19 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Qué puede vender un estanco online

La mayoría de los fumadores conocen a algún avispado que sabe cómo adquirir tabaco en internet a precios más ventajosos que en España. Quizá estos avispados ignoran que adquirir tabaco online en el extranjero, antes o después, les traerá problemas de envergadura. O quizá sí que lo sepan, pero este hecho les traiga sin cuidado.

Lo cierto es que, actualmente, en España está prohibida la comercialización y adquisición de tabaco por internet.

Por ejemplo este estanco nacional vende multitud de productos que están íntimamente ligados al tabaco. Pero, evidentemente falta el producto principal, que no es otro que el propio tabaco.

¿Y por qué ocurre esto? Para entenderlo, primero es necesario conocer cuál es el entramado legal y económico que regula la comercialización de tabaco en España. Una vez entendido el funcionamiento peculiar de este mercado, la conclusión cae por su propio peso.

El mercado del tabaco es un monopolio del Estado

Aunque en el mercado podemos encontrar tabacos de infinidad de marcas distintas, todas ellas tienen que someterse a la rigurosa tutela impuesta por el Estado si quieren vender sus productos en España.

La distribución y comercialización directa del tabaco no está permitida a ninguna empresa, y solo puede venderse en las Expendedurías de Tabaco y Timbre del Estado, más conocidas como estancos.

El Estado fija el precio final del tabaco, y los estancos no pueden hacer descuentos ni tampoco aumentar el precio.

Las cajetillas que encuentras en bares, quioscos o gasolineras son adquiridas previamente en un estanco, sin ninguna clase de descuento. A los dueños de estos negocios se les permite revender el tabaco con un mínimo sobreprecio que es establecido por el Estado.

En el caso de las cajetillas de cigarrillos, ese margen ínfimo es de solo 15 céntimos de euro. Si aplican mayor sobreprecio serán denunciados, se les retirará la autorización de reventa y se les impondrá una multa de elevada cuantía.

Los impuestos del tabaco, un filón de oro estatal

Todo esto no ocurre por motivos de salud pública, que es lo que intentan vendernos desde la Administración. La intervención total está motivada por poderosas razones económicas. Y es que la venta de tabaco es una auténtica mina de oro para el Estado.

Las informaciones que indican que el tabaco no es rentable, sino que supone pérdidas al Estado, debido al mayor gasto sanitario de los fumadores, son parciales, sesgadas e interesadas. Se trata de convencer al ciudadano de que todo se hace por el bien de la salud pública, y de que el afán recaudatorio no tiene nada que ver.

Pero si el Estado considerase que pierde dinero con el negocio del tabaco, ya habría prohibido su comercialización y consumo hace décadas, lo que, por otra parte, sería el mejor acicate para que la gran mayoría de fumadores abandonase el hábito.

Casi ningún fumador se arriesgaría a tener que depender de un suministrador clandestino para continuar fumando. ¿Cuántos fumadores adquirirían, a diario, un producto ilegal a un traficante que no ofrece garantías de calidad ni procedencia? Claramente, el tabaco pasaría a ser un producto de consumo marginal.

La verdad sobre el asunto es esta: del precio de cada cajetilla, el Estado se queda con aproximadamente el 80 %. La aritmética nos dice que del 20 % restante viven los cultivadores de tabaco, los grandes fabricantes de productos acabados y sus trabajadores, los proveedores de papel, filtros y cajetillas, los transportistas y los estanqueros.

¿Quién da más? Estas cifras deberían hacer reflexionar a los dubitativos porque demuestran que el tabaco, además de una cuestión de salud pública, es un negocio de proporciones colosales.

Normativa de comercialización del tabaco

No vamos a analizar a fondo toda la legislación y normativa, ya que la misma es ingente y muy enrevesada. Todo está previsto para que cualquier asunto relacionado con el tabaco esté sometido al control absoluto del Estado.

