El motivo de la solicitud original del pasado 22 de abril sigue vigente: la falta grave de uvas y vino base para la producción de Cava conduce a una reducción masiva del trabajo en los procesos de producción. Freixenet viene instando a la Denominación de Origen (D.O.) Cava a actualizar la normativa y adoptar medidas para contrarrestar la tensa situación de suministro. Aunque la D.O. aprobó a mediados de abril medidas extraordinarias para la próxima cosecha, éstas no son suficientes ni llegan a tiempo para evitar un ERTE".

La Moncloa ha avalado la postura de la Generalitat por boca del secretario general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Fernando Miranda. "Creemos que es una situación temporal y coyuntural, que cuando se recupere la producción vuelva a la normalidad. Nos vamos a reunir con ellos para ver cómo hacerlo cuanto antes", afirmó. 

La falta de sintonía entre la Generalitat y la productora de cava con sede en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) comenzó a vislumbrarse con el amago de la compañía en 2018 de abandonar Cataluña a cuenta del procés y se agravó con su adquisición en 2019 por parte del grupo alemán Henkell, propiedad del mastodonte alimentario Dr. Oetker, especializado en la fabricación de vino espumoso y controladora de más del 50% de Freixenet por 'apenas' 220 millones de euros (síntoma de algunos problemas que arrastraba la empresa la catalana).

Henkell Freixenet batió récord de beneficios en 2023

Voces cercanas a la Generalitat recuerdan que "Henkell Freixenet cerró de nuevo el ejercicio 2023 con ingresos récord de 1.230 millones de euros (excluidos los impuestos especiales). Esto se corresponde a un crecimiento del 4,1% de los ingresos netos".

 

Pablo Ferrer, vicepresidente de Freixenet. 

"Estamos agradecidos de que los consumidores se hayan mantenido leales a nosotros en un mercado desafiante y entorno competitivo", afirmó Andreas Brokemper, CEO de de la empresa, feliz tras ver el crecimiento internacional Freixenet (+4%).

"Hemos podido convencer a nuestros consumidores y ampliar nuestra posición en muchos mercados centrándonos en las marcas principales y teniendo una visión de tendencias, como productos sin alcohol y aperitivos con las consiguientes innovaciones de producto", añadió Brokemper. 

Su vicepresidente y coCEO, Pedro Ferrer, intentó rebajar la fiesta por la dinámica del cava: "Desde España afrontamos este 2024 con cierta preocupación  debido a la incertidumbre provocada por la falta de uva, derivada de la fuerte sequía que nos viene afectando desde el 2021 y con especial afectación en 2023 en la zona de El Penedès".

"Viendo que la demanda mundial de cava está en auge y que no podemos producir suficientes botellas para satisfacerla adecuadamente a corto plazo, la situación es realmente complicada a todos los niveles; es por ello que trabajamos conjuntamente con el sector para garantizar la sostenibilidad del ecosistema que supone el cava y su importancia fundamental en el territorio", añadió. 

Está previsto que la próxima cosecha de uva pueda reducirse en alrededor del 50% respecto a la del pasado año y la producción de cava en las 160 localidades catalanas acogidas por la Denominación de Origen tiene visos de reducirse en alrededor de 80 millones de botellas. 

El artículo de La Vanguardia

Ferrer ya inició 2024 firmando un artículo en La Vanguardia en la que advertía su preocupación: "Los últimos cambios extremos en las condiciones meteorológicas han derivado en una persistente y extrema sequía en Cataluña y en el Penedès con un 50% de la lluvia respecto a las medias de los últimos años, con reducciones de las cosechas de hasta el 40% y la inevitable disminución de la producción de decenas de millones de kilos de uva y botellas, además de la imposibilidad de satisfacer demandas de los mercados".

Esta tendencia en la reducción de las cosechas, decía, "no sólo tiene efectos directos este año, sino que también la tendrá en los próximos, dando paso a lo que sería la progresiva entrada de otros productos competidores y la  consecuente pérdida de presencia de cava en todo el mundo. Si se mantiene la demanda mundial, pero no podemos producir suficientes botellas para satisfacerla adecuadamente a corto plazo, la situación será realmente complicada a todos los niveles". 

"El cambio climático nos exige capacidad de reacción y la urgente aplicación de medidas de adaptación. De hecho, muchas Denominaciones de Origen (D.O.) ya están trabajando con sus respectivos sectores para adaptarse a las nuevas circunstancias, seguir satisfaciendo a los consumidores y mantener la actividad en toda la cadena de valor. Es en este sentido que también es necesario que la D.O. Cava adopte medidas de forma inmediata", remató.

Pablo Ferrer, vicepresidente de Freixenet
Pablo Ferrer, vicepresidente de Freixenet. | El Cierre Digital

La marca Freixenet comenzó a comercializarse en 1914 tras la unión, por vía matrimonial, de dos familias catalanas especializadas en el mercado vinícola: los Ferrer (propietarios de La Freixeneda) y los Salas (fundadores de Casa Sala, que fue la primera exportadora de vinos en Sant Sadurní d'Anoia desde mediados del siglo XIX).

La compañía comenzó a crecer en los 60 del siglo pasado, se internacionalizó en los 70 (de la mano de productos como el cava Carta Nevada y el Cordón Negro) y en 1977 cerró el año con unos anuncios televisivos que  durante 40 años fueron protagonizados por personajes de la talla de Liza Minnelli, Gene Kelly o Meg Ryan (o dirigidos por realizadores como Martin Scorsese)

En 2017 Freixenet cesó las millonarias campañas, en plena guerra en el  sector a cuenta de su falta de sintonía con Codorniú de los Raventós, que llevan décadas señalando que el cava debe unirse frente al champán, o por la desconfianza de muchos pequeños productores hacia estos dos grandes productores. 

➡️ Empresa ➡️ Economía

Más noticias: