16 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

¿Cuándo contratar los servicios de un detective privado?

Quizá nunca lo habías pensado, pero, existen ciertas situaciones en las que puedes plantearte seriamente la posibilidad de contratar un detective privado, con el objetivo de que pueda investigar y proporcionarte la información necesaria para resolver algo que pueda estar preocupándote, como podría ser la sospecha de una infidelidad, la desaparición de un ser querido o temas relacionados con el mundo laboral.

Una figura a la que cada vez recurren más personas por diferentes circunstancias, los detectives privados son profesionales que se encargan de realizar una investigación de forma privada sobre un asunto concreto y, a medida que van avanzando la investigación y recopilando información, se la trasladan a sus clientes para que puedan descubrir qué está ocurriendo y tomen una solución.

Conscientes de las dudas que pueden existir al respecto de esta figura, a continuación, te vamos a contar cuáles son los casos más habituales en los que contratar a un detective privado, con el objetivo de que si te encuentras en una de estas situaciones, tengas la seguridad de que podrás recurrir a sus servicios.

Antes de nada, asegúrate de que el detective tenga las habilitaciones exigidas por ley

Antes de recurrir a sus servicios, lo primero que debes hacer es asegurarte de que el detective esté debidamente habilitado por el Ministerio de Interior y la Dirección General de la Policía (Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada), así como que su trabajo sea fiscalizado por dicho Ministerio.

Para contratar sus servicios de forma particular, el detective privado debe estar habilitado con la T.I.P (Tarjeta de Identidad Profesional) y la R.N.S.P(Registro Nacional de Seguridad Privada).

Porque la T.I.P. únicamente le permitirá trabajar para Despachos de Detectives Privados, pero en cambio, no podrá ser contratado directamente por una persona física o jurídica.

Mientras que la R.N.S.P es la acreditación que le habilita para ser contratado por una persona física o jurídica para realizar servicios de investigación privada.

Si en cambio no cuenta con estas acreditaciones, la investigación realizada no será legal y, por tanto, no tendrá ninguna validez jurídica, y no solo eso, sino que además podría considerarse que atenta contra los derechos fundamentales, como el derecho al honor, a la intimidad personal o familiar, a la propia imagen, al secreto de las comunicaciones o a la protección de datos.

Situaciones más habituales en las que contratar los servicios de un detective privado

Infidelidades

La sospecha de una infidelidad de pareja es la razón más habitual por la que contratar a un detective privado, con el objetivo de que pueda poner solución a una situación realmente complicada y que puede llegar a generar unos altos niveles de estrés en la persona que tiene la sospecha, que suele comenzar por cambios en la rutina habitual, cambios con el teléfono móvil, rumores, etc.

El detective privado realizará una investigación para descartar o confirmar la infidelidad, y que así la persona que haya contratado sus servicios pueda quedarse tranquila o, por el contrario, tomar la decisión que crea conveniente.

Desapariciones

La desaparición de personas es otro de los motivos más habituales por los que contratar a un detective, con el objetivo de llevar a cabo una búsqueda más exhaustiva, complementaria a la posible investigación de las autoridades policiales.

Así mismo, también son muy habituales las investigaciones para encontrar a familiares o amigos de la infancia, con los que se perdió el contacto hace años por diferentes circunstancias y, con el paso del tiempo, se quiere retomar.

Problemas laborales

Son muchos los problemas laborales que pueden llevar a contratar los servicios de un detective privado, como por ejemplo, la sospecha de que un trabajador se encuentra de baja laboral de manera fraudulenta.

En este caso, el detective se encargará de hacer un seguimiento para comprobar si realmente el trabajador está cumpliendo con la baja o, si por el contrario, está haciendo vida totalmente normal, lo que supondría un fraude tanto para la empresa, como para la Seguridad Social, la mutua colaboradora o el seguro.

Muy habituales, estas investigaciones se dan cuando el empresario tiene serias dudas de que sea una enfermedad real, siendo el detective la única forma de comprobar si el trabajador está fingiendo los síntomas.

Pensiones alimenticias y custodias de hijos

Así mismo, uno de los principales servicios de los detectives privados está relacionado con posibles conflictos sobre el pago de pensiones alimenticias o disputas por la custodia de hijos; dos situaciones muy habituales tras una separación o divorcio con niños de por medio.

En el caso de problemas con el pago de la pensión, el detective tratará de investigar para conocer la situación económica y laboral de la persona que no esté cumpliendo con sus obligaciones de pago.

Mientras que cuando hay disputas de custodia, los detectives son muy útiles para comprobar si la persona investigada se está ocupando realmente del menor, y no sea un familiar u otra persona la que está cumpliendo esta función.

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