02 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

El mítico cantante madrileño se retira a sus 64 años tras 45 de carrera y 20 discos publicados

El rockero Rosendo dice adiós a Madrid y a sus seguidores

Rosendo Mercado, el rockero madrileño
Rosendo Mercado, el rockero madrileño
Con pocas palabras y mucha música, la suya, la de siempre, el fundador del grupo Leño se despidió esta semana definitivamente de los escenarios y de su público de Madrid con un concierto de hora y media en el Wizink Center. Rosendo, exponente más carismático del rock urbano madrileño, afirmó ante su público que le dolía la despedida pero añadió: "nos hacemos viejos. La vida es esto"

En estos tiempos inciertos, Rosendo es una garantía. Así, en general y de muchas cosas que no hace falta explicar. Trabajo, honestidad y tesón en contraposición al sexo, drogas y rocanrol. Identidad de Carabanchel frente a la tan manida aldea global. Un héroe local que dice las cosas a la cara con la naturalidad de quien sencillamente, atento, observa y que no, que no lleva capa.

 


Rosendo en su concierto despedida en el Wizink Center de Madrid 

Rosendo Mercado pone fin a 45 años de carrera musical porque quiere, aunque él "dice hacerse viejo". Lo confesó ante las 15.000 personas que agotaron las entradas para la despedida del rockero madrileño  este jueves en el WiZink Center. 

Emblemático líder y fundador de Leño, Rosendo había pasado antes por el grupo Fresa, convertido en Ñu después. Nacido en 1954, el de Carabanchel, vivió los últimos coletazos del franquismo en ese barrio obrero y humilde de Madrid, creció con la Transición y puso música de rabia y desgarro a la atroz guadaña de la heroína, que en los 80 se llevó a tanta gente a la tumba o a prisión. Rosendo siempre ha vivido el Rock como un compromiso, un altavoz para la denuncia. 

Una despedida a lo grande

Ante un gentío lógicamente enfervorecido y consciente de la última oportunidad,  Rosendo (guitarra y voz) junto con Rafa J. Vegas (bajo) y Mariano Montero (batería) caldearon la velada tocando emociones con canciones de ayer y de hoy, de aquí y de allá. Por meter entre mis cosas la nariz, Cosita, El Ganador, la profética Deja que les diga que no!.

El cantante, que ha rechazado una estatua en su barrio pero que sí recibió la Medalla de Oro de Madrid el pasado mes de mayo de manos de la alcaldesa Manuela Carmena,  dejó sus estudios de ingeniería por la música.  No se equivocó, pasan los años y Rosendo sigue llenado recintos haciendo saltar y corear sus canciones a todos. 

Además de  'Masculino singular', 'Pan de higo', 'Navegando', 'Agradecido', 'Loco por incordiar'  hubo en el concierto múltiples llamadas a la memoria homenajeando  la leyenda de Leño. Solo ya sus 'Maneras de vivir'   coreadas al unísono por todo el pabellón demostraron la magnitud de este mito musical.  

"Podemos volver a vernos, no sé. Aunque sea en la otra vida, no lo sé. No me gustan las despedidas, me duele tener que parar, pero la vida es esto. Gracias, muchas gracias. Para estas me sé una, ¡Qué desilusión!", grita Rosendo al público en un último bis en el que regala otro guiño a Leño y que hace vibrar a los presentes. 

Dos horas de concierto. Solo dos.  A sus 64 años, Rosendo se marcha a vivir a dos horas de Madrid, al pueblo de su mujer. Admite estar cansado, "es la vida", dice, "nos hacemos viejos". Pero sin estar, Rosendo será. Y estará. Siempre.  Se lo ha ganado con humildad, valor y trabajo.  ¡Una pena!  Todavía hoy, este mundo incierto sigue necesitando  muchos "Rosendos" y maneras de vivir. 

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