Los puntos clave son los siguientes:

  1. El Estado ostenta el monopolio de comercialización y distribución de las labores del tabaco y de los productos que estén derivados del tabaco o lo contengan.
  2. El Estado fija los impuestos al tabaco, y también los márgenes comerciales de los estancos y de los establecimientos autorizados para la reventa.
  3. Los estancos no concursan en un mercado de libre competencia y están sometidos al control y la intervención estatal. El Estado se reserva la potestad de otorgar las concesiones para regentar un estanco, así como de designar la zona de emplazamiento de estos.
  4. Está absolutamente prohibido comprar tabaco en el extranjero. Como única excepción, al ciudadano que viaja a otro país se le permite una adquisición mínima a su regreso a España. En el caso concreto de los pitillos se trata de 10 cajetillas.
  5. La mayoría de las infracciones a las normas o leyes son susceptibles de ser consideradas como un delito de contrabando.

En resumen, en cuestiones de tabaco el Estado lo tiene todo atado, y bien atado.

Qué puedes encontrar en un estanco online

A pesar de todo, los estancos se han sumado a la venta online y en sus tiendas virtuales cuentan con una gran variedad de productos asociados al tabaco, lo que les permite obtener beneficios extra sin necesidad de realizar grandes inversiones.

Revisemos los productos que podemos encontrar en un estanco virtual:

Cigarrillos electrónicos

Los estancos sí pueden vender cigarrillos electrónicos por internet, ya que no es un producto derivado del tabaco.

El tratamiento legal es el mismo que el de las pipas y las cachimbas. Estas dos últimas son instrumentos que se utilizan para fumar y el cigarrillo electrónico es un dispositivo que se usa, entre otras cosas, para inhalar productos que contienen nicotina.

Líquidos para cigarrillo electrónico, con nicotina y sin nicotina

Curiosamente, un estanco también puede vender online líquidos con nicotina y sin ella, destinados a su uso en cigarrillos electrónicos. La contradicción es que no puede comercializarse tabaco virtualmente, pero sí otros productos que contienen nicotina y son adictivos.

La causa de esta contradicción es que existe un vacío legal respecto a los productos que, sin ser tabaco, incluyen nicotina. Al ser estos líquidos productos relativamente recientes, todavía no se ha desarrollado una legislación específica para los mismos.

Pero, sin necesidad de disponer de una bola de cristal adivinatoria, podemos aventurar que el Estado pronto regulará este nicho de mercado creciente, ya que resta clientela al sector del tabaco tradicional, con la consiguiente merma en la recaudación de impuestos.

Ni siquiera hará falta una nueva ley. Bastará con añadir un párrafo a la ya existente, indicando que se consideran productos equiparables al tabaco. Se desarrollará un sistema impositivo para someterlos a impuestos semejantes a los del tabaco y el problema quedará resuelto.

Calentadores de unidades de tabaco

Son pequeños aparatos a caballo entre la cachimba y el cigarrillo electrónico. El aspecto es parecido al de los cigarrillos electrónicos, pero su funcionamiento se asemeja más al de las cachimbas, ya que no queman tabaco, sino que calientan unas unidades que parecen pitillos, pero no lo son.

Las unidades para calentar están compuestas de una mixtura parecida a las melazas de cachimba, conteniendo tabaco y sustancias apelmazantes y humectantes. El fumador aspira un vapor que sabe a tabaco suave, y la carga nicotínica es similar a la del cigarrillo tradicional.

Pipas y cachimbas

Ambas son pipas, pero sus mecanismos de acción son bien distintos. En la pipa tradicional, se depositan picaduras de tabacos altamente aromáticos, y se queman directamente en el hornillo. El fumador aspira un humo similar al de un puro o cigarrillo, pero cuyo aroma es mucho más agradable. La mayoría de la gente, incluida la no fumadora, considera que el tabaco de pipa huele bien.

La cachimba es una pipa de agua, pero es un artilugio bastante más sofisticado. En este caso no se suele usar tabaco, sino melaza de tabaco, una mezcla resinosa que se sobrecalienta sin necesidad de quemarla.

Los humos y vapores se enfrían al pasar por el agua, y el fumador los aspira. Al estar enfriados, la densidad de los gases se eleva, lo que proporciona fumadas más intensas que las del tabaco quemado.

La cachimba es un instrumento que está de moda en nuestro país y además puede utilizarse para fumar cualquier tipo de sustancia, incluidas melazas sin nicotina y melazas artesanales que contienen marihuana y hachís.

