19 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Semillas de marihuana feminizadas y autoflorecientes: la ciencia detrás del negocio

Hoy en día, la industria legal del cannabis y las semillas de marihuana feminizadas, regulares y autoflorecientes, tiene un valor global de 150.000 millones de dólares; cifras que responden a los movimientos de legalización, pero también al desarrollo de la mano de la ciencia.

El cultivo de semillas de marihuana trabaja de la mano con la ciencia para aumentar sus producciones en cantidad y calidad, por lo que hoy te explicaremos qué está detrás del negocio.

Semillas de marihuana feminizadas, las favoritas del mercado

En la actualidad, las mejores semillas marihuana feminizadas son la variedad más popular del mercado, siendo utilizada por el 95% de los cultivadores de toda Europa. Esto se debe a que las semillas feminizadas solo producen plantas hembra (o al menos el 99% de las veces) que son de las que hacen crecer cogollos.

A partir de allí, sin procesos de sexado ni necesidad de eliminar plantas macho de la plantación, los cultivos de este tipo de semilla son directamente más rentables para los cultivadores, pues se aprovecha toda una cosecha de mejor calidad.

Sin embargo, esta semilla existe gracias a la ciencia desde finales de la década de los 90, pues es una creación del hombre a través de procesos químicos.

Se crean forzando a una planta hembra a producir flores macho a través de la inclusión de ácido giberélico en un tratamiento especial. Esto convierte la planta hembra en una planta hermafrodita, la cual solo produce cromosomas XX, o lo que es igual, cromosomas femeninos.

Por otro lado, distintos cultivadores someten las plantas a tratamientos con soluciones de plata coloidal o tiosulfato de plata para lograr el mismo objetivo.

Su ciclo vegetativo dura entre 2-3 meses y su ciclo de floración tarda de 5 a 16 semanas. Además, demandan humedad ambiente por encima del 60% y 12 horas de luz y oscuridad al día.

Este tipo de semillas, al ser su producción baja en THC, ha sido popular dentro del impacto de la marihuana medicinal a nivel global; puesto que, a la par de cosechas más rentables en relación cantidad-calidad, puede ser comercializable en múltiples mercados.

Semillas de marihuana autoflorecientes, ideales para cultivadores nertoso ex

Las semillas de marihuana autoflorecientes, tal como su nombre indica, florecen de forma automática. Esa misma independencia las ha hecho populares en cultivos caseros.

Este tipo de semillas proviene del cannabis ruderalis, una subespecie silvestre de cannabis que se origina en Siberia y otras regiones del mundo. Se caracteriza por crecer rápidamente y ser independiente del ciclo de luz. A partir de allí, incluso florece en zonas cercanas al ártico, donde a veces no llega siquiera a ponerse el sol.

Los cultivadores comenzaron a experimentar con esta especie a principios de la década de los 70, descubriendo allí que de cepas convencionales cruzadas con las ruderalis, podían conservar la mayor parte de su THC, productividad y propiedades autoflorecientes.

De esta forma, se volverían populares y rentables a nivel comercial en los años siguientes.

En el presente, tras años de experimentos hasta conseguir la fórmula genética correcta y producto de las empresas que invierten millones en marihuana y semillas feminizadas o autoflorecientes, hay un gran mercado destinado a todo tipo de cultivadores y consumidores.

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