02 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

La experiencia inmersiva sobre la alteración medioambiental del arquitecto Toré Mesa plantea un espacio creativo como solución al futuro apocalíptico

La exposición que descubre las fronteras entre lo real y lo virtual: ‘Hijes del agua. Un éxodo digital’

Imagen de la exposición 'Hijes del agua'.
Imagen de la exposición 'Hijes del agua'. / Por Francisco Toré Mesa y Adriano Barrero Chirino.
Un ecosistema creativo que pretende reflexionar sobre un posible “fin del mundo” provocado por el culmen terrenal que da lugar a una transformación “biodigital” del ser humano: La defunción de lo corpóreo para dar paso a lo intangible. Para entender esta nueva simbiosis entre humanidad, naturaleza y tecnología, el arte es un elemento crucial.

El agua es la base y la fuente de la vida, el mecanismo que controla y regula el ecosistema. Es una de las moléculas más simples y extraordinarias: La corriente sanguínea de la biosfera. Somos agua, los alimentos, los animales, los seres humanos estamos íntegramente compuestos por agua, es el elemento que garantiza la vida. 

Ahora bien, ¿qué sucedería ante un posible escenario apocalíptico provocado por la subida del nivel del mar, donde la Tierra sería habitada por cuerpos en pausa? Bajo esta premisa, nace el proyecto personal ‘Hijes del Agua’, del arquitecto  y artista Francisco Toré Mesa, un movimiento radicalizado por la saturación global, con el propósito de dar cabida a las nuevas representaciones de la existencia humana debido a la alteración medioambiental, resultado de la transformación del ser humano, cuya solución se manifiesta en éxodo digital.

Esta idea ahora se materializa en la exposición ‘Hijes del agua. Un éxodo digital’, dirigida por Francisco Toré Mesa y Adriano Barrero Chirino, con el apoyo del colectivo Vemente, que tendrá lugar el próximo sábado 18 de junio de 17.00 a 22.00 horas en el espacio Cutto (Paseo Santa María de la Cabeza, Nº 80, Embajadores, Madrid). A través de manifestaciones artísticas, se ofrecerán reflexiones sobre un posible escenario del “fin del mundo” o “fin de la humanidad” alternativo, en el cual, la tecnología y lo digital sustituirá al ser humano que culmina su existencia como un sujeto autosuficiente.

La exposición, dividida en cuatro actos diferentes, a través de una tertulia, performances, experiencias de realidad virtual y finalizando con un Dj Set (Fes Bondat), ofrece una aproximación alternativa a la problemática del agua desde una perspectiva digital. ¿Es la criogenización ciencia ficción o una realidad en potencia? ¿Cómo sería el futuro manifiesto sobre la relación del hombre con el agua? ¿Estamos preparados para un posible escenario apocalíptico? Estas son algunas de las preguntas que los artistas que, con la ayuda de colaboradoras como Sara Castillo Baena, pretenden responder en ‘Hijes del agua. Un éxodo digital’ sirviéndose del arte como una potente herramienta de concienciación.

Diseño creativo del proyecto 'Hijes del agua'.

Esta experiencia artística, además, se encarga de promover la carrera de diferentes autoras emergentes del arte contemporáneo, como Silvia Pelayo, Andrea Ortiz de Zárate, Lucía Cecilia y Alejandra Rojo. También busca dinamizar la visibilidad a los nuevos talentos en lo relativo a las facultades visuales: video-arte, performance, artes plásticas, etc.

Se trata, por tanto, de un proyecto que pretende darle voz a los agentes creativos y artísticos a través de lo corpóreo extrapolado a lo virtual, configurado por la estética. Tiene la intención de concienciar del mestizaje entre lo moral y tecnológico, por medio de un éxodo digital con el fin de la preservación de nuestra existencia.

Cartel de la exposición 'Hijes del agua'.

"Nuestra voluntad es ser traductores e intérpretes, y transformadores de ideas, tanto ficticias como reales, hacia un espacio artístico, donde se pueda crear un espacio a través de las diferentes interacciones. No es una exposición al uso, es una exposición interactiva, ya que en todo momento está muy presente la idea de vivir", explica Adriano Barrero Chirino, uno de los directores del proyecto.

La transformación digital a través del arte inmersivo 

Estamos atravesando una época crucial en la que cualquier cosa tiene la potencialidad de ser una obra de arte, donde las estructuras artísticas pueden estar compuestas de cualquier material, y donde no hay cabida para criterios perceptivos que determinen qué se considera arte.

Se plantea con metáforas la creación artística contemporánea, se dan sucesiones de argumentos que nos llevan de las observaciones a los juicios, y estos, de nuevo a las observaciones. Estas son consecuencias de que a una obra de arte se le reconozca como fulminante y ecuánime. 

Si hay una metáfora que aglutine el dictamen de lo artístico hoy en día, esta se trata de la física de pensarlo todo como fluido, como híbrido y un  flujo digital. Los cuerpos aquí son reunidos como los ecosistemas, en reflexión entre conocimiento ecológico y en articulación con un contexto post- apocalíptico.

Pieza de 'Hijes del agua. Un éxodo digital'.

Con la asociación de XR (metaverso) de ETSAM, con Chema González del Pozo, se proporcionarán gafas de Realidad Virtual, donde el espectador o el usuario se sumergirá en un contexto audiovisual, con experiencias que trabajan en el umbral entre el espacio de simulación producido por la tecnología inmersiva y el espacio físico donde se ubican las destrezas artísticas. A través de la tecnología se fusionan el mundo terrenal, para dar paso al origen de la existencia digital.

Por medio de la Realidad Virtual (VR), con técnicas de realidad mixta o Realidad Aumentada (AR), ‘Hijes del Agua. Un éxodo digital’ ofrecerá un espacio donde la luz, el sonido y el color, comprometidos a un modo inmersivo, servirán como los principales elementos para la interconexión de las fronteras entre el espacio tiempo real y el espacio tiempo virtual. Mediante esta vinculación, el estado de conciencia del espectador o usuario se transforma, ya que se encuentra comprendido en un entorno audiovisual, donde a su vez, se elabora una percepción de presencia en un mundo no físico. 

"El hecho de profundizar en conceptos lo único que ayuda es a aportar unos nuevos, y nosotros contamos con diferentes posibilidades, mediante los recursos, el espacio, el momento, el lugar. Por eso tenemos voluntad de replicarlo y continuar utilizando esta idea, con la posibilidad de ampliar todo este proceso creativo y traductor." añade el arquitecto Barrero.

 

‘Hijes del agua. Un éxodo digital’ responde y se adapta a la manera en la que creamos, pensamos e interactuamos, donde pone en su eje al ser humano y al ecosistema natural y artificial en el que éste vive. Como decía el mítico Bruce Lee, leyenda de las artes marciales, “Be water, my friend” ("Sé como el agua, amigo"), porque el ciclo del agua y el ciclo de la vida son uno mismo

“En la exposición queremos ofrecer la respuesta radical de la sociedad con un proyecto de digitalización mental, donde entiende el fin del mundo como un ecosistema planetario inquebrantable por el ser humano heteropatriarcal, que realizarán mediante un éxodo digital” concluye Francisco Toré Mesa, creador del proyecto. Por último, el evento cuenta además con el apoyo de la Fundación pintor Enrique Ochoa, que proporcionará obras de arte donde se expondrán varias piezas del autor gaditano. Las entradas de la exposición se podrán adquirir online.

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