27 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Su nombre forma parte ya de la leyenda musical de España y canciones como 'Déjame' o 'A tu lado' se han convertido casi en himnos generacionales

Javier Urquijo, fundador de Los Secretos: "De la Movida lo único que repudio son las drogas"

Javier Urquijo.
Javier Urquijo.
El nombre de Los Secretos forma parte de la leyenda musical de la España reciente. Javier Urquijo fundó el grupo junto a sus hermanos Enrique y Álvaro, creando uno de los más representativos de la llamada movida madrileña, un movimiento cultural comprendido entre 1978 y 1992, aunque para Javier “la movida es del 80 al 85, lo otro vino después”.

Javier, como decimos, tu nombre va unido a la mítica movida madrileña que después se extendió por todo el territorio nacional. Antes de nada, vamos a situarnos un poco en sus inicios, cuéntanos, ¿qué pasaba musicalmente por aquel entonces en nuestro país y qué papel jugabais con vuestros 18 o 19 años en todo aquello?

- Al principio, la movida no se llamaba así, sino que se la conocía como “nueva ola”, lo de la movida vino después, con los colorines y demás de Almodóvar, Alaska... En aquella época, convivían los “barbudos” de los setenta, los tipo Leño o COZ, los de “corbatita” de los ochenta y, entre medias, había un grupo puente como era Tequila, que, aunque hacia rock, tiraba más a pop.

En nuestro caso, éramos muy aficionados a la música americana (Stills, Eagles, Dylan…) y yo particularmente, debido a que pasé una época en Inglaterra, estaba fascinado por la música inglesa de Police, Dire Straits…. En esa línea, a fines de los 70, formamos TOS con mi hermano Álvaro que era un crack con la guitarra, Enrique que era más introvertido, componía, etc., luego estaba Canito -casi otro hermano para mí y que falleció- y yo, que era un poco el director de todo aquello.

La parte más pop, digámoslo así, ensayábamos casi todos en el mismo local, el Ateneo Politécnica de Prosperidad y allí coincidíamos Antonio Vega, Mermelada, Kaka de Luxe, Mamá, Alaska, Zombies, etc. Éramos todos como una gran familia, aunque como pasa en cualquier familia, no siempre nos lleváramos bien (ríe). Te pongo por caso que, aunque yo no era gran amigo de Alaska sí lo era de Ana Curra que tocaba con ella o aquella ocasión en que el batería del grupo de Alaska se fue a la mili y yo, en una tarde, me aprendí sus canciones y me fui con ellos de gira.

Además, ten en cuenta que en casi todos los conciertos siempre tocábamos los mismos, Alaska, Mamá, Nacha Pop, Los Secretos…

- Parece ser que el punto de arranque de esa movida fue precisamente un concierto el 9 de febrero de 1980, en memoria de José Enrique Cano Leal “Canito”, el fallecido batería de Tos (que luego fue Los Secretos) en la Escuela de Caminos de Madrid. Javier, ¿realmente fue así? ¿cómo fueron esos comienzos de la movida y cúal el papel de Los Secretos?

- Ciertamente, todo el mundo está de acuerdo en que el concierto en memoria de “Canito”, nuestro batería en TOS, fue el cañonazo de salida. Fue la primera vez que alguien cercano a nosotros moría y a mí se me ocurrió la idea de hacerle un homenaje que, en principio, iba a ser un concierto entre sus amigos, sencillo, en un local chiquito, pero poco a poco, con el apoyo de gente como Gonzalo Garrido de Radio España FM que era un buen amigo, fuimos montando un festival en el que la idea era que la gente entrase gratis, allí todo el mundo ponía todo sin pedir nada… La cosa fue que se empezó a implicar mucha gente de los medios, como los periodistas musicales Diego Manrique o Carlos Tena, y se llegó hasta a emitir en directo -cosa que no se había hecho nunca- a través de Onda 2 y por Popgrama, del segundo canal de TVE. Este directo llevó a toda España lo que estaba pasando en Madrid y ahí empezó lo que sería el núcleo de la movida, pero más bien en plan pop, allí estuvimos todos,  Alaska y los Pegamoides, Los Bólidos (entonces todavía Los Rebeldes), Mario Tena y los Solitarios, Mamá, Mermelada que aunque eran de otro “palo” eran amigos, Nacha Pop, Paraíso, Trastos y Los Secretos claro, y comenzó el efecto bola de nieve…..

