21 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El 22 de marzo a los 87 años falleció esta mujer transexual que inició su carreta en los cabarets de la Barcelona de los años cincuenta y sesenta

Muere un icono LGTBI: La historia de como el cantaor Miguel Brau pasó a ser Carmen de Mairena

Carmen de Mairena.
Carmen de Mairena.
El 22 de marzo falleció Carmen de Mairena a los 87 años de edad en Barcelona. La artista murió por causa natural y arropada por los suyos, tal y como han confirmado sus seres más cercanos a través de su cuenta de Instagram. Personaje televisivo desde los años noventa, antes de dar el salto al cambio de género, trabajó como cantante en los años cincuenta y sesenta.

“Desde la cuenta oficial de Carmen de Mairena, informamos a todos sus fans, admiradores y personas que la querían, que Carmen nos ha dejado hoy 22 de marzo a los 86 años de edad, por causas naturales en Barcelona, su ciudad natal”, confirmaron en su cuenta de Instagram.

“Hoy brilla una estrella más en el firmamento, la estrella de una mujer libre, fuerte, valiente y luchadora, que ha sido y será un icono lgtbiq, dando visibilidad y luchando por los derechos del colectivo en épocas muy duras y difíciles. Carmen ya es un mito e historia de España”, concluía.

Nacido como Miguel Brau Gou el 15 de marzo de 1933, fue el clásico niño de posguerra para el que la vida laboral empezó en plena infancia. A los 17 años comenzó a trabajar como extra de cine. Gran aficionado a la copla, admiraba sobremanera a Carmen Amaya. En los años cincuenta comenzó su carrera artística en locales como Whisky Twist, Patio Andaluz o Barcelona de Noche.

Miguel de Mairena. 

En pleno franquismo la actividad nocturna de Barcelona era febril y había una vida paralela a la oficial. Los cabarets y los teatros hacían de la ciudad catalana la verdadera capital cultural de España. En esos años se puso de moda un tipo de artistas herederos directamente de Miguel de Molina. Se los conocía como ‘estilistas de la canción’. Bajo este eufemismo se ocultaban los primeros artistas abiertamente gais de la historia reciente de España. Maquillaje excesivo, vestuario colorista y amaneramiento eran las señas de identidad de unos artistas que, adelantándose al transformismo de la Transición, interpretaban sin dejar su identificación masculina canciones en clave femenina. Adaptaban el cancionero de las estrellas de la época: Juanita Reina, Concha Piquer o Marifé de Triana. Estos ‘estilistas de la canción’ eran Antonio Amaya, Pedrito Rico o el propio Miguel de Mairena. El más famoso fue ‘El Titi de Valencia’ autor del primero himno gay español Libérate.

En esos años Miguel de Mairena vivió un romance con Pedrito Rico. En varias ocasiones fueron detenidos en virtud de la Ley de Vagos y Maleantes. Pedrito Rico, harto del ninguneo de la época decidió irse a América siguiendo los pasos de Miguel de Molina. En México y Argentina fue toda una estrella y sólo volvió puntualmente a España para rodar dos películas dirigidas y producidas por Ana Mariscal, toda una rara avis de la época. Franquista convencida y pionera de la dirección cinematográfica, se había enamorado del artista.  

De Miguel a Carmen

Miguel de Mairena se retiró durante los años sesenta para trabajar como albañil después de las torturas sufridas en una de sus detenciones. En los setenta comenzó su tránsito de Miguel a Carmen. En unos años donde no existía ni la cultura de género ni información sobre la transexualidad, todo se englobaba bajo un término que hacía de cajón desastre: travesti. La propia Carmen nunca se referiría a ella como trans y sí como homosexual. La percepción de sí misma estaba marcada por la educación de su época. La falta de información hizo que se construyera como mujer a base de hormonas ilegales y filtraciones de silicona en condiciones anti-higiénicas. Parte de su llamativo físico fue resultado de pasar por las manos de la difunta Marisol la Cirujana, una transexual que inyectaba ilegalmente silicona que también vivió una cierta fama en las televisiones gracias a un involuntariamente divertido enfrentamiento con Cristina La Veneno en Sálvame Deluxe.

En los setenta con su nueva identidad se dedicó a imitar a Marujita Díaz y Sara Montiel. Cuando la moda del transformismo pasó, ejerció la prostitución durante unos años en El Barrio Chino. Su vuelta al mundo del espectáculo tuvo lugar cuando se unió profesionalmente a Javier Cárdenas en los programas televisivos como Força Barça, Al ataque y, sobre todo, Crónicas Marcianas.

Su recobrada popularidad le llevó a grabar discos, participara en varias películas (incluidas dos cintas pornográficas) y hasta intentar dar el salto a la política en 2010 con Coordinadora Reusenca Independent (CORI) llegando a obtener más votos que UPyD. En esos años también fue detenida en 2006 y 2008 en el marco de operaciones policiales contra la prostitución siendo acusa de proxenetismo.

Fue ya en la segunda década del siglo XXI cuando lo nacidos en los ochenta, la primera generación española criada bajo los postulados, la convirtieron en un icono LGTBI. Durante años sufrió doble estigma. En los años del franquismo el de su transexualidad y en los de la democracia el desprecio de los puristas del movimiento Gay por estar vinculada a los programas televisivos de entretenimiento. En 2017 Carlota Juncosa publicó un libro sobre ella que generó polémica porque retrató lo que la rodeaba. Un ambiente decadente en la que Carmen luchaba contra el terror que le provocaba empezar a perder la memoria en un entorno hostil. Una lucha más para una mujer para la que el mundo siempre había sido una constante batalla por la mera supervivencia.

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