22 de agosto de 2019
|
Buscar
EDICIÓN VERANO

La muestra, con 61 piezas y numerosos recursos audiovisuales, logra ser visitada por muchas personas y se podrá ver hasta septiembre

La exposición ‘Cabezas cortadas: Símbolos del poder’, logra un gran éxito en el Museo Arqueológico Nacional

La exposición recorre la utilización de esta práctica  a lo largo de la Historia. 
La exposición recorre la utilización de esta práctica  a lo largo de la Historia. 
La muestra ‘Cabezas cortadas. Símbolos del poder’ recorre el fenómeno de las cabezas trofeo desde la Antigüedad hasta el mundo contemporáneo, con especial atención a la cultura íbera. Por primera vez se exhiben juntas en Madrid las ‘cabezas enclavadas’ del poblado de Puig Castellar y las descubiertas recientemente en Ullastret.

El Museo Arqueológico Nacional (MAN) ofrece una  la exposición Cabezas cortadas. Símbolos de poder, organizada por el Museu d’Arqueologia de Catalunya y dedicada a la cabeza trofeo y a la interpretación de su significado desde la Antigüedad hasta el mundo contemporáneo.  La muestra reúne 61 piezas arqueológicas y etnográficas que además. Una serie de recursos audiovisuales apoyan las piezas y permiten al visitante adentrarse en las raíces de esta práctica ritual y su dimensión cultural.

Gracias a esta exposición, por primera vez se pueden ver en Madrid las cabezas trofeo halladas recientemente en la ciudad ibérica de Ullastret junto a las denominadas ‘cabezas enclavadas’ encontradas  en el poblado layetano de Puig Castellar, cráneos datados en el siglo III a. C. atravesados por grandes clavos de más de 23 cm. de longitud. Estas manifestaciones son características de la Edad del Hierro y tienen especial incidencia en la cultura ibérica, sobre todo en el extremo noroeste de la península, donde se sitúan los principales hallazgos.

Especial atención sobre los pueblos íberos

Los pueblos íberos más septentrionales trataban y exhibían públicamente las cabezas de sus enemigos vencidos a modo de trofeos. El estudio de estos cráneos, mediante la aplicación de modernas técnicas analíticas y forenses, similares a las empleadas por la policía científica, ha culminado con la primera reconstrucción facial de un joven guerrero íbero de finales del siglo III o principios del siglo II a. C., que el visitante podrá conocer ahora en el MAN.

Uno de los cráneos encontrados en el poblado Puig Castellar (Barcelona) y la reconstrucción de su posible fisonomía realizada  por el  Museu d'Arqueologia de Catalunya con el programa Visualforensic.

Para los pueblos celtas también se consideraba un trofeo tener la cabeza de un enemigo importante en casa. Estos las solían exhibir sobre el dintel de la puerta (aunque algunos historiadores creen que su lugar era  dentro de la casa) como símbolo del nivel de valentía y destreza guerrera ante el  visitante. 

Nueve museos han prestado piezas para el montaje de esta exposición itinerante, que llega a Madrid tras su paso por el Museu d’Arqueologia de Catalunya y el Museu de Prehistòria de València. La mayor aportación corresponde al Museu d’Arqueologia de Catalunya en sus tres sedes de Ullastret, Barcelona y Girona. El recorrido se completa con préstamos del Museu Etnològic i Cultures del Món de Barcelona, el Museu de Granollers, el Museo Numantino de Soria, el Museu de Ca n’Oliver de Cerdanyola del Vallès, el Museu de Prehistòria de València, el Museo Nacional de Antropología y el Museo de América de Madrid. El MAN contribuye con ocho piezas de su colección.

La exposición estará abierta en el horario habitual del museo, con entrada gratuita. Los miércoles y viernes a las 18:00 horas, excepto los festivos, el MAN ofrece además visitas guiadas gratuitas.

COMPARTIR: