20 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Murió en Madrid a los 88 años: rodó para Federico Fellini, estuvo a punto de posar desnuda para Dalí y fue la única española en entrevistar a Warhol

La biografía única de Pitita Ridruejo, icono de la Jet Set, musa de Umbral y experta en apariciones marianas

Esperanza Pitita Ridruejo.
Esperanza Pitita Ridruejo.
Esperanza Ridruejo, más conocida como Pitita Ridruejo, ha fallecido en la mañana de hoy lunes 6 de mayo a los 88 años de edad en su propio domicilio de Madrid, según información que ha hecho pública la familia. Casada con el diplomático Mike Stilianopoulos, desde que se quedó viuda en 2016 había desaparecido completamente de la vida pública.

Esperanza Ridruejo (Soria, 1931) le dijo a Pilar Eyre en una entrevista en los años ochenta que si no la hubiesen apodado Pitita su vida habría sido distinta. Puede parecer una frivolidad, pero había en esa reflexión mucho de real. El vocablo Pitita pronto se convirtió en sustantivo y adjetivo calificativo para describir a todas aquellas señoras que copaban las crónicas de sociedad. Mujeres enjoyadas y bien vestidas con poco oficio, pero mucho beneficio. De hecho, las crónicas de éxito o fracaso de evento social se medían en el número de ‘Pititas’ que acudían al mismo.

Pitita Ridruejo, paradójicamente, era la menos Pitita de todas. De familia de banqueros y políticos tenía hasta un escritor en su árbol genealógico. Era Dionisio Ridruejo, ex falangista al que Francisco Umbral llamaba “el tío pobre de Pitita”. Umbral hizo de ella un personaje literario. Posiblemente, un personaje que no existía y que varió en sus trazos cuando el cronista y Pitita se conocieron en persona y se hicieron amigos. Aparece Pitita en varios libros del escritor. En algunos como ella misma y en otros bajo el disfraz de la literatura. Aunque donde de verdad brillaba era en las inevitables negritas de las columnas de Umbral, primero en El País y luego en El Mundo. Pitita en el país de las maravillas o Apocalipsis Pitita Now fueron algunas de las crónicas en las que la Pitita umbraliana se convertía en metáfora del país. Tanto se marcó su figura entre los lectores de Umbral que unos adolescentes Carlos Berlanga y Nacho Canut, antes de convertirse en pegamoides, la convirtieron en heroína de cómic con un punto a los Cruela de Vil.

De Dalí a Fellini pasando por Warhol

Pitita siempre se distinguió de las otras señoronas de jet de Madrid. Aparte de los inevitables ágapes de alta sociedad, también se codeó con algunos de los grandes creadores del siglo XX. Salvador Dalí quiso pintarla desnuda pero el marido de Pitita se lo prohibió. Mejor le fue con Andy Warhol. Cuando en 1983 el pintor estadounidense visitó Madrid la jet set se fusionó con la Movida Madrileña y en las fiestas en honor a Warhol se podía ver a Almodóvar con Isabel Preysler o a Fabio McNamara con Ana Obregón. Pitita fue más allá y realizó por orden de Julián Lago la única entrevista que el pintor concedió en España y que se publicó en Tiempo. Warhol recibió a Pitita en su hotel con la habituación hecha una leonera. Pretendía epatarla, pero Pitita llegó y realizó la entrevista sin inmutarse. Al finalizar la misma el pinto la interrogó: “¿No le sorprende el estado de la habitación?”. “Supuse que había tenido una pelea con su amante y no quise ser indiscreta”, respondió ella.

Pitita con Francisco Umbral. 

Otra entrevista, esta con el cineasta italiano Federico Fellini, hizo que acabase debutando en el cine. Fue en Roma (1972), en una breve secuencia en la que Pitita estaba encerrada en un coche que se iba llenando de humo porque el resto de ocupantes no paraba de fumar. El conductor de un coche en paralelo le lanza una mirada conquistadora que Pitita responde lanzando un gruñido y arañando el cristal de la ventanilla.

Su vida matrimonial también le permitió conocer a personajes de la política. Contrajo matrimonio con Mike Stilianopoulos el 24 de junio de 1957 y gracias a su profesión de diplomático vivieron en Londres, Roma o Manila. Gracias a esto se codeó con personajes como Isabel II, el papa Juan Pablo II o Imelda Marcos, la dictadora consorte de Filipinas. Pitita y Stilianopoulos tuvieron tres hijos Ana que nacía en 1964, Carlos, nacía dos años en 1966 y Claudia en 1973. Su hijo Carlos se casaba con Gracia Abascal, los cuales le ha dado tres nietos Carlos, Álvaro y Gracita.

Experta en apariciones marianas

Otra cosa que distinguió a Pitita de otras señoras de su clase social fue su interés por la vida espiritual en los años sesenta en plena ola de la moda de las culturas oficiales. Algo muy habitual entre los 'pijiprogres' de la época era viajar a la India para volver a Europa con el cuento de qué maravillosa era la vida en ese país donde la gente no necesitaba nada para ser feliz. La única con dos dedos de frente fue Jane Fonda, que lejos de volver con la cabeza llena de enseñanzas espirituales denunció las diferencias sociales del país.

Pitita con Imelda Marcos.

Más curioso fue lo que le ocurrió a Pitita. Viajó al gigantesco país y un santón hindú le recomendó que volviese a sus raíces cristinas para ser feliz y ella siguió a pies juntillas el consejo. A su vuelta, como una metáfora de lo que había pasado, un caftán que se había comprado se convirtió en vestido minifaldero al pasar por la lavadora.

Pitita con Ana Obregón y Andy Warhol. 

Desde los años ochenta confesó públicamente que había asistido a apariciones marianas. No era su primer contacto con lo sobrenatural, ya que según ella había convivido con un fantasma en Roma. Se hizo asidua a El Escorial y fue una defensora de las apariciones de la Virgen en la localidad madrileña, que siempre se han puesto en cuestión incluso por la propia iglesia católica. Pitita no se amedrantó y se convirtió en una experta en temas marianos llegando a poder a discutir de tú a tú con reputados teólogos. Estos arrebatos místicos le hicieron carne de los mejores humoristas de la época y de nuevo Umbral lo usó como recurso literario en su novela Sinfonía borbónica (1.987), bajo el nombre de Marifé Segovia. Y es que eso fue Pitita Ridruejo, retirada de la vida social desde que se quedara viuda en 2016, un personaje de novela de carne y hueso, que hizo de lo que muchos consideraban extravagancia una forma de vida.

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