Grupo Tos, precedentes de Los Secretos. 

- Mucho se ha hablado y escrito sobre la movida, se han dicho cosas como que estaba formada por grupos de “niños pijos con más dinero que talento” según Rosa Martí, situándoos frente a aquellos grupos marginales como los heavies o los para entonces ya desfasados grupos de canción protesta, ¿qué opinas al respecto?

- A ver, había de todo, mucha clase media, pero nada de pijos, y sin avión privado te lo aseguro (ríe). Se vendió esa imagen porque muchos éramos universitarios, íbamos vestidos con traje, con el pelo cortadito... pero insisto en que había de todo, desde los Nacha Pop que eran del Liceo Francés, hasta gente que venía de familias conocidas como Miguel Bosé, Lolita o Antonio Flores que, por cierto, era el que más pasta tenía de todos pero sin embargo iba siempre en su Vespa. Mira, los clichés siempre han sido fáciles de establecer y en esa línea se me viene a la cabeza una crónica de Miguel Ángel Arenas que comenzaba con “Y aparecieron Los Secretos con carita de cerdos repugnantes…”, algo absolutamente innecesario ya que lo que importa son únicamente las canciones.

-¿Qué unía a grupos como Kaka de Luxe, Alaska y los Pegamoides, Alaska y Dinarama, Radio Futura, Nacha Pop, Aviador Dro, Zombies, Parálisis Permanente, Derribos Arias, Glutamato Ye-ye, Rubí y los Casinos, Gabinete Caligari, Burning, Mermelada y Los Secretos?

- Ahí estaba la gracia precisamente…Yo creo que lo que nos unía era el afán de innovación, de romper, de cambiar, de hacer algo que nunca se había hecho. Y es que, aunque ahora parezca normal, cantar temas pop rock en español era muy jodido porque la gente en nuestro país estaba acostumbrada al inglés y por eso, ya partíamos de una especie de rechazo, era como raro. Además, ten en cuenta que el inglés es un idioma adecuado para el rock, pero el español es menos melódico, es difícil encajar canciones en castellano y que no suene mal. En esa época, pasar del cantautor tipo Aute o Rosa Morena a nosotros era difícil de asimilar.

- ¿Cuál era vuestra relación con los Leño, Topo, Barón Rojo, Obús, etc. que os consideraban como un movimiento dirigido para contrarrestar esa otra movida más contestataria?

- Había relación. Por ejemplo, con Asfalto -que es un grupo al que yo admiraba mucho y uno de mis músicos tocaba con ellos- coincidimos bastante en festivales. Con COZ menos, con Leño o Cucharada de Manolo Tena si había mucha relación, incluso ensayábamos en el mismo local, éramos “colegas”. Eso sí, había rivalidades, a nosotros nos llamaban “babosos” porque hacíamos canción melódica y luego estaban los “irritantes” que eran los guay y, de hecho, todos los críticos y demás se pusieron de su parte…como decías antes, nosotros aparecíamos como los pijos, fachas y blandos y eso no era justo.

- Líderes de aquellos grupos como Fortu, de Obús, definieron la movida como “una gran mentira” ya que no teníais la capacidad de llenar grandes espacios como ellos, limitándoos a pequeños espacios de cien o doscientas personas mientras que para él “la movida la llevábamos los grupos que llenábamos pabellones, campos de fútbol y plazas de toros”.

- Mira, cuando algo así comienza, no lo hace en las plazas de toros, empiezas en sitios chiquitos y luego vas creciendo poco a poco. El tiempo pone cada cosa en su sitio. Ahora, por ejemplo, grupos como Hombres G o nosotros mismos llenamos plazas de toros, a ver si el Fortu llena ahora Las Ventas…en fin que todo tiene su momento.

- Como ocurre con casi todo, la política se mezcló con la movida. Se ha dicho que no trajo consigo más que consumismo irresponsable, falta de compromiso político, legado de pobreza intelectual, simplismo artístico, facilidad y rapidez, puro neoliberalismo y que, aunque se pretendió darle una imagen de progresismo, realmente no existió.

