07 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

El bailarín y coreógrafo lleva meses enfrentado a la corporación socialista de la localidad madrileña y la decisión manda además a 30 personas al paro

Terremoto en Alcorcón: Víctor Ullate aplica un ERE a sus dos escuelas de danza y deja en la calle a 600 alumnos

Víctor Ullate.
Víctor Ullate.
Víctor Ullate ha cumplido con lo que anunció en diciembre y ha hecho efectivo el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que provoca el cierre de sus dos escuelas en Alcorcón tras meses de tensiones con el consistorio municipal que preside el PSOE. El cierre de estos dos centros provoca que treinta personas se queden en paro y seiscientos alumnos no puedan continuar con el año lectivo. Entre el ayuntamiento y el bailarín se ha desatado una guerra de declaraciones.

El miércoles ocho de enero se hizo efectivo el ERE (Expediente de Regulación de Empleo) presentado por la compañía de danza de Víctor Ullate que cierra sus dos escuelas en la localidad madrileña de Alcorcón.

El conocido bailarín y coreógrafo anunció este ERE el pasado 18 de diciembre después de meses de tensiones con el gobierno del Consistorio municipal encabezado por la alcaldesa socialista Natalia de Andrés que acusó a Ullate de trabajar al frente de las dos escuelas de danza ubicada en centros culturales del Ayuntamiento “sin ningún tipo de contrato o autorización del Ayuntamiento que normalizara y clarificara los términos de uso de las dependencias municipales” desde el año 2013.

En concreto las dos escuelas se ubican en el Centro Cultural Los Pinos en el número cinco de la calle Los Pinos esquina con Alfredo Nobel y en el Centro Cultural Viñagrande la calle Odesa, número cinco. Estas dos escuelas se complementan con la que el bailarín tiene en la madrileña calle Doctor Castedo y denominada Escuela Bhakti. En estas escuelas no sólo se imparte danza sino otras disciplinas relacionadas con las artes escénicas.

En las dos escuelas había un total de 30 trabajadores y 600 alumnos que son los verdaderos damnificados de esta situación, ya que ven cómo su curso se corta apenas tres meses después de haber arrancado. “Hice trato con los socialistas en 2008, que después pasó a manos del PP. Se pidió regular la situación, hay escritos que así lo acreditan. No sé por qué no quisieron. Yo he sido generoso y he tenido buena voluntad. Estaba en Alcorcón por cariño. He dado todo lo que tengo a la danza, sin querer jugar con los sentimientos y los sueños de los alumnos. Lo siento por ellos”, ha declarado Ullate hace unos días al diario ABC.

El ballet de Víctor Ullate. 

En el mismo diario desde el Ayuntamiento negaban la mayor asegurando mientras que un empleado afirmaba que la compañía “escribió un correo y nos emplazó a una reunión el día 18, dos días antes del parón navideño. Ahí se nos comunicó y amenazó verbalmente con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Nos dijeron que el 7 de enero no volviésemos, pero no se nos ha entregado el acta en papel", explicaba a este diario una de las personas afectadas: "Si no vamos, nos pueden acusar de incumplimiento de contrato. Estamos en una situación rocambolesca y de incertidumbre”, añadía

Más allá de la preocupación por los alumnos y los trabajadores, el asunto, por desgracia, se ha convertido una guerra política ya que la oposición en el ayuntamiento de Alcorcón liderada por el Partido Popular ha mediado en el tema para acusar a la gestión del PSOE de la pérdida de dos escuelas tan valiosas a nivel cultural.

“El Gobierno radical había emprendido nada más llegar una caza de brujas contra los anteriores gestores de la concejalía de Cultura, acusándolos de irregularidades que no han podido acreditar. Con sus acusaciones sin pruebas, actúan de manera absolutamente irresponsable, anteponiendo sus espurios intereses políticos por encima de los intereses de los alumnos de las escuelas y de sus familias” aseguraba el PP de la localidad madrileña en un comunicado.

Mientras Ullate se defiende de acusaciones de lucro por parte del gobierno del Consistorio, éste ataca al bailarín por su supuesta falta de consideración para con alumnos y trabajadores y la oposición utiliza el asunto como arma política, treinta personas se van al paro y otras seiscientas se quedan sin un curso que debería acabar en junio.

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