20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Ese año los medios de comunicación se centraron a su vez en las vacaciones de la familia Aznar tras la llegada a La Moncloa del líder conservador

Serie El Cierre Digital: 'Qué fue del verano de...': La tragedia del camping de Biescas, 1996 (XXI)

El verano de 1996 fue el primero tras el cambio político que supuso la llegada del Partido Popular al poder después de catorce años de gobiernos socialistas. El veraneo de José María Aznar y su familia se convirtió en uno de los temas favoritos de los cronistas de sociedad del momento. Sin embargo, también fue el año en el que los fotógrafos perseguían a Antonio Banderas y Melanie Griffith en Marbella. Aunque, sin duda, lo que más impactó al país fue la tragedia de Biescas.

El verano de 1996 llegaba con el interés de los fotógrafos por las vacaciones en Oropesa del Mar (Alicante) de la nueva familia presidencial. José María Aznar, su mujer Ana Botella y sus tres hijos, José María Jr., Ana y Alonso, se dejaban ver en bañador, y las plumas más afiladas de la prensa se lanzaron sobre ellos. Maruja Torres en El País y Carmen Rigalt en El Mundo, resaltaron el toque hortera de los nuevos inquilinos de La Moncloa y criticaron el excesivo protagonismo de Botella a la que comparaban con sorna con Hillary Clinton, la first lady de ese momento. Después de catorces años de Gobierno de Felipe González en los que su mujer, Carmen Romero, se había caracterizado por huir de los medios de comunicación, el nuevo matrimonio presidencial parecía disfrutar del interés mediático. El posado en ¡Hola! de la señora de Aznar enseñando el cambio de decoración en la residencia presidencial fue especialmente criticado. 

Antonio Banderas y Melanie Griffith en 'Two Much'. 

Claro que, más allá de la familia Aznar-Botella, los fotógrafos tenían otros objetivos a los que lanzar flashes. Ese verano, el noviazgo entre Antonio Banderas y Melanie Griffith se convirtió en el tema favorito de las revistas y los programas del corazón. El actor español estaba saboreando las mieles de su éxito en Estados Unidos y su visita a Marbella con la estrella de Hollywood se convirtió en todo un acontecimiento. La pareja se conoció con la película que suponía el debut en el cine americano del director español Fernando Trueba, Two Much, y el actor español rompió su matrimonio con la también actriz Ana Leza para iniciar una historia de amor con la hija de Tippi Hedren

A pesar del romance de las estrellas de cine, ese verano se hacían un hueco en las portadas Rocío Carrasco y Antonio David, recién casados y tras tener a su primera hija, Rocío Flores, veinticinco años antes de volver a protagonizar, por motivos mucho menos alegres, la actualidad rosa. En ese momento, las revistas no presagiaban un final abrupto para su matrimonio como sí ocurría con el de Diana de Gales que, cuatro años después de hacer pública su complicada situación matrimonial, firmaba el divorcio con Carlos de Inglaterra. Una ruptura que protagonizó un importante debate público sobre las condiciones y el estatus social y económico en el que quedaba la princesa. 

El desastre de Biescas 

Sin embargo, ese verano estaría marcado por una tragedia que impactó a toda la sociedad española. La lluvia se llevó por delante el camping Las Nieves en el pueblo aragonés de Biescas, en el valle de Tena, en pleno pirineo. El camping con 600 ocupantes estaba al lado de la N-260a. El balance de la riada fue escalofriante: 87 víctimas mortales y 183 heridos. Cayeron 185 litros por metro cuadrado en 24 horas, lo que provocó una subida del caudal del río Gállego.

Hubo 87 muertos en la tragedia de Biescas. 

El Servicio de Conservación del Medio Natural (COMENA) del Gobierno de Aragón había advertido del riesgo que suponía instalar allí este camping, sin embargo, nunca se hizo caso a este informe y su autor, Emilio Pérez de Bujarrabal, recordó que sus conclusiones fueros desechadas oficialmente. Judicialmente nunca se abrió un proceso penal por el suceso pero sí uno Contencioso-Administrativo. La Conferencia Hidrográfica del Ebro y el gobierno aragonés fueron condenados a pagar una indemnización de más de 11 millones de euros. 

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