07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

Antes del fabuloso resultado de Chanel en Eurovisión, consiguieron el segundo puesto en 1995 y el tercero en 1984 respectivamente

Anabel Conde y 'Bravo': Los grandes olvidados de España tras sus éxitos en Eurovisión

Anabel Conde y el grupo Bravo.
Anabel Conde y el grupo Bravo.
Después del estupendo resultado de Chanel en el Festival de Eurovisión de 2022, muchos han querido echar la vista atrás. Pese a que en los últimos años los resultados para España no han sido nada propicios, no siempre ha sido así. Sin embargo, algunas de sus grandes glorias han sido olvidadas ya que sus carreras musicales fueron breves y su éxito se limitó a su participación en Eurovisión. Hoy, recordamos a Anabel Conde y al grupo Bravo, que lograron un segundo y tercer puesto respectivamente.

Aún con la resaca del tercer puesto de Chanel, la representante de España en Eurovisión, muchos han querido echar la vista atrás. El ‘chanelazo’ se ha convertido en parte de la historia del país en el Festival de la Canción y es que España no conseguía un puesto tan alto desde el segundo puesto de Anabel Conde en 1995, o lo que es lo mismo, el mejor resultado en Eurovisión en el siglo XXI.

Por su parte, Conde también rompió con varios años de resultados que, aunque en ocasiones fueron satisfactorios, no terminaron de convencer al viejo continente. Los más afortunados fueron los miembros del grupo Bravo, con su Lady, Lady, en el año 1984, cuando entraron en el podio y ganaron la medalla de bronce.

Sin embargo, hay algo que tanto Anabel Conde como Bravo tienen en común y es que, lejos de que Eurovisión impulsara su carrera, después de su participación en el festival estas se vieron truncadas en poco tiempo.

Anabel Conde, del escenario a las aulas

Conde fue la encargada de interpretar Vuelve conmigo en Dublín en el año 1995 y aunque no partía como favorita, comenzó a destacar durante los ensayos. Anabel Conde ha comentado en varias ocasiones que empezaron a llamarla ‘el caballo negro’, y que incluso llegó a aparecer en un periódico irlandés como posible ganadora.

La mujer ha señalado a RTVE, que es la responsable de la delegación española en Eurovisión, como la culpable de que no alcanzara el primer puesto. Según Conde, la cadena pública podría haber demandado al festival o, al menos, haber intentado impugnar el resultado, ya que la canción ganadora fue acusada de plagio. Para sorpresa de la mujer, RTVE no se movilizó. Anabel Conde asegura que lograron lo que deseaban: un buen puesto que no les obligara a responsabilizarse de la organización del festival el siguiente año.

Sin embargo, no es la única acusación de la representante de España en Eurovisión en 1995. También ha declarado que RTVE no la trató bien en ningún momento. Aun así, Conde fue muy bien recibida a su vuelta en su ciudad natal, Fuengirola, y siguió trabajando en la música. Después de lograr un espectacular segundo puesto, Anabel Conde se quedó sin discográfica tras la quiebra de Jercar, con la que trabajaba, en 1996.

Anabel Conde, que ha comentado que jamás ganó nada de dinero ni con Eurovisión ni con su primer disco, acabó dejando de intentar vivir de la música. Sin embargo, antes de eso, tuvo que pasar por una situación a la que, desgraciadamente, se enfrentan muchas mujeres de la industria: el acoso por parte de un productor.

Ante esta situación y después de un año de acoso y amenazas, retomó los estudios que había aparcado por su carrera musical y, en la actualidad, Anabel Conde es profesora de inglés y de música, aunque saca tiempo para actuar de vez en cuando y para atender a no pocos países que contactan con ella por haber sido una de las mejores representantes de Eurovisión de los últimos años.

Bravo, Eurovisión y las desavenencias

Después del fracaso de España en Eurovisión en 1983, RTVE buscó soluciones. Los 0 puntos de Remedios Amaya y su ¿Quién maneja mi barca? fue un “tocado y hundido” de España en el Festival de la Canción, así que no muchos artistas estaban dispuestos a convertirse en representantes en 1984.

Fue la discográfica Hispavox la encargada de proponer a RTVE una fórmula distinta: llevar a Bravo a Eurovisión. El grupo, formado por Amaia Saizar, Yolanda Hoyos, Luis Villar y Esteban Santos, con su canción Lady, Lady, fue todo un acierto, consiguiendo uno de los mejores resultados de España en el festival: el tercer puesto.

Sin embargo, la banda ha pasado al olvido. El hecho de ser un grupo prefabricado acabó trascendiendo a la relación entre sus componentes. Hasta 1984, Bravo solamente existía en los despachos de RTVE y fue Amaia Saizar quien lideró el grupo, encargándose de buscar a los otros tres componentes del que algunos han llamado “la versión española de ABBA”. Sin embargo, su vida musical fue efímera. 

Siempre se ha dicho que la separación del grupo se debió a desavenencias entre sus miembros y Yolanda Hoyos, la más joven de ellos, lo confirmó en una entrevista para El Comercio. “Fue dura la convivencia con el grupo. Cuatro personas que no se conocen todo el día juntas…”, decía y añadía que “en el grupo surgieron problemas, y que ella, al ser la más joven e inexperta, no recibía el respeto de sus compañeros, que la mandaban callar, cosa que hizo hasta que se cansó y se marchó.

Las carreras en solitario de sus miembros, después de esa maravillosa posición en Eurovisión, no trascendió en absoluto. Sin embargo, siempre serán recordados, como mínimo, por los eurofans debido a su excelente actuación representando a España en Eurovisión 1984.

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