01 de abril de 2020
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FIN DE SEMANA

El dueño de la ganadería Jandilla ha fallecido este lunes en Mérida a los 75 años de edad como consecuencia de una neumonía ocasionada por el virus

Fallece por coronavirus Borja Domecq: La historia de una familia andaluza ganadera y bodeguera

El ganadero Borja Domecq.
El ganadero Borja Domecq.
El histórico ganadero Borja Domecq Solís ha fallecido este lunes en Mérida a los 75 años de edad como consecuencia de una neumonía provocada por el coronavirus, según ha informado Mundotoro.Relacionado siempre con la ganadería, tomó las riendas en solitario del hierro de Jandilla, cuando su hermano Fernando creó la ganadería de Zalduendo. Las reses de Jandilla pastan en Cádiz, Mérida y Llerena. A finales de octubre de 2016 ya dejó las riendas de su célebre ganaderia a su hijo Borja.

“En Jerez, se es caballo o se es Domecq”, fue el dicho repetido durante muchos años en esta localidad gaditana. Este lunes, uno de los conocidos miembros de esta familia bodeguera y ganadera,  el histórico ganadero Borja Domecq Solís ha fallecido a los 75 años de edad como consecuencia de una neumonía provocada por el coronavirus.

Borja Domecq Solís nació en Pamplona en 1945. Estuvo casado y separado de Fátima Noguera Espinosa, perteneciente a una familia también con mucho dominio e influencias en la sociedad andaluza. Con ella tuvo dos hijos: Borja Domecq Noguera, casado con Sol Bohórquez, hija del rejoneador Fermín Bohórquez; y Fátima Domecq Noguera, casada con Rafael Molina Candau. 

Su ganadería, denominada Jandilla, ha sido una de las protagonistas de los grandes hitos de la Tauromaquia en las plazas de España y Francia. En 2002 creó también la ganadería de Vegahermosa, un segundo hierro con la misma procedencia que el original. Fue a finales de octubre de 2016, cuando Borja Domecq dejó las riendas de su ganadería en manos de su hijo Borja Domecq Noguera, aunque nunca se ha separado en vida de la ganadería.

Una familia prolija

La familia Domecq siempre ha contado entre sus miembros con ganaderos, rejoneadores, toreros, escultores, pintores, bodegueros, hombres de negocios, etc. Se calcula que más de cinco mil jerezanos pertenecen a los linajes de Domecq, Díez, González, Rivero, De la Riva, López Carrizosa, Pemán, Osborne, Primo de Rivera, Terry, Mora Figueroa, Bohórquez, etc. 

El ganadero Borja Domecq.

Los Domecq son, sin duda, una de esas familias señeras y de gran tradición en Andalucía, que gracias a su apellido y a su negocio han conseguido atesorar un gran patrimonio. En la rama de esta prolija dinastía, que analizamos en este reportaje , la de los Domecq Díez, el líder en tradición y poder dentro de esta gran familia andaluza fue Juan Pedro Domecq Díez, que estuvo casado con Matilde Solís , hija de Fernando Solís e Isabel Martínez Campos, miembros de una familia muy conservadora sevillana perteneciente al Opus Dei.

Con ella tuvo diez hijos: Juan Pedro, Miguel María, Francisco de Borja, Fernando José, Matilde, Cecilia María, Ignacio Álvaro María Micaela, Rafael y Ana María Domecq Solís (ésta fue la primera en fallecer), que también mantuvieron durante un tiempo su porción de participación de la ganadería, pero siempre a expensas de lo que decían los dos cabecillas que eran Juan Pedro y Borja Domecq Solís.

De los diez hermanos, Ignacio Domecq Solís, ha sido el único de esta rama que siguió vinculado al negocio bodeguero, como accionista y miembro del consejo de administración de Álvaro Domecq S.L. Ignacio está casado con Inés Benjumea Llorente, descendiente de la rica y potentosa familia de constructores propietarios del holding Abengoa. Del matrimonio nacieron tres hijos: Ignacio, Felipe y Javier Domecq Benjumea.

