21 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La obra más importante de Sir Ronald Syme cumple 80 años sin perder su vigencia y pujanza

'La Revolución Romana': Un libro imprescindible de la historiografía clásica que no pasa de moda

La historiografía actual es cada día más abierta. Nuevas formas de aproximarnos a nuestro pasado están llevando a planteamientos muy novedosos que enriquecen debates sobre todo tipo de acontecimientos claves. Por ello, que una obra como la Revolución Romana de Sir Ronald Syme sobre la conversión de la República Romana en Imperio, siga siendo tan relevante 80 años después de su publicación nos muestra la importancia de una de los mejores libros sobre el mundo romano

Nacido en Nueva Zelanda, miembro de los servicios secretos británicos durante la Segunda Guerra Mundial (estuvo destinado en Turquía) y uno de los historiadores romanos más importantes del siglo XX. Estos tres puntos forman parte del perfil de Sir Ronald Syme, que en 1939 sacudió el mundo académico con La revolución romana, la única obra traducida al español de este erudito, que, gracias Editorial Crítica vuelve a ser accesible para todos los que quieran profundizar en el conocimiento de cómo Roma pasó de República a Imperio.

Su título “Revolución” ya es un claro indicio de lo que vas a encontrarte en la obra. Syne rompió la historiografía clásica narrando en sus casi 650 páginas como detrás del ascenso de Augusto está la figura de una persona hábil, e incluso oportunista, que supo aprovechar una coyuntura que se fue configurando durante muchos decenios, desde los tiempos de Sila y principalmente Pompeyo y su padre adoptivo Cayo Julio César.

 

Sir Ronald Syma

En este proceso fue fundamental el papel de una oligarquía que afianzó su fuerza y lideró los designios del Imperio con claridad durante los siguientes siglos y que Syne denomina como “facción”, una palabra que por su significado no fue elegida al azar y que señala claramente su aspecto peyorativo.

El nexo entre pasado y presente

Con todo ello Octavio pasa de ser el “idolatrado” personaje que construyó un Imperio a lo contrario, la persona que destruyó una República, que, con sus claros defectos, no era el régimen totalitario que sí lo fue el Imperio. 

La Revolución Romana sigue siendo una obra imprescindible en la historiografía de Roma

Es en este aspecto en el que Ronald Syme une claramente el pasado con el presente. El autor vivió en primera persona el auge de los totalitarismos en Europa en los años 20 y 30 del pasado siglo, tanto el Fascismo como el Comunismo, con los que existe un claro paralelismo histórico, que desgraciadamente sigue vigente con nuevas formas de totalitarismo basados ahora en populismo, pero en el que sigue habiendo élites a su alrededor que se imponen al pueblo, “facciones” en la terminología de Ronald Syme.

Todos estos elementos los vemos desde el principio de la obra, cuando el propio arranque se basa en la oligarquía de Roma o nos habla del partido de cesariano y los enfrentamientos con Antonio. Pero toma especialmente peso en la parte final, en el análisis del Imperio. Gobierno, gabinete, sucesión, formación de un programa nacional o encauzamiento de la opinión pública, conceptos que llenan páginas de la política actual -pensemos por ejemplo en la campaña actual de reelección en Estados Unidos- ya fueron parte del pasado, de un Imperio Romano que, según Syme, supuso el inicio de una época en la que hay que mirar mucho más allá de su gloriosa herencia.

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