15 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

"El día de la bestia", "El resplandor" o "La vida de Brian" son la alternativa a las almibaradas películas navideñas

Consejos para sobrevivir a las Navidades (I): Cinco películas que rompen con los moldes tradicionales

¿No soportas la Navidad? ¿Oyes un villancico en un tren y te entran ganas de tirarte en marcha? Son (somos) muchas las personas que ven en estas fiestas solo un puñado de días que cada vez empiezan antes y pasan más lento. Hacerse mayor es querer que las Navidades acaben lo más rápido posible. Tal vez porque comprobamos que, como en Diez Negritos, cada vez hay más sillas vacías alrededor de la mesa.

El cine, la música y la literatura se han revestido en muchas (demasiadas) ocasiones de guirlache para celebrar (y sacar pasta con ello) estas entrañables fechas.
Sin embargo, siempre hay gente dispuesta a dar otra visión del cuento. He aquí una lista de productos culturales contranavideños. Si no puedes con el enemigo, descojónate de él.

PELÍCULAS

1.- El día de la bestia (1995) 

Todo el que ve este film de Álex de la Iglesia no lo olvida. Hace 20 años, se le ocurrió la humorada de que el AntiCristo naciese el día de Navidad en Madrid. Un cura vasco que lucha contra el maligno, un charlatán ocultista de televisión, un heavy aficionado a los tripis, una pensión cutre del Madrid castizo… ¿Hace falta más para que corras a verla? La escena que ha pasado a la historia es la de Santiago Segura haciendo equilibrismos en el letrero de Schweppes de Gran Vía, pero el hecho de que el infierno moderno sean las Torres KIO es aún más insuperable.

2.- Gremlins (1984)

Toda una generación soñamos con que nuestro regalo de Navidad fuese un Gremlin. Pero vamos… que nunca llegó. Mezcla de comedia y de terror, con una magnífica partitura de Jerrey Goldsmith, es una de esas pelis clásicas de los ochenta que hoy en día serían políticamente incorrectas como entretenimiento para niños. Hace un par de años se montó un lío cuando un canal autonómico emitió la película producida por Spielberg en horario infantil. ¿A que ahora muchos os alegráis de haber nacido antes del 96?

3.- Pesadilla antes de Navidad (1993)

Llegó Tim Burton y las navidades dejaron de identificarse con algo ñoño y colorido para volverse góticas y con un punto de humor negro. Eso a pesar de los tijeretazos que perpetró en el metraje DisneyDanny Elfman con sus canciones convirtió a Jack Skellington en un ídolo para siniestros de los noventa y emos de los doble cero. En el fondo es la película que mejor despierta eso llamado el espíritu de la Navidad. 

4.- La vida de Brian (1979)

¿Se puede explicar mejor el origen de las religiones como mentira colectiva? Difícil. La historia de la Natividad contada como una ópera bufa o el Evangelio según los Monty Python. Parte del dinero salió de los bolsillos del ex-beatle George Harrison y generó una gran controversia. Algunos integrantes del grupo humorístico acudieron a un debate en la BBC que acabó en un cara a cara con representantes de la Iglesia Católica y la Iglesia Anglicana. La católica Irlanda prohibió su estreno y los distribuidores aprovecharon la coyuntura para anunciar su estreno en Suecia con la frase: “una película tan divertida que no se verá en Irlanda”. Ellos se perdieron a Pijus Magnificus y su mujer, Incontinencia Suma. No te lo pierdas tú.

5.- El resplandor (1980)

Basada en un relato de Stephen King, con el que Stanley Kubrick hizo lo que le salió de las narices. Obra maestra del terror y mutilación de una novela que iba más allá de una historia de sustos. Una familia encerrada en un hotel de invierno con un padre volviéndose loco. En la novela se mostraba más claramente que era una alegoría sobre cómo el alcoholismo destroza al adicto y sus relaciones familiares, pero la película se convirtió en un clásico del terror navideño. Las gemelas fantasma acojonaron a toda una generación, pero al crecer descubrimos que miedo daba el doblaje al español, dirigido por el propio cineasta (que debía tener el mismo conocimiento de castellano que el que suscribe de noruego) y con una Verónica Forqué dando grititos.

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