- Mira lo político era una de nuestras ultimas preocupaciones, creo que en general los músicos tenemos otras prioridades, concretamente a mí que un músico utilice su arte para mandar un mensaje político no me parece bien. Música y política no se pueden mezclar, no se puede utilizar el escenario como un púlpito para lanzar mensajes políticos o similares, como hacía por ejemplo gente como la cantante de un grupo muy conocido con el que hicimos varias giras, por cierto, y que casi hablaba más que cantaba en el escenario.

José Ignacio Herce con Javier Urquijo, fundador de Los Secretos.

- No faltaron quienes unieron La Movida a tendencias políticas que la utilizaron para cambiar la imagen de España en el exterior, con líderes políticos que la apoyaron como Felipe González o Tierno Galván, que llegó a tener un parte activa en esta línea que apuntamos.

- Bueno, verás, como te dije la idea primera fue hacer algo diferente y nuevo, luego vinieron las ramificaciones. Por ejemplo, Mecano vendía millones de discos y, ¿venían de la movida? pues no, estábamos a la vez, pero en diferente línea, ellos estaban más en la industria. Hombres G también vendía millones de discos y le pasó lo mismo, surgieron como consecuencia de la movida, pero no estaban en ella. A tu pregunta, nos manipularon por todos lados, pero sobre todo a nivel económico, éramos muy jóvenes y soñadores. En cuanto al tema político, pues sí, es posible que nos utilizasen, pero la verdad es yo al menos no lo percibía.

- En cualquier caso, ¿crees que hicisteis algo que cambió la sociedad de la época? ¿En ese momento erais conscientes de estar haciéndolo?

- Todo estaba cambiando, había aire fresco, libertad, y la música era parte de todo eso, era como la banda sonora de ese momento. En cuanto a tu pregunta sobre si éramos conscientes de lo que estábamos haciendo, pues sí, sabíamos que estábamos cambiando algo, haciendo algo innovador.

- Por cierto, ¿se ligaba? ¿Han cambiado mucho las fans?

- Mucho, mucho. Entonces había mucho paroxismo, chicas de doce o trece años que por dejarlas entrar al camerino o al autobús te decían aquello de “haz conmigo lo que quieras" y cosas así. Ahora las mías actuales son las abuelas de aquellas de entonces (ríe), alguna "loca” queda, pero el listón ha bajado mucho(ríe). Sí, se ligaba mucho, recuerdo una periodista a la que después de una entrevista le dije pásate por Madrid y…. se presentó en mi casa (ríe).

- De todas maneras, subirte a un escenario y ver a miles de personas entregadas debe de ser muy fuerte.

- Es un subidón de adrenalina que cuando terminas te deja agotado, pero compensa, es muy fuerte. Llega un momento en que entras en perfecta comunión con el público que llega a hacer todo lo que le pides. Otras veces en cambio no conectas de ninguna manera.

- Al margen de la música, la movida dio nombres como pintores Guillermo Pérez Villalta, Ceesepe, fotógrafos como Miguel Trillo, Ouka Leele o Alberto García-Alix, dibujantes de cómic como Keko o Federico del Barrio, diseñadores como Óscar Mariné, cineastas como Pedro Almodóvar o Iván Zuluet, ¿crees que la movida fue también un movimiento intelectual?

- Eso pretendían algunos pero, por ejemplo, Almodóvar quizá este sobrevalorado y no reflejaba mucho lo que era la movida, Ouke Leele quizá sea más pop, muchos aprovecharon el tirón, era un tren al que nos subimos muchos y no hacía falta integrarse, la movida te envolvía.

- Algo que también marcó esa época fueron las noches, ¿cómo eran las noches de la movida madrileña?

- (Ríe)…La movida empezaba al ponerse el sol, teníamos nuestro circuito, Vía Láctea, el Susy Q, el Penta por supuesto, el Marquee, Rock-Ola…era el circuito diario, si no te encontrabas en uno te encontrabas en otro, piensa que entonces no había whatsapp. La gente iba por allí solo para vernos.

Los Secretos. 

