21 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Nació en Madrid en 1959, ha protagonizado disputas con compañeras como Loles León, Concha Velasco o Penélope Cruz y se enfrentó a su madre con 18 años

Victoria Abril, la nueva negacionista: Los secretos de su primera boda y sus peleas con otras actrices

Victoria Abril.
Victoria Abril.
Victoria Abril ha vuelto a la actualidad siguiendo la estela negacionista de Miguel Bosé, con el que compartió protagonismo en la película 'Tacones Lejanos' en los años 90 a las órdenes de Pedro Almodóvar. No es la primera vez que la actriz española ha protagonizado polémicas. Su fuerte carácter le ha generado enfrentamientos tanto con algunos de sus compañeros de profesión como con la prensa del corazón a la que desprecia, a pesar de vender varias exclusivas en sus inicios.

Victoria Abril compartió cartel con Miguel Bosé en Tacones Lejanos (1991). Aquel filme de Pedro Almodóvar, no es lo único que compartan el cantante y la actriz. Ahora ambos se han convertido en máximos representantes del negacionismo del coronavirus. 

La actriz aprovechó la rueda de prensa con motivo de haber sido galardonada con el Premio Feroz de Honor para defender sus tesis. "Ya no son tesis conspiracionistas, llevamos un año de Covid y epidemia y sabemos cuáles son los muertos. Antes iban metiendo miedo para decir que la única solución es la vacuna, pero la vacuna lleva dos meses y están testando directamente en seres humanos como cobayas", aseguraba la actriz de 61 años. 

Estas declaraciones han supuesto multitud de críticas para la actriz que atesora algunos de los premios más importantes del cine internacional incluido el Oso de Plata del Festival de Berlín, la Concha de Plata de San Sebastián o el Goya a mejor actriz. Sin embargo, esta no es la primera polémica que protagoniza la artista. 

Su escandalosa primera boda

Nacida en julio de 1959, Victoria Mérida Rojas quería ser bailarina hasta que la televisión se cruzó en su camino. En 1975 Chicho Ibáñez Serrador la escogió para ser una de sus azafatas en el mítico Un, dos, tres. 

Victoria Abril se hizo famosa como azafata del 'Un, dos, tres'. 

En esos años empezó lo que sería una constante en la vida de la actriz. Su odio hacia la prensa del corazón. Sin embargo, en esos tiempos fue una de las primeras famosas en recurrir al entonces casi inédito negocio de la venta de exclusivas. 

En 1977 Victoria estaba a punto de cumplir los 18 años de edad y había conocido a Gustavo Laube, un jugador de fútbol algunos años mayor que ella con el que ser quería casar. La madre de la actriz no quería que su hija lo hiciera y las desavenencias entre madre e hija se publicaban casi por capítulos en la revista Diez  Minutos

El capítulo cenit fue la boda de la pareja. Una exclusiva organizada por el fotógrafo José Manuel Otero por el que la actriz se embolsó 300.000 pesetas de la época. La ceremonia tuvo lugar en marzo de 1977 en un chalet de Puerta de Hierro pero el reportaje simulaba que el enlace tuvo lugar en Francia. Para ello se colocaron coches con matrícula del país vecino y los novios brindaron con vinos de Burdeos ante una tarta que tenía forma de Ruperta, la calabaza mascota del programa que le dio la fama a la actriz. El fotógrafo Otero se encargó de dejar el traje al novio para la ceremonia, al igual que unos gemelos que, según el reportero gallego, nunca le devolvieron. 

Años más tarde, después de separada y cuando ya vivía en París con su nuevo marido Pierre Edelman, le contaría a su amigo Pedro Almodóvar esa aventura para El País Semanal en 1994:

"Yo estaba loca por irme [de la casa familiar], pero como no me dejaban dije que me casaba. Y me dijeron que ya veríamos y respondí lo mismo, que ya veríamos. 

- Pero para casarse hay que tener un novio. ¿Tú lo tenías?

- No. Pero acepté el primero que llegó. Un tipo de treinta años. Es decir, el doble de mi edad, y completamente idiota. En aquella época eras legalmente una menor de edad hasta los 21 años. Y cuando tienes 16 años.... los 21 quedan tan lejos". 

La boda de Victoria Abril en exclusiva. 

La actriz en sus recuerdos con Almodóvar juega con un baile de años y ni siquiera nombra al hombre con el que estuvo casada hasta 1982 ni que cobró la exclusiva. Aunque, oficialmente, su matrimonio duró cinco años, su relación ya estaba tocada de antes. 

