17 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

El Círculo Flamenco de Madrid le ha homenajeado en el Corral de la Morería recordando su vida con imágenes inéditas

Centenario de Antonio 'el Bailarín': El español que conquistó la URSS, acusado de blasfemia y con amores 'secretos'

Antonio Ruiz Soler.
Antonio Ruiz Soler.
El 4 de noviembre se cumplió el centenario del nacimiento de Antonio Ruiz Soler, más conocido como Antonio 'el bailarín', uno de los nombres fundamentales en la danza flamenca. Por ese motivo, se han llevado a cabo varios homenajes a su figura. El Círculo Flamenco de Madrid le ha agasajado en el Corral de la Morería recordando su vida con imágenes inéditas. Además, la Comunidad de Madrid repasa la vida del artista con la exposición virtual "Antonio. Cien años del nacimiento de ‘el Bailarín’".

Varios eventos recuerdan en esta recta final del año la figura de Antonio Ruiz Soler en su centenario. Por un lado, el Círculo Flamenco de Madrid le ha homenajeado en el Corral de la Morería recordando su vida con imágenes inéditas. Participaron en el mismo Lolita de Ávila, Alicia Díaz, Teresa Maizal, José Antonio Ruiz, Roger Salas y Carlos Martín Ballester, presidente del Círculo Flamenco de Madrid. 

Por otro lado, la Comunidad de Madrid repasa la vida del artista con la exposición virtual Antonio. Cien años del nacimiento de ‘el Bailarín’. En ella, a través de los documentos textuales y fotográficos del Archivo Regional, se ahonda en la vida profesional y personal de este maestro de la danza.

Antonio Ruiz Soler nació en Sevilla el 4 de noviembre de 1921. Empezó a bailar siendo un niño y ya en 1928 formó un dúo con Rosario, de nombre real Florencia Pérez, tres años mayor que él. Su popularidad se cimentó sobre todo en los años de la II República. El Golpe de Estado del 18 de julio de 1936 les cogió actuando en el sur de Francia por lo que decidieron que no era un buen momento para volver a España, marchándose a principios de 1937 a Argentina, junto a Carmen Amaya. Más tarde se trasladarían a Nueva York. 

Cartel del homenaje. 

En Estados Unidos el dúo Rosario y Antonio tuvo una gran repercusión. Su popularidad les dio impulso para aparecer en películas de Hollywood como Ziegfield GirlsSing Another SongHollywood Canteen y Panamerican. En esos años también cumplen un hito en Broadway, gracias al estreno, en el Carnegie Hall, del ballet Corpus Christi en Sevilla de Albéniz. 

A finales de la década vuelven a España, donde debutaron con una lógica expectación ante los éxitos que habían cosechado en el extranjero. Además, debutaron en el cine en José María el Tempranillo y Niebla y Sol. 

A principios de 1952 se produjo la ruptura de la pareja artística de la que nunca se llegaron a confirmar los motivos. Algunos hablaron de un fuerte enfrentamiento de ambos en un escenario, pero ni Antonio ni Rosario quisieron hablar sobre el asunto. 

Tras la separación artística, Antonio comenzó su etapa más brillante y de mayor repercusión internacional. Con su propia compañía llega a estrenar en la Scala de Milán El Sombrero de Tres Picos, haciendo pareja con la histórica Mariemma. A partir de entonces, sus espectáculos, como Llanto a Manuel de Falla o Jugando al Toro, se convertirían en acontecimientos en todo el mundo. Llegó a ser el primer artista español en hacer una gira por la Unión Soviética.

Homenaje del Círculo Flamenco de Madrid en el Corral de la Morería/ María Larroca.

En esos años 50 y 60 también hace mucho cine internacional. Participa en películas como Todo es posible en GranadaCarrusel NapolitanoNoches Andaluzas Luna de Miel. Sin duda, su mejor intervención tendría lugar en el documental Duende y misterio del flamenco, de Edgar Neville

En los años setenta siguió protagonizando espectáculos y girando por el mundo. En 1974 vivió uno de los momentos más complicados de su carrera. El asunto empezó a finales de 1972 cuando rodaba en Arcos de la Frontera (Cádiz) una adaptación de El sombrero de tres picos para Televisión Española, a las órdenes de Valerio Lazarov. En un momento de la grabación se enfadó con dos bailarinas y gritó “me cago en los muertos de Cristo”. Un policía de paisano lo oyó y llevó a los tribunales a Antonio.

Se le acusó de blasfemia, se le impuso una cuantiosa multa y se le condenó a dos meses de cárcel. En esos momentos, la dictadura de Franco vivía una etapa de decadencia y la condena al artista se convirtió en un tema de debate en los medios de comunicación. Los más progresistas defendieron al bailarín, que alegó en su defensa que no se refería a Jesucristo sino a su chófer al que llamaba Cristo. 

No sirvió de nada y en marzo de 1974 acabó ingresando en prisión. Intentó movilizar a sus contactos y, según él mismo contaría, Carmen Franco, la Marquesa de Villaverde y única hija del dictador, intercedió para que se le concediera el indulto. Gran maestro de la autopromoción, editó un libro sobre su estancia en prisión donde confesaba que se le habían permitido ciertos lujos como comer caviar iraní. 

Otro momento del homenaje en el Corral de la Morería/ Rafael Manjavacas

En los 80 llegó su decadencia. Demasiado vinculado al franquismo, los nuevos gestores culturales le apartaron perdiendo su puesto como director del Ballet Nacional de España, aunque él le daría otra explicación. 

Sus polémicos amores

En 1990 publicó un polémico libro de memorias donde narraba sus relaciones sentimentales. Aunque era conocida su homosexualidad, en su libro contaría varias conquistas femeninas con mujeres populares, como Natalia Figueroa o Carmen Díez de Rivera. También revelaría que llevó a cabo un trío con Gina Lollobrigida y Manuel Benítez 'el Cordobés', y su ligue con el Duque de Windsor

Sin embargo, fueron dos nombres los que más polémica generaron: Marisol y Cayetana de Alba. Con la primera protagonizó un gran escándalo. Rodaron juntos La nueva Cenicienta (1964). En una rueda de prensa en Londres anunció que él y la malagueña se iban a casar. La familia Goyanes, productores de las películas de Marisol, desmintieron el asunto. En sus memorias Antonio explicó que Marisol le pidió que la secuestrara, harta de la esclavitud a la que le tenían sometida los Goyanes. 

En cuanto a la Duquesa de Alba, Antonio aseguró que Jesús Aguirre, segundo marido de Cayetana, lo expulsó del Ballet Nacional cuando era Director General de Música por celos, sabedor de la relación que, según él, había mantenido en el pasado con la Duquesa. Además, afirmó ser el padre de uno de los hijos de la aristócrata, Fernando. Un escándalo que hizo que su figura se fuese enturbiando y muriese casi en el olvido en febrero de 1996. 

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