08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El camión tiene dos cubículos, la cabina que funciona de confesionario y otro con dos sillones y una biblia

La historia del padre Omar, un párroco que recorre Montevideo con una pequeña iglesia rodante

El padre Omar y su particular iglesia rodante
El padre Omar y su particular iglesia rodante
El fin de conducir esta pequeña capilla en un camión es llevar la “palabra de Dios” fuera de la iglesia, al estilo de otros vehículos del estilo “food-truck”, pero en vez de repartir comida, reparte mensajes sobre la religión cristiana. En otros lugares existen camiones que funcionan como capillas, mientras que en países como Colombia hay pequeñas parroquias en centros comerciales.

El padre Omar Franca-Tarragó, párroco de una iglesia ubicada en Avenida Italia y caldas, en el barrio de Malvín Nuevo, en la capital uruguaya de Montevideo, ha decidido llevar sus enseñanzas sobre la iglesia a un nivel superior.

Este párroco ha comprado un camión estilo “food-truck” para convertirlo en una pequeña capilla. En vez de repartir comida lo que quiere es compartir la “palabra de Dios”.

La capilla surgió debido a la necesidad de acercar la parroquia a la gente del barrio, por lo que decidió acercarse a varias ferias cercanas. Varios miembros de la parroquia también viajaron hasta estos lugares para repartir folletos, algo que Omar vio con buenos ojos.

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La capilla rodante del padre Omar

Antes de ponerse en marcha, había que buscar el camión adecuado, luego los samaritanos lo enviaron a modificarlo a un taller para que la luz de las ventanas iluminara las imágenes religiosas en su interior. Con todo ello montado, la capilla comenzó a funcionar a partir del 4 de agosto recorriendo tres ferias distintas: la lindera con la Plaza de los Olímpicos, la feria de Samuel Blixen y Mantojo y la feria de Santiago de Anca.

Forma de la capilla

La capilla tiene dos cubículos: uno es la cabina, lugar que sirva para que las personas puedan hablar con el sacerdote sobre asuntos personales, y el otro es el de la parte trasera, donde hay dos cómodos sillones con música ambiental y una biblia. Este pequeño espacio está pensado para visitas breves y para que la gente se siente a meditar.

Incluso hay casos de personas que se animan a meterse en la cabina y hablar con el párroco para luego continuar con sus compras, ya que no pueden acercarse hasta una sede parroquial.

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La cabina de la capilla rodante funciona de confesionario

Omar no es un hombre que haya visto otros casos parecidos con el afán de copiarlo y así recorrer las ferias, pero si ha conocido otras iniciativas de parroquias rurales que están instaladas en camiones. Por ejemplo, misas celebradas en la misma capilla porque se tratan de pueblos pequeños que no tienen una parroquia.

Capillas en centros comerciales

Existen también otras iniciativas relacionadas con sacar una capilla al exterior, como sucede en Colombia. Allí es muy frecuente celebrar misas dentro de los centros comerciales. “De hecho, los actuales shoppings (centros comerciales) que se están construyendo en Colombia ya incorporan capillas", cuenta Omar, que compara estos lugares con las plazas. "Así como está la plaza Matriz donde está la Iglesia, las plazas modernas son los shoppings", señala.

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Así es el interior de la parte trasera de la capilla rodante

Por todo ello, es el caso de la única capilla móvil que existe en el país y, que, hasta el momento, ha recibido las visitas de muchos vecinos de Malvín Nuevo todos los martes, jueves y viernes. “Acá no hay tiempo, estoy acá tres horas y no hay que fijar entrevista alguna”, afirma el párroco Omar, un hombre que puede considerarse pionero dentro del mundo religioso cristiano.

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