02 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

LA CAPILLA ARDIENTE DEL ARTISTA, REVOLUCIONARIO Y FUNDADOR DE LA NOVA TROVA, SERÁ EN EL SALÓN CERVANTES DE LA CASA DE AMÉRICA EN MADRID ESTE MIÉRCOLES

Fallece el cantautor cubano Pablo Milanés, la mítica voz del romanticismo iberoamericano

El cantautor Pablo Milanés
El cantautor Pablo Milanés
Pablo Milanés ha fallecido en Madrid a los 79 años. El cantautor cubano de Bayamón se encontraba en España desde 2017, concretamente en Madrid, para recibir un tratamiento de cáncer “inexistente” en Cuba. Se caracterizó por ser un cubano revolucionario, que fundó la Nueva Trova, un movimiento musical que nació tras la Revolución castrista. Un cantante romántico asociado a la melodía de su canción más famosa, 'Yolanda', que fue una historia real donde sintetizó los idealizamos de la época.

El cantautor Pablo Milanés ha fallecido este martes de madruga en Madrid a los 79 años, tras diez días ingresado y después de que se agravase su estado de salud debido a la enfermedad oncológica que padecía. Milanés fue una de las grandes voces iberoamericanas de todos los tiempos y creador de grandes canciones de amor como Yolanda, Ámame como soy o El breve espacio en que no estás.

La capilla ardiente del cantautor tendrá lugar en Madrid, en el salón Cervantes de la Casa de América, este miércoles 23 de noviembre de 10.30h a 15.30h para quienes quieran rendirle homenaje y despedirle.

Un músico admirado y querido por sus compatriotas cubanos y también por artistas que todos los continentes que hicieron suyas sus letras. Desde muy joven lo tuvo claro y ya musicalizaba con versos de Nicolás Guillén y José Martí. En los años setenta fue el fundador del movimiento de la Nueva Trova cubana y destacó en sus obras musicales por el bolero y la música tradicional cubana.

Llevaba años recibiendo un tratamiento médico en España, donde residía con su familia. El cantautor cubano deja un extenso legado de canciones y cerca de 60 discos, que le premian como uno de los nombres más indispensables y universales de la música iberoamericana. Contaba con una voz privilegiada y un don para la interpretación que le permitió llegar a registros donde la mayoría no alcanzaba, unida a su forma poética de cantar, junto a su sencillez y profunda sensibilidad, conseguía tocar el alma de quién lo escuchase. Su música también llegó a nuestro país, donde se hizo muy reconocido. Compartió música con Serrat, Sabina, Aute, Ana Belén o Víctor Manuel.

Las obras de Milanés trascendieron edades y fronteras, convirtiéndose en identidad de la mejor música hispanoamericana. Algunas causaron impacto en su momento por hacer referencia a la política de su país natal, Cuba, de donde nunca se alejó pero sí que reconoció no estar de acuerdo con la posición del Gobierno: “Soy un abanderado de la revolución, no del Gobierno. Si la revolución se traba, se vuelve ortodoxa, reaccionaria, contraria a las ideas que la originaron, y uno tiene que luchar”, afirmó en los años noventa.

El verdadero significado de su música

No solo se puede hablar de Milanés por sus composiciones políticas, eso no es suficiente para entender el verdadero significado de cada una de sus letras. Era un artista superdotado, profundamente culto y cercano, que conectaba enseguida con la gente, mostrando vulnerable ante el amor o de alzar la voz contra cualquier causa, como el racismo, la homofobia, el machismo o ante cualquier injusticia que se le pusiera por delante.

Ponía el corazón en todas sus obras y eso es la esencia que explica su trayectoria y la razón de que su música llegara al público.

Compuso Mis 22 años, una canción que influyó sin duda en el surgimiento de la tendencia en la canción cubana conocida como Nueva Trova. Más allá de sus obras como compositor, Milanés siempre pisó unir los géneros y generaciones de la música popular cubana, que para él, era donde encontraba la sensibilidad para darle sentido a todo.

Los hitos de su vida

Como todo artista, existen en su vida infinidad de hitos. Uno de los más importantes fue su paso por el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, bajo la dirección de Leo Brouwer y donde también pertenecieron Silvio Rodriguez, Noel Nicola o Eduardo Ramos, entre otros.

El trabajo que desempeño en este talle entre 1969 y 1974, produjeron cambios a la hora de entender y hacer la música cubana y le impulsó a crear el movimiento de la Nueva Trova, que, introdujo en la canción popular contenidos políticos y sociales tratados con hondo lirismo.

La Nueva Trova

Durante las dictaduras de Chile y Argentina, la Nueva Trova fue en América Latina el alma de la izquierda y del movimiento revolucionario, aunque Milanés nunca dejó de cantar al amor y desamor, que hoy, son sus canciones más recordadas.

El artista aportó mucho a este movimiento y tampoco se quedó callado cuando tuvo que criticar duramente al Gobierno cubano al ver lo que estaba sucediendo en el país. En una entrevista, manifestó que nunca nadie en Cuba se hubiera disculpado con las personas que fueron a los campos de trabajo forzados de la Unidad Militar de Ayuda a la Producción, donde eran “internados” religiosos, homosexuales y personas que no entraran dentro de los “parámetros revolucionarios”. Denunció que “no fue un hecho aislado”, sino parte un proceso “estalinista que perjudicó a intelectuales, artistas y músicos”, además reconoció que, “según la historia, en 1970 comenzó lo que se llamó el quinquenio gris, y yo digo que realmente comenzó en 1965 y fueron varios quinquenios”.

Sus últimos años en España

Pablo Milanés se definía como cien por cien cubano y también ciudadano y su posición comprometida hacia las causas de su país le conectaron todavía más con su público. Tras ser diagnosticado con la enfermedad, decidió trasladar su residencia a España para recibir tratamiento médico. Ya anteriormente, había sufrido un trasplante de riñón, que le donó su esposa Nancy Pérez Rey, gallega y madre de sus dos hijos pequeños.

pablo

Pablo Milanés, en la carátula de uno de sus discos.

La última vez que se pudo ver al cantautor fue el pasado verano, ya muy enfermo. Quiso viajar con su familia a Cuba y ofrecer un concierto memorable con la intención de despedirse de su público. Salió a actuar en silla de ruedas y lo dio todo en ese último concierto en su recordada Habana. Después de aquella actuación, lo celebró junto a grandes nombres de la cultura cubana y sus amigos de siempre, a los que siempre fue fiel y hoy lloran su pérdida.

Pablo Milanés será siempre uno de los más grandes de su país y fuera de él.

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