"Después de eso [la boda] trabajé. Sólo trabajé para no pensar. Así estuve cinco años. [...] Hacía cuatro o cinco [películas] al año y todavía me sobraba tiempo para desesperarme. [...] Aquel hombre me había quitado las ganas de follar. Después me desquité. Pero sobre todo hice muchas películas en España, Francia, Venezuela, Portugal...", le contó a Almodóvar en la citada entrevista. 

Sets de guerra

El carácter de la actriz siempre ha sido puesto en cuestión por muchos de sus compañeros. No sólo la prensa ha sufrido su mal humor. Es fácil rastrear en biografías y libros de memorias de algunas de las luminarias del cine español opiniones no precisamente positivas sobre lo que supone rodar con Victoria Abril. 

A raíz de subirse al carro negacionista, Loles Léon no ha tenido miramientos en enfrentarse a través de las redes sociales a la que fuera su compañera. "Ni el paso de los años le quitan la tontería que siempre ha tenido. ¡Qué ignorante! Mucho amor para los que han perdido familiares, me incluyo yo", escribía la artista en Instagram. Loles y Victoria han rodado juntas los filmes Átame (1990) a las órdenes de Pedro Almodóvar y Libertarias (1995) para Vicente Aranda

Victoria Abril y Loles Léon en 'Átame' (1990) de Pedro Almodóvar. 

Precisamente con Almodóvar también ha tenido una relación de idas y venidas. El cineasta la ofreció en un papel en ¡Qué hecho yo para merecer esto! (1984), pero Victoria lo rechazó porque era un rol secundario. Sólo cuando Carmen Maura dejó de ser la musa del manchego, Victoria se convirtió en su sustituta. Sin embargo, tras tres películas juntos, no han vuelto a rodar juntos desde 1993. Cuando Almodóvar escogió a Emma Suárez para Julieta (2016), la Abril dijo en una entrevista: "Que no entiendo por qué no la he hecho yo. Parece que él quería a esa otra actriz". 

En cuento a sus compañeras de set tampoco ha escatimado en guerras. Concha Velasco en su autobiografía Diario de una actriz (2001), aseguraba que le molestaba que Victoria estuviera siempre pidiendo ver lo rodado cada día y que no le gustó que ésta le dijera: "Tu hablas distinto porque vienes del teatro". Fue durante el rodaje de La hora bruja (1985) de Jaime de Armiñan que ambas rodaron junto a Paco Rabal. 

Más sonado fue su desencuentro con Penélope Cruz. La de Alcobendas siempre dijo que tomó la decisión de dedicarse a la interpretación después de ver en un cine de su pueblo la citada Átame. "Yo quiero hacer lo mismo que ella", se dijo a sí misma.  

El encuentro entre las dos estrellas se produjo en la taquillera Sin noticias de Dios (2001). Durante el rodaje se habló de posibles desencuentros entre ellas. Victoria Abril visitó, al acabar el mismo, el plató de Crónicas Marcianas y al ser interrogada sobre este asunto por Boris Izaguirre, la actriz volvió a sacar su peor cara. En cuanto a la relación entre ambas actrices, lo cierto es que cuando Penélope recibió el César de Honor de la Academia de Cine de Francia donde Victoria es toda una estrella, Abril declaró: "Es un poquito joven, pero ya lleva muchos años haciendo cosas. A mí me dan yuyu los premios porque creo que son el principio del fin y creo que yo todavía voy a dar por el culo muchos años".

Evasión o victoria

Más allá de su polémicas con sus compañeros de profesión también vivó un momento muy polémico con el productor discográfico Miguel Ángel Arenas 'Capi', descubridor entre otros de Los Pecos, Mecano o Alejandro Sanz

En 2005 la actriz quiso lanzar lo que ella vendía como su debut discográfico, Putcheros do Brasil. No era cierto. En los setenta, al calor de su fama televisiva, ya había lanzado un álbum, Enciende mi pasión (1979), que fue un fracaso. En esta nueva ocasión se trató de un recopilatorio de bossa nova. 

Capi acusó a la actriz de haberle robado y de llevarse las bases de producción del disco para trabajar con otra productora. La actriz hizo caso omiso a la polémica y se negó a promocionar el disco en el momento de su salida. Sin embargo, aunque en primera instancia la justicia dio la razón a Victoria, en 2010 la Audiencia Provincial de Madrid la condenó a devolver cerca de 90.000 euros al productor. De su carrera musical, salvo un disco de temas franceses que pasó desapercibido, nunca más se volvió a saber. 

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