24 de septiembre de 2022
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FIN DE SEMANA

La Policia ha recuperado el misal 'INCIPT LIBER' impresos en pergamino y datado en el año 1528 que se extravió en un parking de la capital

Tesoros 'perdidos' en Madrid: De un cantoral a los cuadros de los marqueses de Linares

Misal cantoral titulado 'INCIPIT LIBER’
Misal cantoral titulado 'INCIPIT LIBER’
La propietaria de un negocio dedicado a los libros antiguos denuncia la perdida de un libro religioso del siglo XVI, que asegura que podía haber extraviado en un aparcamiento del centro de Madrid. Se trata de un misal cantoral del año 1528 que cuenta con 121 folios impresos en pergamino, un ejemplar de gran valor, fácil de perder de vista por su pequeño tamaño y muy interesante por los pocos que quedan en el mundo. La Policía lo encontró tras una investigación y regresó a su dueña en buen estado

La Policía Nacional de Madrid ha recuperado el libro litúrgico del siglo XVI titulado 'INCIPIT LIBER’ en un aparcamiento tras la denuncia de su propietaria. La dueña denunció en cuanto lo perdió de vista y fueron los agentes los que, gracias a su precipitación y a las cámaras de seguridad, pudieron seguir el rastro y hallar el libro en el domicilio de un cliente del aparcamiento.

La investigación empezó cuando la mujer aseguró a la policía que había perdido un libro muy antiguo, datado en el año 1528 y que según ella había podido extraviar en un descuido en un aparcamiento céntrico de la capital.

A partir de ese momento y según ha afirmado la Policía Nacional, se analizaron todos los vehículos que salieron del aparcamiento en la franja horaria que la propietaria denunció. Por las imágenes que pudieron ver en las cámaras, encontraron un cliente que actuó de una forma fuera de lo normal, fue entonces cuando lo localizaron y mantuvieron una conversación. El cliente afirmó que el libro se lo encontró en el suelo y decidió llevárselo a su casa.

Las primeras palabras que se pueden leer en el libro son “Íncipit liber processionarius secundum consuetudinem ordinis sancti patris nostrí Hieronymi” que traducido del latín significa “Aquí se inicia el libro de procesiones de acuerdo a la costumbre de la orden de nuestro santo padre Jerónimo”. Los agentes devolvieron el libro a su propietaria en perfecto estado.

Juan Carlos Asensio, profesor de Canto Gregoriano en Cataluña, explica que se trata de un ejemplar de gran valor, fácil de perder de vista por su pequeño tamaño y muy interesante por los pocos que quedan en el mundo. Está impreso en Alcalá de Henares por Miguel de Eguía, en la Biblioteca Nacional podemos encontrar un ejemplar, un segundo en Barcelona y un tercero en el Monasterio de El Escorial. Además, en Portugal se pueden encontrar hasta 11 ejemplares más de este procesionario.

“No contiene cantos de misa, tiene el contenido de las procesiones, del día de la Candelaria ―2 de febrero―, el Corpus, Domingo de Ramos, o de Difuntos, aunque puede tener alguna pieza concreta de misa, y son las melodías de los monjes Jerónimos, todavía hoy un poco desconocidas, algo que sirve para compararlo con las de otras órdenes, como los Dominicos o los Cistercienses” explica el profesor y añade que dentro de el podría haber alguna pista del monasterio al que pertenece.

Recuperado un misal cantoral del siglo XVI perdido en un parking de Madrid

Misal cantoral titulado 'INCIPIT LIBER’

Manuel Moleiro, fundador y director de M.moleiro, editorial especializada en manuscritos, códices y mapas, estima que el libro podría poseer hasta un valor de 20.000 euros. Asegura que es un valor que se incrementa por la buena calidad que el manuscrito presenta según las fotos cedidas por la Policía Nacional. “Se ve delgado y de vitela, es decir, un pergamino finísimo que se elabora con la piel de terneros recién nacidos o muy jóvenes, algo que quiere decir que se hizo con recursos o para alguien de cierto renombre, un libro que podría valorarse partiendo de 20.000 euros, pero esta cantidad puede multiplicarse por mucho según los ejemplares que se hayan impreso y la disponibilidad” ha explicado el especialista.

Usurpados los cuadros de los marqueses de Linares 

Continuando la línea de antiguedades extraviadas y 'robadas', los cuadros de los marqueses de Linares continúan sin seguro y, según lleva denunciando desde 2015 su propietario –el empresario gallego José Luis Fortes–, siguen "usurpados" por la Casa de América

Los retratos, obras del artista español Francisco Pardilla y Ortiz y propiedad de José luis Fortes Soliño según una sentencia de la Audiencia Nacional de 2015, todavía cuelgan del Consorcio de Casa de América, en Madrid. Por ello, la querella presentada por Irene Aranda Varela en representación del demandante, señala como partes demandadas al Consorcio Casa América –donde todavía permanecen los cuadros–, al Museo Nacional del Prado –espacio al que fueron inicialmente cedidos, aunque desde el mes de marzo finalizó dicho acuerdo– y al Ministerio de Economía y Hacienda.

Actualmente, las obras del pintor Francisco Pradilla y Ortiz siguen colgadas de las paredes de la Casa de América en Madrid aunque no son propiedad de este organismo, ni de Patrimonio Nacional, ni tan siquiera del Museo del Prado.

Retrato del Marqués de Linares durante su restauración.

El Museo del Prado, en su información oficial, dice que los cuadros llegaron a Venezuela en 1958 y volvieron a España en 1992 para una exposición en el Museo Romántico. Hasta ahí, correcto, pero luego dice que pasaron a manos de Patrimonio Nacional por un expediente de abandono en 2004, afirmando desconocer la identidad de su verdadero propietario, el empresario José Luis Fortes, como así decidió por sentencia firme la Audiencia Nacional. "Yo sólo quiero que el director del Prado, Miguel Falomir, los devuelva a Aduanas, que es donde estaban y allí ya decidiré qué hacer con ellos", explica Fortes a elcierredigital.com.

Fue precisamente en medio de todo este lío judicial y tras la citada sentencia, cuando el Museo del Prado decidió cederlos para ser expuestos en el palacio de los Marqueses de Linares, en la Plaza de Cibeles de Madrid. Se trata de dos cuadros de enormes dimensiones que fueron encargo del marqués de Linares, José Murga y Reolid.

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