16 de agosto de 2022
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FIN DE SEMANA

La obra 'Manolita Chen, un cuento chino' repasa su increíble vida interpretada por Pepa Zaragoza en el Circo Price de Madrid hasta el 17 de julio

Vuelve Manolita Chen: La verdadera historia de la 'reina de los teatros portátiles'

Manolita Chen.
Manolita Chen. / Con teatro portátil recorrió el país durante 35 años.
Vuelve Manolita Chen, la 'reina de los teatros portátiles'. La vida de la artista se recoge en la obra de teatro 'Manolita Chen, un cuento chino', interpretada por Pepa Zaragoza, que se puede ver en el Teatro Circo Price de Madrid del 30 de junio al 17 de julio. Manolita Chen se convirtió en una de las mujeres más populares en la España de la década de los cincuenta hasta los ochenta. Recorrió España con un espectáculo en el que se formaron muchos artistas españoles de diversas disciplinas.

Manuela Fernández, más conocida como Manolita Chen, fundó junto a su marido, Cheng Tse-Ping, el más famoso de los teatros portátiles que recorrieron España desde finales de los años cuarenta hasta bien entrados los ochenta.

Por su carpa ambulante, que incluía toda clase de géneros (circo, revista, copla, humoristas, imitadores) pasaron artistas como Marifé de Triana, Juanito Valderrama, Rafael Farina, Las Paquiras, los Hermanos Calatrava, El Fary, Bigote Arrocet, Arévalo, Fernando Esteso, Andrés Pajares...

Manuela Fernández empezó su carrera como bailarina del Circo Price en los años 40, allí conoció a Cheng Tse-Ping que realizaba números de ilusionismo. La leyenda, falsa, cuenta que acabó con su esposa en número de lanzamiento de cuchillos que salió mal. Nada de eso ocurrió, pero sí es cierto que Pepe Chen, como le llamaban algunos, se quedó viudo y rehízo su vida sentimental con Manuela Fernández. 

Juntos deciden independizarse y montar su propia compañía de teatro portátil. Nace así el Teatro Chino de Manolita Chen. Números de magia, de revista, humoristas, folklóricas... Todo componían la oferta del Teatro Chino que recorría todas las ferias de España. Los pueblos y las ciudades de tamaño medio eran los lugares donde Manolita Chen asentaba los reales. 

Cartel de la obra. 

Se llegaban a realizar hasta cuatro y cinco funciones diarias y el espectáculo se hizo célebre entre los artistas por la nóminas que se cobraran trabajando para Manolita Chen. Eran muchas horas de trabajo pero económicamente compensaba. 

El teatro vivió la evolución del país desde la postguerra al desarrollismo económico y Manolita Chen se fue convirtiendo en uno de los mitos de la cultura popular española. 

Con la llegada de los setenta se produjo la retirada de Manolita Chen de la escena. Según algunas versiones tomó la decisión de ser sólo empresaria después de una operación que le provocó la parálisis de parte del rostro. 

El inicio de la decadencia en los setenta

Los cambios políticos que vivía el país también tenían su reflejo en el Teatro Chino y ha los números habituales se incluyeron los de desnudos ante el empuje de la moda del destape. Ya en la Transición, Manolita y su marido apostaron por lanzarse al teatro con Satán Azul, un musical de Alonso Santiesteban que contaba con el morbo del protagonismo de su esposa Marisa Medina, entonces presentadora estrella de TVE y que se presentaba como vedette y se sumaba a la moda del destape. Sin embargo, la inversión resultó todo un fracaso y supuso muchas pérdidas económicas. 

Además, el público cada vez era más escaso y las nuevas formas de entretenimiento se convertían en una seria competencia. Además, en la prensa la figura de Manolita empezó a confundirse con la de otra Manolita Chen, una artista transexual nacida en Arcos de la Frontera (Cádiz), que utilizaba el nombre de la mítica artística para sus actuaciones. 

Las dos 'Manolitas' se enfrentaron en los tribunales por el uso del nombre artístico en un juicio que fue muy seguido por la prensa de la época. Además, 'La Chen de Arcos' consiguió ser la primera persona transexual en conseguir adoptar hijos en España, lo que dio lugar a que cada vez más el nombre de Manolita Chen estuviera vinculado popularmente a ella y no a la original y que las biografías de ambas se mezclen.

En 1986 el Teatro Chino acabó echando el cierre después de más de 35 años recorriendo el país. Chen Tse-Ping falleció una década después y su compañera, Manolita Fernández Pérez falleció en una residencia el 8 de enero de 2017. 

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