08 de agosto de 2020
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EDICIÓN VERANO

Un completo recorrido al largo de los Trastámara Aragoneses, su sociedad y su política que impulso la unión de Aragón y Castilla

La historia social y política de los Trastámara: La primera dinastía real de Castilla y Aragón que “unió” España

La boda de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón fue sin duda un momento culmen en la Historia de España. Tras sortear muchas dificultades, los dos herederos de las coronas más importantes de la Península Ibérica se unieron en un matrimonio que permitió que sus herederos gobernaran una entidad política unida. Pero detrás de esta boda no hay nada casual o fraguado en poco tiempo, sino un largo proceso que empezó más de 60 años antes con la llegada de la misma dinastía que les emparentaba.

En este mes de julio se han cumplido 600 años de un hecho que tuvo una gran trascendencia en su momento pero que ahora ha pasado muy olvidado, el llamado “Golpe de Tordesillas”. Aunque fracasó en sus intenciones, su trascendencia es fundamental en la historia de Castilla y Aragón y posteriormente la de una España unida Este hecho supuso una de las muestras más importantes de injerencia de las élites de un reino, Aragón, pero que eran de origen castellano, los herederos de Fernando I de Aragón o de Antequera que querían seguir controlando sus antiguos dominios.

Tordesillas

Al amanecer del 14 de julio de 1420 el infante Enrique de Aragón, hijo del ya difunto Fernando I, perpetró el golpe de fuerza que le permitió apoderarse del joven rey Juan II de Castilla, su primo hermano.  Acababan de nombrarle mayor de edad unos meses antes en Madrid al cumplir 14 años y estaba en Tordesillas donde se hallaba la corte castellana. El Infante entró en los aposentos donde dormía junto al que sería su valido el joven don Álvaro de Luna llevándose a ambos.

El secuestro fracasó, entre otras razones porque otro de sus hermanos, Juan, el que sería Juan II de Aragón y padre de Fernando el Católico se opuso en un momento que su máxima preocupación era convertirse en rey regente de Navarra y su otro hermano, el que sí era entonces rey de Aragón, Alfonso V, estaba en Italia luchando por los intereses del reino en el Mediterráneo.

Dos reinos, una misma dinastía

Este fracaso no conllevó que fuera el último intento de los “aragoneses” en inmiscuirse en la política castellana. El propio Juan II, que en ese momento dio un paso atrás, estaba obsesionado con Castilla, tal y como nos narra con maestría el catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Barcelona Ernest Belenguer en “Los Trastámara. El primer linaje real de poder político en España” editado por Pasado y Presente

Ernest Belenguer repasa la historia de esta dinastía centrándose en sus cuatro monarcas aragoneses

Un libro que no es biografía o un suceso de hechos de toda la dinastía Trastámara, si un análisis muy cuidado que se centra especialmente en su llegada de la dinastía a la Corona de Aragón, donde el autor es especialista tal y como ha reflejado en su dilatada experiencia en la mayoría de sus obras y por ello. A pesar de ello, tiene un interesantísimo primer capitulo introductorio a modo de síntesis del origen castellano de este linaje real.

Allí nos sitúa en primer lugar en el hijo bastardo de Alfonso XI, el futuro Enrique II de Castilla, la guerra civil con su hermano Pedro y no solo los principales acontecimientos de todos los reinados que le siguieron hasta Enrique IV, sino lo que es más importante un análisis de la situación política, económica y social, algo que repite cuando nos adentramos en la parte central de su obra los capítulos dedicados a los Trastamara aragoneses: Fernando I y el Compromiso de Caspe, sus hijos Alfonso V y Juan II y el último de ellos, Fernando II, el rey Católico.

Fernando I, primer monarca Trastámara de Aragón

Cada capítulo es una “aventura” que nos traslada a las distintas problemáticas de ese convulso siglo XIV. El verdadero génesis del libro es el Compromiso de Caspe, por el que el castellano Fernando de Antequera se convirtió en Fernando I de Aragón tras quedar la Corona vacante tras fallecer Martín I el Humano sin hijos legítimos (su heredero, Martín el Joven murió un año antes luchando por los intereses de la Corona en Cerdeña). Fernando no partía de favorito, se enfrentaba al Conde Urgel principalmente sin olvidar al Duque de Calabria, que contaba con el apoyo de los Anjou. Pero mostrando ser un gran estratega Fernando supo mover correctamente sus fichas para llegar al trono.

De su sucesor Alfonso V se centra en lo que fue su prioridad y por ello está muy enfocada en su política exterior en el Mediterráneo con un perfecto mapa de situación no solo del aspecto político, sino también del social y el económico.

Con Juan II de Aragón la mirada es completamente distinta, se centra en el interior, y en los continuos conflictos que jalonaron su reinado: Carlos de Viana, la guerra en Navarra, el enfrentamiento entre la Biga y la Busca en Cataluña, la Guerra Civil Catalana, las luchas por los condados con los franceses y, por supuesto Castilla, el nexo que une a la última parte del libro, el reinado del último Trastámara: Fernando II.

El reinado de Juan II estuvo marcado por un gran número de conflictos

El propio autor recuerda en el libro la carta que mandó Juan II a Fernando en plena Guerra Civil Castellana en el que señalaba que Enrique II de Trastámara era su modelo a seguir, y que sirve además de recuerdo de donde son los orígenes de la dinastía. Así le aconseja seguir: “el ejemplo del rey don Enrique, su bisagüelo, a quien aquella virtud de liberalidad y nobleza fueron las principales partes que le hicieron muy próspero príncipe”. El interesantísimo capítulo de Fernando II, como lo fue la vida política de esa época, se cierra con unas con unas páginas finales dedicadas a sus últimos años de reinado y el ocaso de su poder que conforman una especie de epílogo perfecto a toda la obra.

Su análisis pormenorizado y su capacidad de síntesis de este periodo apasionante es sin duda a destacar, más cuando lo hace apoyándose en una riqueza de fuentes y analizando los hechos de una forma clara y fácil de entender para cualquier tipo de amante de la historia y de un periodo tan convulso y lleno de controversias como es este.

Un claro ejemplo es la apuesta del autor por ofrecer una rica síntesis de distintas tendencias historiográficas en temas tan polémicos como el propio Compromiso de Caspe o el reinado de Juan II que ha generado muchas controversias entre historiadores en los que incluso se conformaron tendencias enfrentadas.

Todo ello en una edición muy cuidada, como las que ofrece Pasado y Presente, una pequeña editorial que apuesta por obras de inmensa calidad como esta en las áreas de Pensamiento, Ciencia e Historia, tanto de autores nacionales como otros de gran prestigio internacional como Krishan Kumar, Chris Wickham o David Abulafia, entre muchos otros.

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