Los restantes nueve hijos del matrimonio de Juan Pedro Domecq Díez y Matilde Solís siempre mantuvieron una mayor atención y dedicación por la cría y el negocio del mundo del toro. Aunque fueron Juan Pedro y Borja Domecq Solís, los que mayor escuela crearon como criadores de toros bravos. Contaron para ello con un gran maestro, como era su padre, de quien se impregnaron de sus consejos, métodos y estilo sabiéndolos aprovechar con fidelidad e inteligencia. No hay torero ni plaza que no esté entre las más grandes y que no cuente en su cartel con la ganadería de los Domecq.

El gran auge experimentado por la casta Domecq tuvo mucho que ver en la política de ventas llevada a cabo por los hijos de Juan Pedro Domecq Díez, mucho más abierta y flexible que la de otros ganaderos punteros. Los Domecq siempre respaldaron a sus compradores con un continuo apoyo, que incluía el préstamo de sementales y la participación en un fondo genético común. Una especie de “servicio posventa” qu ofrecía gran garantía.

Aunque de los dos hermanos, ha sido Juan Pedro Domecq Solís, conde de Asalto, el que siempre contó con mayor influencia en la sociedad andaluza. Así, Juan Pedro se casó con María Teresa Morénes y Urquijo, con quien tuvo cuatro hijos. El primogénito de la rama Domecq Solís siempre ocupó un papel importante en los negocios familiares. En 1968 asumía la dirección de los viñedos de Pedro Domecq S.A. Más tarde, en 1977, hereda el hierro de Veragua, hierro histórico de la tauromaquia española. Y solo dos años más tarde empezó a ocupar altos cargos en empresas como: Sistemas AF, Xey, Inmobiliarias Alcázar, Banco Urquijo, Energía e Industrias Aragonesas, algunas de ellas dirigidas y gestionadas por otros miembros de la propia familia Domecq.

La finca principal que tenía Juan Pedro Domecq Solís se llama “Lo Álvaro”, situada en el pueblo de Castillo de Las Guardas (Sevilla). Cuenta con 2.600 hectáreas y está dedicada a la cría del toro bravo y el cerdo ibérico. Sus toros, los conocidos como “juanpedros” se han cotizado en las plazas importantes a unos precios muy significativos. Juan Pedro Domecq también gestionó el portal taurino de internet “Mundotoro.com”, así como venta de jamones de jabugo y negocios inmobiliarios.

Borja Domecq Solis

El recien fallecido ganadero contaba con mucha reputación y reconocimiento en el mundo taurino. A las puertas del pueblo gaditano de Vejer de la Frontera se encuentra todavía "Jandilla", la finca solariega de la familia Domecq, a cuyo nombre se debe la ganadería que se anuncia desde en las plaza de toros desde 1983 y que englobó el grueso de la vacada que perteneció a en su día a Juan Pedro Domecq Díez, luego unida únicamente a su hijo Borja Domecq Solís.

El ganadero fallecido.

Un hermano de Borja Domecq fue también el ganadero Fernando Domecq Solís que mantuvo Jandilla hasta 1987, fecha en la que pasó a su hermano Borja, para posteriormente crear éste la divisa de la ganadería Zalduendo. Fernando Domecq, precisamente, falleció en mayo del pasado año, tras haber vendido su vacada al empresario mexicano Alberto Bailleres, mientras que Juan Pedro Domecq murió en un trágico accidente de tráfico en abril de 2011.

De los otros los diez hermanos Domecq Solís, la  más conocida es Micaela Domecq Solís, esposa del exministro de Agricultura del Gobierno de José María Aznar, Miguel Arias Cañete. Precisamente, la hija de éstos, Micaela Arias Domecq se casaba en Jerez de la Frontera, en julio de 2005, y lo hizo como no podía ser de otra forma y para que todo quede en casa, con un pariente lejano, un Domecq, con Germán Domecq Wenetz. A la boda asistieron el ex presidente del Gobierno José María Aznar y su esposa Ana Botella.

El ganadero Borja Domecq, fallecido este lunes por la pandemia del coronavirus, logró que sus reses y sus hierros, junto con aquellos que compraron a su vez sus vacas y sementales, coparan gran parte del mercado mundial con el llamado encaste Domecq. Su legado queda vivo.

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