02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

La psicología de los madrileños que juegan en casinos

Aunque la idea de casino moderno tal y como la conocemos no tiene tantos años, lo cierto es que los juegos de azar fueron adoptados por los seres humanos desde tiempos inmemoriales, llegando hasta las actuales civilizaciones adaptándose a muchos de los avances que las tecnologías ofrecen.

En la actualidad, los casinos de las principales ciudades del mundo suelen recibir personas que están buscando un rato de entretenimiento, y Madrid es uno de los buenos ejemplos de cómo estos sitios se han asentado definitivamente en el imaginario social como espacios en los que divertirnos.

Claro que no todos los seres humanos son adeptos a los casinos, y la ciencia explica que esto está relacionado en cierta forma con la psicología de cada uno de nosotros, esos rasgos que traemos de nacimiento pero que también vamos forjando a partir de las experiencias que vivimos y de lo que aprendemos de ellas. Por eso, en este artículo vamos a centrarnos en la psicología del jugador.

Es que existen ciertos rasgos característicos de las personas que disfrutan de ir al casino, y que son compartidos además por la mayoría de ellas, mientras que no se hacen presente en la mayoría de quienes prefieren otro modo de pasar el rato. Suficiente como para que valga la pena pensarlo.

Y esto afecta tanto a los habitués del mejor casino de España, como de los demás que hay en las distintas ciudades del país.

3 aspectos claves de la psicología en los casinos

Emociones

Indudablemente, una de las cosas con las que espera encontrarse cualquier fanático de los casinos son las emociones que sólo pueden vivirse cuando el éxito o el fracaso, el triunfo o la derrota, dependen pura y exclusivamente de un giro de la suerte, lo que escapa a sus posibilidades.

Al contrario de lo que muchos podrían pensar en un principio, no se trata nada más que de ganar. De hecho, estas emociones están presentes incluso en aquellos juegos en los que se pierde, porque realmente lo que se pretende es pasar por ese proceso previo en el que uno ha realizado su apuesta, y queda pendiente de ese movimiento del croupier que le hará afortunado o desafortunado.

Ese subidón de adrenalina y la liberación de endorfinas anterior a cada partida es la que justifica cómo se nos hace imposible abandonar los juegos aun cuando no estamos ganando dinero.

Mejor humor, más apostamos

Si bien algunos sostienen que somos más propensos al juego si estamos tristes o deprimidos, varios estudios han demostrado que, en realidad, si estamos de buen humor tenemos una mayor tendencia a estar seguros de que esa acción que está atada, al menos en parte, a la suerte, nos favorecerá

Lo que pasa es que, si somos felices por algún otro motivo o razón, nuestra sensación es que ni una mala partida en el juego de casino podrá empañar ese momento tan alegre, por lo que solemos despreocuparnos y dejar que sea el destino, o una corazonada, el que decida por nosotros.

Si te has preguntado por qué vas al casino nada más que durante las vacaciones, ésta es la respuesta.

No olvidemos la confianza

Mientras tanto, otras investigaciones dejan en claro que cuanto más apostamos en el casino, más confianza desarrollamos en nuestra capacidad de predecir cuáles serán los siguientes resultados

Fueron abordados los niveles de confianza de los jugadores antes y después de hacer sus apuestas, y en prácticamente todos los individuos se llegó a la conclusión de que su confianza en poder predecir cuáles serían los resultados de los juegos de casino creía notablemente entre ambos eventos, por lo que se experimenta un subidón de fe en uno mismo en ese instante.

Esto va de la mano con la adrenalina que mencionábamos antes, y produce una especie de excitación que otros encuentran en los deportes extremos, por ejemplo, en los que un error puede provocar la muerte, pero, aun así, están dispuestos a arriesgarse con tal de atravesar ese momento de éxtasis.

Éstos son algunos de los aspectos principales que deberías considerar acerca de todos los madrileños y asistentes en general al casino, para conocer un poco más sobre sus conductas que, probablemente, al acudir a estos establecimientos también será la tuya.

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