Melazas para cachimba sin tabaco

En un estanco virtual puedes encontrar cientos de tipos de melaza para cachimba, siempre y cuando no contengan tabaco añadido.

La gran ventaja de estas melazas sin nicotina es que no existe la posibilidad de desarrollar adicción. Son mucho menos perjudiciales que las melazas con tabaco, y además disponen de infinitas variantes en aromas y sabor. Los aromas y sabores pueden ser frutales, dulces, amargos e incluso similares al tabaco.

Accesorios y complementos para fumadores

El complemento más vendido es el encendedor. Resulta lógico, puesto que es imprescindible disponer de uno para poder fumar. Hay versiones para todos los gustos: económicos, de lujo, ligeros, pesados, recargables y de usar y tirar. Y versiones especiales para el encendido de pipas y puros.

El repertorio se completa con un sinfín inacabable de complementos y accesorios. Ejemplos: ceniceros, pitilleras, habaneras, cortapuros, máquinas de liar y entubar, soportes para pipa, etc.

Otros productos no relacionados con el tabaco

El Estado permite la venta online y presencial de productos que no tienen relación con el tabaco. Por tanto, hay estancos que aprovechan para vender artículos tan variopintos como puedan ser relojes, licoreras, libros o barajas de cartas.

Cualquier producto de bazar o tienda de regalos es susceptible de ser comercializado en un estanco virtual.

La gran paradoja: lo único que no puede vender un estanco online es tabaco

Bien, ya hemos repasado todo lo que pueden vender legalmente los estancos online. Veamos ahora la exigua lista de los productos relacionados con su actividad propia que no pueden vender:

  1. Tabaco
  2. Cualquier otro producto que contenga tabaco

Y para ser objetivos deberíamos decir que, en realidad, no existe tal lista. Porque solamente hay un producto que los estancos no pueden vender online: el tabaco. Y da igual que el tabaco se presente en forma de labor tradicional (cigarro, cigarrillo, picadura, etc.) o que sea un ingrediente de otro producto.

Esa es la gran paradoja: un estanco no puede vender en internet su producto estrella, que además constituye su principal fuente de ingresos. Cigarrillos, cigarritos, picaduras, cigarros puros, tabaco de pipa, tabaco de mascar, melazas para cachimba y unidades de tabaco para calentar están totalmente vetadas.

¿No es un auténtico contrasentido?

Comprar tabaco online en otros países está tipificado como delito

Como decíamos al inicio, técnicamente es posible adquirir labores del tabaco en tiendas online de otros países, pese a que está expresamente prohibido. Pero el comprador se arriesga a que su adquisición irregular sea detectada en Aduanas o sometida a seguimiento por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

En estos casos el tabaco será intervenido y decomisado, y el comprador recibirá una fuertísima sanción económica, muy especialmente si es reincidente o la cantidad de tabaco adquirida es elevada.

Además, deberá comparecer ante la Justicia, ya que probablemente será acusado de un delito de contrabando, así que el arriesgado comprador puede dar con sus huesos en prisión, máxime si no se trata de la primera vez que lo hace.

El futuro del tabaco español en internet

A pesar de la situación actual, no se pueden levantar vallas en medio del mar. El oleaje de internet, más pronto que tarde, no tardará en engullir las barreras impuestas para la venta online de tabaco en España.

El Estado se las arreglará, como siempre hace, para seguir manteniendo el control absoluto sobre este producto tan rentable. De hecho, si la venta telemática de tabaco no está permitida a día de hoy, es porque el Estado todavía no tiene desarrollado un sistema informático adecuado que le permita el control total de las ventas online.

Pero es cuestión de tiempo que lo desarrolle. Esto ocurrirá en cuanto los países miembros de la CE acuerden un marco regulatorio común para el mercado online de tabaco. Entonces se dará vía libre a la adquisición de tabaco online en toda Europa. Por supuesto, procedente exclusivamente de la red de comercialización del país donde el consumidor resida.

Es decir, comprar tabaco fuera de España seguirá siendo una práctica ilegal y tipificada penalmente como un delito de contrabando.

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