12 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Cada vez más personas se acercan a estos lugares fúnebres para disfrutar de su arquitectura y su entorno

Los diez cementerios más bellos de España en la semana de los difuntos

Este fin de semana es, debido a la festividad de Todos los Santos, en el que más gente visita cementerios. La tradición cultural católica reserva estos días para acudir a los lugares donde reposan los restos de familiares y personas que ya no están entre nosotros, pero sí en el recuerdo. La cultura católica de la muerte se suele pintar con tremendismo y el color negro asociado a todo lo que tiene que ver con la muerte, pero no todos los cementerios patrios siguen esta pauta

Existe el tópico extendido de que nuestros cementerios son lugares lúgubres que visitar solo en fechas muy concretas, frente a los anglosajones que suelen ser lugares que invitan a pasear y disfrutar de su belleza como si de un parque se tratara. Esto, con ser cierto, no lo es del todo. “El Cierre Digital” repasa los diez más bellos que hay en nuestro país.

1.- Castro Urdiales (Cantabria)

Este cementerio reúne un conjunto de monumentos funerarios que son todo un repaso por parte de los distintos estilos que han marcado la historia de la arquitectura y de las artes decorativas: neóclasico, eclecticismo, neomedievalismo, modernismo, gótico, art decó, etc, A esto hay que sumar la belleza del lugar donde se ubica, una loma sobre el mar.

El proyecto tiene la firma del arquitecto Alfredo de la Escalara, que lo diseñó en 1885 mezclando lo clásico con nuevas tendencias como las ya citadas y que no eran habituales en las tumbas, capillas funerarias, panteones y nichos.

2.- Cementerio Municipal de La Carriona en Avilés (Asturias)

Construido en el siglo XIX fue diseñado por el arquitecto Ricardo Marcos Bausá, quien también se encargó de diseñar Ciudad Lineal en Madrid. Este cementerio destaca por las esculturas simbólicas que presiden los panteones. La tumba más célebre es la del escritor Armando Palacio Valdés, uno de los principales autores de finales del siglo XIX y principios del XX, cuya famosa obra “La hermana San Sulpicio” ha sido llevado varias veces al cine.  Un medallón con su imagen y las letras de “Viajero, si algún día escalas las montañas de Asturias y tropiezas con la tumba del poeta, deja sobre ella una rama de madreselva. Así Dios te bendiga y guíe tus pasos con felicidad por el Principado”, presiden la tumba del escritor.

3.- Alcaudete (Jaén)

Es el cementerio más antiguo de la provincia andaluza. Contiene una capilla que data de 1511, en que destacan las cabezas de querubines. El fresco es obra de Melchor de Raxis.

4.- Montánchez (Cáceres)

Es uno de los más curiosos de nuestro país, presidido por un castillo árabe muy visitado. Desde el campo santo se disfrutan de las vistas de la Sierra de Montánchez a más de 700 metros de altura. El cementerio fue construido en 1810 y en el destacan las capillas de Carmen y San Pedro y las dos entradas principales adornadas con diversos elementos decorativos.

5.- Cementerio de Bilbao

Desde los inicios del siglo XX el cementerio de la capital vizcaína presenta una gran variedad de maravillas arquitectónicas. Una visita a las tumbas de este campo santo es conocer la evolución de la sociedad burguesa bilbaína. A más dinero, más lujo y más extravagancia. Lógicamente, la escultura tradicional vasca también es un aspecto a destacar

6.- Cementerio de Montjuïc (Barcelona)

Situado, entre montañas. Durante la segunda mitad del siglo XIX los cementerios de la ciudad condal estaban prácticamente al límite de su capacidad, así que la creación del camposanto de Montjuïc en 1883 apareció como la solución necesaria. Entre sus empinadas callejuelas se hallan algunas tumbas de las personalidades más célebres de Barcelona, como por ejemplo Francesc Cambó (político), Ildefons Cerdà (ingeniero del Plan Cerdà de Barcelona), Francesc Macià (presidente de la Generalitat de Cataluña) o Jacint Verdaguer (poeta).

7.- Cementerio inglés (Málaga)

El inicio de este cementerio era un reducido espacio para sepultar a aquellos vecinos de la ciudad andaluza que no fueran católicos. Destacan la decoración con conchas de los enterramientos que acoge. Entre sus sepulturas podemos encontrar la del poeta y escritor Jorge Guillén, la de Robert Boyd, fusilado junto al general Torrijos y otros camaradas en el año 1831, la del escritor Gerald Brenan y la del inglés que construyó el primer hotel en Torremolinos.

8.- Cementerio militar alemán de Cuacos de Yuste (Cáceres)

Más que por su belleza este lugar destaca por sus connotaciones históricas. Situado en un recóndito lugar entre montañas, una placa explica su razón de ser: "En este cementerio de soldados descansan 28 soldados de la Primera Guerra Mundial y 154 de la Segunda Guerra Mundial. Pertenecieron a tripulaciones de aviones que cayeron sobre España, submarinos y otros navíos de la armada hundidos. Algunos de ellos murieron en hospitales españoles a causa de sus heridas. Sus tumbas estaban repartidas por toda España, allí donde el mar los arrojó a tierra, donde cayeron sus aviones o donde murieron. El Volksbund en los años 1980-1988 los reunió en esta última morada inaugurada en presencia del embajador de la República Federal de Alemania en un acto conmemorativo hispano-alemán el 1 de junio de 1988."
“Recordad a los muertos con profundo respeto y humildad."

Toda una rara abis entre los campo santos nacionales.

9.- Cementerio de la Almudena (Madrid) 

Situado en el distrito de Ciudad Lineal, fue creado en 1884 e inaugurado en 1925 y toma su nombre de la Virgen patrona de la capital de España.

En él descansan los restos de destacados personajes, como los escritores Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Pío Baroja o Benito Pérez Galdós; políticos como Niceto Alcalá-Zamora, Jose María Gil-Robles, Alejandro Lerroux o Enrique Tierno Galván, y artistas de la talla de Lola Flores, Estrellita Castro, Olga Ramos, Fernando Rey o Lina Morgan.

10.- Cementerio de San Froilán (Lugo)

Construido en 1848, el cementerio de San Froilán destaca por la belleza de sus antiguas construcciones funerarias. La más monumental de ellas se encuentra justo a su entrada, es el mausoleo neogótico del siglo XIX diseñado por el arquitecto lucense Cobreros. Su mezcla de diferentes estilos, con pinceledas de la decoración corintia, le llevaron a ser nombrado en 2015 el mejor monumento funerario de España. 

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