25 de abril de 2019
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FIN DE SEMANA

Con una larga carrera y tras haber trabajado con los más grandes, es la única europea que imparte clase en la exclusiva Juillard School de Nueva York

Sarah Schinasi, la exitosa directora de ópera italiana y madrileña de adopción que triunfa en todo el mundo

Sara Schinassi, directora de ópera de origen italiano pero afincada en Madrid. Chema Barroso
Sara Schinassi, directora de ópera de origen italiano pero afincada en Madrid. Chema Barroso
Fuerza, pasión, conocimiento y originalidad. Eso es Sarah Schinasi, una italiana que llegó a la dirección operística hace ya años para renovarla utilizando lo mejor de la tradición lírica. Y no abundan las mujeres directoras de ópera, de hecho apenas hay, sí son más numerosas las que dirigen orquesta. Por eso Sarah es una pieza exclusiva en este mundo artístico en el que ha trabajado ya con los mejores, como, por ejemplo, Plácido Domingo.

“Dirigí a Plácido Domingo en ‘Cyrano De Bergerac’ y también trabajé en ‘Turandot’ con Zubin Metha”. Sara habla de estos gigantes de la música y la ópera como de sus amigos. “Además, con Plácido, como Oreste, hice ‘Iphigenie’ en Tauride, en el Metropolitan Opera. A partir de aquí, el elenco de artistas y músicos se alarga salpicado por nombres de fama mundial.

Sarah Schinasi con Plácido Domingo a quien dirigió en Cyrano De Bergerac.

Sarah Schinasi ha estrenado este fin de semana la obra ‘Andrea Chenier’ en el Teatro Nacional de Eslovenia en Maribor y ha sido todo un gran éxito. Meses de preparación que han vuelto a premiar a esta directora de escena un tanto desconocida todavía para el gran público, sobre todo el español, país que escogió hace 14 años para vivir, “no cambio Madrid, su luz, su vida y alegría por ningún otro lugar del mundo, y he pasado por muchos sitios en mi vida”, recuerda varias veces a lo largo de esta entrevista.  

'Andrea Chenier', la ópera estrenada y dirigida por Sarah Schinasi este fin de semana en el Teatro Nacional de Eslovenia en Maribor.

Sarah lleva el arte y la estética en sus venas. Nació y se crió en un ambiente artístico, su familia tiene raíces y orígenes sefardíes, su padre es el pintor italiano Daniel Schinasi, creador del movimiento neofuturista. La directora creció entre su Toscana natal y París, rodeada siempre de personajes y conversaciones del universo cultural internacional.

Estudió piano en Livorno, en la Universidad estudió historia europea, literatura y teatro, y se graduó en Lenguas y Drama con una tesis sobre 'Carmen de la novela de Mérimée a Carmen de George Bizet’. Después fue a Londres, a la Royal Central School of Speech and Drama, para estudiar actuación “porque siempre quise hacer teatro, vivir en el teatro. Era lo que quería, y la música combinada con el teatro era el trabajo que buscaba”, confirma con pasión mientras gesticula con de manera enérgica. 

La directora Sarah Schinasi durante su trabajo con un cantante de ópera. 

Comienzos de su carrera operística

Su carrera comienza en la ópera de Niza en 1995, con su primer puesto como Directora Asistente junto a Jaques Albert Cartier y después junto a Giancarlo Del Mónaco,  su mentor y maestro por muchos años, desde 1997 en la Ópera de Niza, en Israel, Italia, Corea, China y España. Como directora asociada y ayudante de dirección, dirige y participa en producciones como Fanciulla del West (Met) -emblemática para ella-, Falstaff, Otello, Trittico, Andrea Chenier, Don Carlo, Carmen, Lohengrin y muchas otras después.

El montaje de 'Turandot' dirigido por Sarah Schinasi en el Festival de Gran Canaria en 2018.

En otoño de 2015 crea la producción original de “Don Carlo” para la ABAO de Bilbao, Oviedo y Sevilla y en el 2017 la dirige de nuevo en la apertura del 80° Maggio Musicale Fiorentino bajo la dirección de Zubin Mehta. Pero ha habido mucho más, talleres, producciones por todo el mundo.

Crea y enseña su propio método interpretativo para cantantes líricos

La energía que desborda Sarah es evidente pero por encima de todo su largo e importante historial artístico, ella destaca de sí misma su “espíritu y carácter positivo y perseverante, de esperanza y fe ante la vida y ante su profesión, en la que he tenido que enfrentarme, como muchas mujeres en sus carreras, a situaciones poco cómodas”. 

