18 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Todo lo que debes tener en cuenta a la hora de leer el presupuesto para la reforma de una vivienda

Explicamos los puntos más importantes para no tener sorpresas de última hora y poder reclamar si surge cualquier imprevisto

El sector de la rehabilitación de viviendas y reformas vive un periodo de crecimiento en España. El impacto de la pandemia de la COVID-19 llevó a muchas familias a llevar a cabo un proyecto de mejora para adecuar el hogar a las nuevas necesidades impuestas por el confinamiento. Pero también llevó a mejorar las viviendas de segunda residencia a las que muchas personas se desplazaron para vivir el periodo de Estado de Alarma.

En la actualidad y sobre todo de cara a los próximos meses también se prevé que esta línea de trabajo en las reformas de vivienda se mantenga e incluso aumente debido a la necesidad de mejorar las viviendas y edificios desde un punto de vista energético. De hecho, una de las partidas más importantes del Fondo de Recuperación de España va a ir destinada a este fin con una cantidad de 6.800 millones de euros.

Por ello, las personas que están interesadas en llevar algún tipo de proyecto de reforma deben tener muy en cuenta una serie de pasos antes de cerrar un acuerdo con la empresa encargada del trabajo con el objetivo de minimizar los problemas, de estar seguro del trabajo que se va a llevar a cabo y de que todos los conceptos y las cantidades sean las estipuladas desde un principio.

Para conseguir todo lo anterior, los presupuestos reformas son fundamentales. Este documento empieza a tener validez legal cuando hay un acuerdo y una aceptación entre las dos partes involucradas. Este acuerdo puede ser verbal, aunque es aconsejable que se haga de forma escrita para que haya una constancia en caso de que surja cualquier inconveniente en el futuro.

Una vez dicho esto vamos a ver en qué debemos fijarnos a la hora de valorar el presupuesto de la reforma de una vivienda.

Comparar entre diferentes opciones

Un primer consejo antes de cerrar un presupuesto es el de consultar a varias empresas o profesionales sobre el trabajo a realizar. De este modo, el interesado tendrá la capacidad de comparar y elegir al profesional más adecuado para sus intereses, teniendo en cuenta el aspecto económico, pero también el técnico, ya que en las conversaciones podremos la competencia, los consejos que nos dan y las sugerencias para que el trabajo se haga de la mejor manera posible.

Desglosar las partidas

El presupuesto de una reforma debe contemplar el precio de cada una de las partidas de forma pormenorizada, separando el coste de la mano de obra y de los materiales. En este sentido, el presupuesto bien elaborado es aquel que detalla lo máximo posible los materiales concretos que se van a utilizar. En muchas ocasiones se ponen materiales genéricos, lo que impide conocer la auténtica calidad de los mismos y, por tanto, es imposible saber si realmente cumplen con lo que queremos o lo excede. Cuanto mayor detalle mejor. Además, al estar detallado este punto en el presupuesto, en el caso de que no utilicen un material contemplado en el presupuesto podremos reclamar con el presupuesto y la factura, lo que nos evitará cualquier problema al tener un documento legal en nuestras manos.

¿Necesitamos permisos especiales?

Otro punto que algunos profesionales o empresas suelen “olvidar” a la hora de elaborar el presupuesto es el de las tasas, si fuera el caso, que hay que pagar para poder hacer la reforma de una vivienda. En este campo se incluyen los permisos de obra que son obligatorios en trabajos que influyen en los elementos estructurales, la apertura de puertas o de ventanas exteriores. Este punto, y cualquier otro, debe estar detallado en el presupuesto. En el caso de que el trabajo que queramos realizar también requiera un proyecto técnico también hay que desglosarlo.

Empresa dada de alta, autorizada y certificada

Los clientes deben acudir siempre a empresas o profesionales que estén dados de alta y estén certificados para hacer los trabajos encomendados. En el sector de la construcción y la reforma de viviendas es muy frecuente acudir a “amigos” o “manitas” que trabajan en “B” y que no emiten ningún tipo de factura o recibo. Estos profesionales siempre hay que evitarlos para tener la garantía de que el trabajo se va a hacer de forma correcta y que el profesional o los profesionales que trabajan en nuestra casa cuentan con los conocimientos a la hora de trabajar con la electricidad, la fontanería o las estructuras, por ejemplo.

Exigir siempre la factura de los trabajos realizados

Por último, y no menos importante, el cliente siempre (y decimos siempre) debe exigir una factura detallada, incluidas incluso las referencias de los fabricantes, para poder hacer un seguimiento de la obra y valorar posibles desviaciones que se puedan producir durante los trabajos. En este sentido, la factura debe ser igual al presupuesto, y en el caso de que haya algún cambio con respecto al presupuesto inicial (ya sea por decisión del cliente o por algún inconveniente técnico) debe haber constancia de la misma. Gracias a las facturas bien hechas podremos exigir responsabilidades.

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