30 de noviembre de 2023
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FIN DE SEMANA

5 consejos para combatir la depresión post-vacacional

El término "depresión post-vacacional" puede sonar dramático para algunos, pero para muchos, es una realidad palpable. Tras un periodo de descanso, desconexión y disfrute, el regreso a la rutina diaria puede ser un choque emocional. Sentimientos de tristeza, apatía e incluso ansiedad pueden aparecer. Si te identificas con esta situación, no estás solo. Aquí te presentamos cinco consejos esenciales para combatir la depresión post-vacacional y readaptarte con éxito a tu rutina.

1. Realiza una transición gradual

El abrupto cambio de pasar del relax total al ajetreo cotidiano puede ser el principal detonante de la depresión post-vacacional. Por ello, es recomendable hacer una transición gradual.

Planifica tu regreso: Si es posible, regresa de tus vacaciones unos días antes de volver al trabajo o a tus obligaciones habituales. Esto te dará tiempo para adaptarte, deshacer maletas con calma y retomar tu ritmo diario poco a poco.

Ajusta tus horarios: Si durante las vacaciones alteraste tus horarios de sueño, comienza a ajustarlos gradualmente unos días antes de tu regreso. De esta manera, evitarás el famoso "jet lag" interno. No importa que no hayas cruzado el charco, que el cuerpo vuelva a acostumbrarse al horario habitual.

2. Organiza y prioriza tus tareas

Uno de los principales desencadenantes de la ansiedad post-vacacional es la acumulación de tareas y la sensación de verse abrumado al volver. Aquí es donde los mapas conceptuales pueden ser herramientas de gran utilidad. Estos te permiten visualizar y estructurar tus tareas, responsabilidades y objetivos.

Desglosa tus tareas: Al volver, dedica un momento para listar todo lo que tienes que hacer. Luego, crea un mapa conceptual para organizar y priorizar. Esto te dará claridad y te permitirá abordar tus tareas de forma sistemática y menos estresante.

Establece objetivos realistas: No te exijas completar todo de inmediato. Establece plazos realistas y, si es necesario, pide ayuda o delega. De vacaciones siempre se vuelve muy optimista, lo cual es bueno, pero tampoco hay que pasarse porque sino el cansancio llegará mucho antes.

3. Mantén una actitud positiva

La perspectiva con la que enfrentes el regreso influirá considerablemente en cómo te sientas.

Enfócate en lo positivo: En lugar de pensar en lo que terminó, piensa en lo que viene. Un nuevo ciclo puede ser una oportunidad para nuevos proyectos, metas y desafíos. Un consejo siempre en este sentido es tener algo a lo que aferrarse, por ejemplo, un viaje. De esta forma harás tus tareas con un “premio” en mente a corto-medio plazo.

Rodearte de gente positiva: La energía de las personas que te rodean puede influenciarte. Busca compañía de amigos, familiares o colegas que tengan una actitud positiva ante la vida. Tener un grupo en el que la negatividad es la constante no es bueno para nadie porque de alguna forma te arrastrarán a esa negatividad, que es algo que no hace bien a nadie. Por supuesto puede haber cosas puntuales, pero hay que rodearse de gente positiva para afrontar los días de la mejor manera posible.

4. Incorpora rutinas saludables

El bienestar físico influye directamente en el emocional. Incorporar o mantener hábitos saludables puede ser tu mejor aliado contra la depresión post-vacacional.

Practica actividad física: El ejercicio libera endorfinas, conocidas como las "hormonas de la felicidad". No es necesario que te inscribas en un maratón; una caminata diaria, yoga o cualquier actividad que disfrutes será beneficiosa. Hacer ejercicio al comienzo del día ayudará no solo a empezar con más ganas, sino que también te sentirás mejor al “quitártelo de en medio” nada más empezar el día. Al principio costará, pero luego se agradece.

Mantén una alimentación equilibrada: Las vacaciones suelen ser sinónimo de excesos. Al volver, intenta incorporar una dieta equilibrada. Los alimentos que consumas pueden influir en tu estado de ánimo.

Dedica tiempo para ti: Es esencial que encuentres momentos para relajarte y hacer actividades que te gusten, ya sea leer, escuchar música o practicar algún hobby.

5. Busca apoyo si lo necesitas

Si sientes que la depresión post-vacacional te supera y afecta significativamente tu bienestar, no dudes en buscar ayuda.

Habla de tus sentimientos: Compartir cómo te sientes con amigos o familiares puede aliviarte. A veces, solo necesitamos ser escuchados.

Considera apoyo profesional: Si ves que los síntomas persisten o son intensos, quizá sea momento de buscar ayuda profesional. Un terapeuta o consejero puede ofrecerte herramientas y estrategias para enfrentar esta situación.

La depresión post-vacacional es un fenómeno que afecta a muchas personas. Sin embargo, con las estrategias adecuadas, es posible combatirla y readaptarse a la rutina diaria de manera saludable y positiva. La clave está en la preparación, la adaptación gradual y el cuidado de tu bienestar físico y emocional. Y recuerda, cada día es una nueva oportunidad para encontrar alegría y propósito, incluso fuera de las vacaciones.

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