27 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

'La campana del diablo', durante cuyo rodaje falleció el director Clauido Gerín, 'Poltergeist' y 'La Profecía' son filmes marcados por la tragedia

Éstas son las películas malditas: Se han producido muertes de actores, suicidios y fenómenos poco explicables

En Poltergeist se usaron cadaveres reales, lo que alimentó la leyenda.
En Poltergeist se usaron cadaveres reales, lo que alimentó la leyenda.
Estas películas marcaron un antes y un después, no solo por el hecho de ser clásicos de culto del cine, sino por haber dejado tras de sí leyendas e historias producto de la mala suerte que corrieron los miembros del equipo durante el rodaje. Todas estas películas tienen algo en común y es que los involucrados tuvieron en todos los casos desenlaces fatales que les costaron la vida. De esta manera pasaron a la historia y marcaron la cinematografía como la conocemos.

Las películas no son más que eso, películas. No obstante, la casualidad se ha mezclado en muchas ocasiones con el tema de una película para hacernos pensar que puede haber algo más allá de lo que podemos percibir con nuestros cinco sentidos. Hay una larga lista de películas en las que el set de rodaje se vio envuelto en circunstancias cuestionables que no parecen tener una explicación lógica.

La historia de la filmografía no olvidará los nombres de estas obras que después de su estreno, o incluso presenciaron una serie de catastróficas desgracias que marcaron a los actores y actrices que sobrevivieron al hecho. Es por ello que hoy nombramos unas cuantas.

La Campana del Infierno

Se trata de una película española que arrastra una supuesta maldición. Fue la última obra de su director, Claudio Guerín, pareja de la cineasta Pilar Miró, quien murió al caer de una altura de 20 metros mientras colocaba una de las cámaras del set de rodaje.

Se trataba de la historia acerca de un muchacho que, después de la muerte de su madre, se escapaba de un psiquiátrico donde había sido encerrado para marchar a su pueblo y enfrentar a su tía y sus primas. El guion era obra del dramaturgo Santiago Moncada.

La Campana del Infierno.

La obra fue finalizada por Juan Antonio Bardem, padre de Miguel Bardem y tío de Javier Bardem. La razón por la que se considera a La Campana del Infierno una obra maldita es porque tuvo todo para ser una obra de culto que cambiase para siempre el cine de horror español, pero ni siquiera el morbo que podía producir el fallecimiento del director durante el rodaje evitó que la película fuese un fracaso comercial.

No obstante, hay una leyenda más que rodea la tragedia que acosó a esta película. El campanario de la iglesia de San Martiño en Noa, en La Coruña, cuenta con una historia. Según los lugareños, el frontón del templo está maldito. Cuenta con un solo torreón ya que el cantero murió al precipitarse al suelo mientras intentaba terminar el campanario. La obra arquitectónica fue dejada tal cual se quedó después del incidente. Sin terminar. Las personas adeptas al cine clásico y las joyas ocultas no pueden evitar establecer una relación entre la leyenda del campanario y la muerte de Guerín.

Poltergeist

Quizá el ejemplo por excelencia de “película maldita”. Se trata de una obra que desde su planteamiento y puesta en escena invitaba al desastre. La película sigue a una familia en cuyo hogar comienzan a darse eventos paranormales muy relacionados con su hija Carol Anne. Después de rodar la película, el elenco sufrió una serie de trágicas desgracias que parecían demasiado coordinadas como para ser coincidencia.

Heather O'Rourke murió a los 12 años.

Dominique Dunne, quien interpretaba a Dana, la hermana mayor, murió estrangulada por su pareja en 1982, el mismo año que se estrenó la película. Julian Beck interpretó al reverendo Kane y murió en 1985 de cáncer de estómago durante el rodaje de la secuela. De hecho, las muecas de dolor y rostro decrépito que presenta el actor en la película no es obra del maquillaje, mientras recitaba sus diálogos y aterrorizaba a la familia protagonista, este hombre se estaba muriendo.

Por otro lado, Will Sampson interpretó a un chamán en la primera película y murió en 1987 por complicaciones sin especificar en un trasplante de corazón y pulmones. Finalmente, la pequeña Heather O’Rourke falleció en 1988 a los doce años de una estenosis intestinal.

La actriz JoBeth Williams, señaló en varias entrevistas que los restos humanos presentados en la cinta corresponden a cuerpos reales, en un paralelismo desafortunado con el desenlace de la película. Muchos ven aquí el origen de la maldición.

La Profecía

Se trata de una obra que narra la llegada del anticristo y cuenta con un trasfondo profundamente religioso que bebe de las corrientes satanistas de los años 70 cuando las inquietudes espirituales eran una cuestión del día a día. La Profecía fue una obra que se atrevió a tratar un tema tabú como lo era el satanismo y ello alimentó la leyenda que nació después de las tragedias relacionadas a la película.

Fue un éxito comercial y una de las películas más taquilleras del año. Su temática oscura y transgresora fue una de las claves de su éxito, pero eso solo fue el comienzo, ya que las desgracias que acontecieron a los distintos miembros del elenco solo pueden ser catalogadas como crueles bromas del destino o una mala suerte extrema.

La Profecía trajo muchas desgracias al elenco.

Gregory Peck interpretó al padre adoptivo del pequeño anticristo en la película. Mientras viajaba a la capital del cine americano, Los Ángeles, su avión fue alcanzado por un rayo, lo que provocó un aterrizaje forzoso. Este hecho se repitió con David Seltzer, su vuelo también alcanzado por un rayo. Al igual que Peck, se dirigía al rodaje en Los Ángeles.

El rayo no fue la única tragedia de Peck durante el rodaje, ya que después de haber aceptado el papel protagónico, su hijo se pegó un tiro. No hubo ni nota de suicidio ni ningún otro indicio que explicase sus acciones. A este hombre le sucedieron otras desgracias a lo largo del film, como una famosa escena en la que debía lidiar con unos perros que atacaban a su personaje. Por alguna razón los perros atacaron al actor con tanto realiso que perforaron el traje de protección y le provocaron algunas heridas de gravedad.

El director de efectos especiales John Richardson llevaba a cabo un viaje por carretera junto a su mujer cuando sufrieron un accidente en el que su mujer resultó decapitada. La mujer murió junto al letrero que marcaba el kilometro que acababan de atravesar, era el número 66. Para ser más exactos, la Policía apuntó en el informe la posición exacta, el kilómetro 66.6. Para los no familiarizados con aspectos del satanismo, el 666 es tenido como el número del Diablo.

Finalmente, quizá la coincidencia más impresionante respecto al rodaje de esta película fue la que tuvo lugar mientras se realizaban algunas tomas aéreas. La producción alquiló un avión que tuvo problemas desde su despegue. El piloto chocó contra una bandada de pájaros que anularon su visibilidad, lo que provocó que se estrellase contra un coche en la carretera. Resultó que el coche pertenecía a su mujer y dentro estaban ella y sus dos hijas. Murieron al instante.

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