16 de junio de 2019
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FIN DE SEMANA

No dudó en comparecer así en público en la presentación de los carteles de San Isidro, levantando todo tipo de rumores tal y como sucedió en 2011

El rey emérito don Juan Carlos, en el ojo del huracán mediático por aparecer nuevamente con un aparatoso hematoma

Don Juan Carlos apareció en Las Ventas con un ojo morado tras una operación leve
Don Juan Carlos apareció en Las Ventas con un ojo morado tras una operación leve / Bernardo Paz
El rey Juan Carlos generó desde el viernes 22 de marzo y durante todo el fin de semana toda una tormenta mediática tras aparecer en un acto público en la plaza de las Ventas de Madrid con su ojo izquierdo visiblemente morado y un hematoma muy aparatoso. El fuerte hematoma bajo el ojo izquierdo fue causado, según Casa Real, por una leve operación en la que se le quitó una mancha en esa zona del rostro. No es la primera vez que aparece así, en 2011 sucedió lo mismo hasta en dos ocasiones.

Desde el Palacio de la Zarzuela se ha restado importancia a la herida al tratarse, según indican, solo del derrame provocado por la intervención a la que el rey emérito se ha sometido recientemente. En las imágenes del evento, don Juan Carlos muestra una contusión bajo el ojo izquierdo y en el lateral, junto con una pequeña tirita. Pese a las informaciones oficiales que limitan la gravedad del asunto, no faltó quien lanzara sus especulaciones sobre si pudiera tratarse de algo más grave o de una operación estética.

El rey emérito junto a la infanta Elena y al presidente del Senado, Pío García Escudero, de perfil. Foto Bernardo Paz. 

Ante la expectación provocada por el evidente hematoma, el propio rey emérito señaló durante el acto en Las Ventas que se había tenido que someter “a una pequeña operación”. Una intervención en la que le quemaron una pequeña mancha en la piel pero que no le ha impedido continuar con su vida normal, como también ha ocurrido en otras ocasiones.

Junto a la infanta Elena, Froilán y Victoria Federica

De hecho, don Juan Carlos estaba ahí, un viernes por la noche, en la plaza de Las Ventas de Madrid, en la gala de presentación de las corridas de la Feria de San Isidro. Los aficionados a los toros no tardaron en intercambiarse mensajes congratulándose por el hecho de que no suspendiera su asistencia a pesar del contratiempo.

El rey emérito posó para los fotógrafos con toda normalidad, presenció la entrega de premios y habló con todos. El monarca iba acompañado por la infanta Elena, y los hijos de esta, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, todos aficionados a los toros y habituales en las plazas de toros. Durante la velada, doña Elena recibió el premio Mujer y Tauromaquia, en reconocimiento a su labor y amor por el mundo del toro.  

El rey emérito posa junto a doña Elena, a su derecha, seguida del presidente de la Comunidad de Madrid y del torero Padilla. A la izquierda de Don Juan Carlos,  el presidente del Senado, Victoria Federica y Froilán. Foto Bernardo Paz. 

Antecedentes, siempre el izquierdo

Pero no es la primera vez que el rey emérito aparece con un ojo morado en actos públicos. En marzo de 2011, don Juan Carlos acudió, junto a la reina Sofía, a la recepción del entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, y de su esposa, Cecilia Morel. Un ojo morado del que al día siguiente por la noche, durante la cena de gala en honor del jefe del Estado chileno, apenas quedaban rastros.  

Don Juan Carlos  durante el recibimiento al entonces presidente de Chile, Sebastián Piñera, en marzo de 2011.

En esa ocasión, Zarzuela aseguró que se trataba de un “efecto óptico o posibles bolsas en los ojos”. Por aquella época, pese a que regularmente superaba satisfactoriamente los chequeos médicos, la salud del Rey era motivo de interés general a causa de la operación de pulmón a la que había sido sometido un año atrás. El monarca padecía también problemas de oído y sufría de adicción al tabaco, lo que no mejoraba las cosas.

Pero no pasarían muchos meses para volver a ver a don Juan Carlos con un ojo morado, el mismo ojo izquierdo. El 22 de Noviembre de 2011, el monarca se mostraba ante las cámaras y aseguraba haber sufrido un accidente doméstico “sin importancia” que le dejó heridas en su nariz y un hematoma en el ojo izquierdo. La Casa del Rey explicó en ese momento que don Juan Carlos se había golpeado por la mañana accidentalmente con una puerta que él iba a abrir cuando, desde el otro lado, un ayudante también la abría para franquearle el paso. El monarca se topó con el canto de la puerta en la cara. De nuevo un accidente leve que no le impidió cumplir con su agenda oficial.

El rey emérito en una imagen de noviembre de 2011, tras el accidente doméstico que sufrió con una puerta.

Con las marcas llamativas del tropezón en su rostro, el Rey recibió en el Palacio Real las credenciales de cinco nuevos embajadores, en una ceremonia en la que estuvo acompañado por la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, y el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno.

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