La directora de ópera en el Teatro de la Zarzuela. Chema Barroso

Esta directora imprime una emoción y sensibilidad especiales a sus representaciones, algo que se percibe rápidamente por el espectador y para lo cual, trabaja con los actores de una manera muy particular. Tras su paso por la escuela alemana, Sarah creó su propio método de dirección de actores, “un método en el que doy especial importancia a la parte interpretativa, es muy difícil cantar con esos registros y al mismo tiempo lograr una interpretación, una actuación  de nivel, creíble, que acompañe y además refuerce el significado de la partitura”. Jesús Ruiz trabaja siempre a su lado para completar el resultado con el mejor vestuario posible, y, por supuesto, también William Orlandi, famoso y prestigioso escenógrafo.

'La fille du Regiment" dirigido por Sarah Schinasi en el Teatro de Trieste (Italia).

Este método original e innovador lo emplea y enseña Sarah desde 2014 en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York, -un centro donde solo escogen a los mejores al estilo de la conocida ‘Fama’.  Schinasi es la única directora europea que enseña en Juillard. “Mi formación musical e interpretativa me han influido de tal manera que cuando estoy concibiendo una ópera no descuido ni lo más mínimo, hago todo un trabajo de producción muy diferente para ayudar a  los cantantes de ópera a lograr una buena actuación a la vez que están cantando, que es ya un trabajo y un esfuerzo muy difícil”.  

Tel Aviv y Nueva York, sus citas anuales

“También en Tel Aviv imparto talleres con este método exclusivo, los cantantes me lo piden, porque ven que mejora el espectáculo. Nueva York e Israel se han abierto a estas nuevas técnicas, algo muy diferente a lo que ocurre aquí en España o en mi Italia natal, donde pasan de largo y se mantienen en lo clásico y tradicional”. Sarah destaca la influencia que tuvieron sobre ella las técnicas interpretativas del movimiento aprendidas de grandes profesionales a lo largo de su formación y en ello se ha basado para crear su método de interpretación  para los cantantes de ópera.    

Sarah Schinasi con Zubin Metha.

La directora vive en la música clásica, es su vida y “autores preferidos.... Amo por igual Donizetti, Verdi  -y a su mujer Giuseppina Strepponi, la gran soprano que le ayudó-, Puccini y Mozart. También Bizet, porque ‘Carmen’ es mi ópera favorita, es una ópera con alma española pero con el brío del champán francés, no se puede representar la ópera de Bizet como si fuese la obra de Mérimée”.   

2018, un gran año 

Sarah tuvo un 2018 excelente, tres grandes montajes, dirige con gran éxito ‘La Fille du Regiment’ en Trieste, ‘Don Carlo’ en Tel Aviv y ‘Turandot’ en la Ópera de Las Palmas para el Festival de Gran Canaria. Poco a poco su trabajo va siendo cada vez más reconocido, como también ocurriera con el de otras directoras actuales del panorama internacional,  Francesca Zambello ( a cargo del Teatro de Washington) o Deborah Warner. 

Y respecto a los precios a veces exclusivos de la ópera, según Sarah, “buscar nuevos métodos para acercar este género a la gente mejoraría todo, el problema es que los montajes no suelen ser muy rentables y se dispara su coste. Los cantantes son caros, sobre todo, los mejores, y se necesita doble reparto normalmente. Además hay mucha gente en el equipo técnico. Pero yo aplico ideas y con la creatividad se puede recortar en gastos, lo demuestro en cada trabajo”.


Sarah Schinasi en el Hotel Gran Meliá Palacio de los Duques de Madrid. /Chema Barroso

Sarah Schinasi se encierra durante semanas o meses en su casa con los papeles y dibujos a su alrededor cada vez que prepara un trabajo. Se adentra en la ópera que está dirigiendo, en cada personaje, en la mente del autor y visualiza lo que quiere mostrar sobre el escenario. Mueve sus piezas y recrea lo que será un espectáculo vibrante, apasionado y original. “Aporto algo diferente a las obras clásicas sin que nada sea estridente o rompedor”. 

En España, solo el público en Canarias ha podido disfrutar de sus montajes. El resto continuará esperando que algún teatro se atreva a contar con la pasión y energía de "La  Schinasi".

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