16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Desvelando la historia de la cachimba

La cachimba no es solo algo que está de moda, sino que detrás de ella hay una larga y más que interesante historia. Los origenes de la cachimba o pipa de agua son muy lejanos y se remontan ha hace más de ciclo siglos. Diferentes estudios señalan a India como su origen y aún así su historia y muy curiosa e incluso hay diferentes teorías de como esta llegó al país asiático.

Queda claro que fueron los españoles tras el descubrimiento de América quienes trajeron el tabaco a Europa y Asia, sobre como acabó en la India hay dos hipótesis. Una de ellas que fueron misioneros jesuitas en el siglo XV cuando evangelizaban Asia, desde la India hasta Japón los que llevaron el tabaco allí. Otros ponen su origen indirecto y que el tabaco llegó a las cortes mongoles que entonces regían la India provino de Persia.

Sobre la primera, el investigador Cyril Elgood, ha atribuido la creación de la shisha a Irfan Shaikh, que era médico del emperador mongol, Yalaluddin Muhammad Akbar, que es precisamente conocido por su intención de reconciliar las diferentes religiones que había ya en la India creando una nueva religión sincrética que denominó Din-i-Ilahi y que incorporaba tanto nociones del islam como del hinduismo.

Sobre la teoría de origen persa, aseguran que ya se utilizaba con anterioridad en Persia y desde allí fue llevada por un mercader llamado Abu’l Fath Gilani que en un momento de riqueza de intercambios comerciales la llevó a la India.

Pero hay otros estudios que sugieren otros instrumentos encontrados en África, América y oriente próximo como precursores de la cachimba.

¿Y por qué surgió la shisa?

Más allá de estas interesantes historias está el por qué de su uso entonces que están muy relacionado con su éxito actual.

La cachimba fue siempre un instrumento que ayudaba a socializar, a debatir a disfrutar de un momento de relax y que en un principio estaba muy relacionado con élites intelectuales de oriente pero que acabo expandiéndose. No olvidemos esa vinculación con el emperador Akbar en un tiempo en el que su corte no solo los eruditos musulmanes debatían cuestiones religiosas con representantes del hinduismo, el jainismo o el tantrismo además de con sufíes y cristianos como los jesuitas católicos que desde Goa también buscaban extender el cristianismo en India.

Lo cierto es que la costumbre de usar la Shisha se extendió por todo oriente y ahora a todos nosotros por motivos muy similares, buscar un lugar apacible, un entorno mucho más silencioso que impulse relajarse e interactuar con amigos. A esto hay que unir las diferencias entre el tabaco que se usa en las shishas, muy diferente al que contienen los cigarrillos sin los componentes perjudiciales de estos, aunque hay otros estudios apuntan a la proliferacion y peligro de fumar cachimba.

Sea de una forma u otra y con independencia de su origen cierto que sigue en debate, lo que no puede dudarse es su éxito actual y cómo una costumbre de hace 500 años perdura con fuerza.

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