- Inevitablemente ligado a lo anterior, está la cara oscura de esa movida, la droga, que según Manolo Tena “son compañeros de un viaje que solo ellos y yo entendemos” y que se llevó por delante a muchos grandes como Antonio Flores, Antonio Vega o a tu propio hermano Enrique, cuya muerte a los 39 años marcó la vida y la memoria de mucha gente de la época. Los artistas la defendían como fuente de inspiración, pero ¿qué significó la droga en la movida?

- Viene todo de lo mismo. Era como un virus que se fue extendiendo, estaban los que se metieron de lleno y luego los que lo hacíamos de manera ocasional. Recuerdo a mi madre muy preocupada por Enrique, me decía “mira Javi, sé que algo tomas y aunque no me preocupas tanto…..pero ten cuidado…”. Yo empecé con la coca, alguna vez tomaba caballo…. para mí la heroína era muy peligrosa, la aguja jamás, pero la cocaína era como los caramelos, ibas a tocar a cualquier lado y lo primero que hacía el empresario era ponerte unas rayas delante…eso sí, me costó dejarlo. Era tan sumamente fácil obtener droga que yo he llegado a comprarla a lado de la policía, quizá no sabíamos muy bien las consecuencias. Yo pude salir porque nunca estuve muy metido. ¿Una fuente de inspiración? No, una excusa. Un tío drogado no compone mejor te lo aseguro.

- Javier, ¿cuándo y porque muere la movida?

- A la movida le pasó como a todas las modas, cuando realmente empezó a funcionar económicamente, cuando los grupos ya eran rentables, la cosa fue otra historia, ya no interesaba a los medios y se terminó sobre el 88 más o menos. Nació, creció y se derrumbó, era demasiado heterogénea, había muchas variantes y quizá fue demasiado hinchada por los medios.

- ¿Con qué te quedas de la movida?

- Con grandes canciones como Chica de Ayer, Se dejaba llevar de Antonio Vega…la música y buenos amigos.

- ¿Qué repudias de la movida?

- Las drogas, todo lo demás lo soporto.

- Ahora rock y política están de moda… ahí tenemos al Sherpa.

Creo que es un tema de viejas glorias aburridas…Lo de Sherpa no me parece bien porque lo que importa es la música y eso de ir con el rebaño no me va, sus ideas son suyas. A nosotros nos crucificaron por tocar en una campaña de Alianza Popular…estuvimos sin trabajar más de dos años, y fíjate que también tocamos para el PC, pero ahí no pasó nada.

- ¿En qué se sueña en los ochenta y cómo se llega al siglo XXI?

- Son los sueños que hacen que te muevas, los míos se cumplieron todos y con creces. Bueno, menos uno, tener hijos.

- ¿Cuál es el secreto del éxito?

- En este negocio te das cuenta que lo importante no es cantar espectacularmente o ser muy guapo, sino caer en gracia. Por ejemplo, Alaska, a la que conocí desde pequeñita, y que se ha convertido en un icono, no por como cante, toque o componga, sino porque es simpática, tiene don de gentes. Yo siempre la recuerdo rodeada de gays. O el caso de Ramoncín, que jugaba muy bien al futbolín, por cierto.

- Pregunta obligada ¿qué opinas de la música actual?

- No me tires de la lengua…(ríe), no quiero parecer el típico viejo Kung Fu encabronado, pero no hay ninguna canción que me emocione un poco y lo poco que hay bueno lo ponen en los anuncios de la tele con versiones cutres y las destrozan. Por ejemplo, de “Pero a tu lado” que es una canción que me encanta, hicieron una versión pésima para un anuncio de IKEA que si no lo has visto te aconsejo que no lo hagas.

- ¿Y ahora a qué te dedicas?

- Los músicos empezamos de cero cada mes. Ahora ya toco para los amigos, los nostálgicos…Trabajamos en el verano parar luego aguantar el invierno, aunque estos últimos años han sido terribles. Se han cerrado locales legendarios, en los ayuntamientos solo tocan los enchufados…en fin, a ver si esto va mejorando. Ahora voy de hombre orquesta, con mi guitarra, mi armónica y mi voz por supuesto, pero sintiendo como cuando empezaba, viviendo la química con la gente.

A Javier se le ha definido como un hombre entrañable, culto y cercano y doy fe de que así es.

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