23 de febrero de 2024
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FIN DE SEMANA

EN SU NUEVA OBRA, EL EXPERTO EN ESTE DEPORTE ANALIZA LA TRAYECTORIA DEL MÍTICO CAMPEÓN VASCO DEL PESO PESADO JOSÉ MANUEL IBAR ASPIAZU

José Miguel Gala, escritor del libro 'Tragedia Urtain': "Al boxeo actual le vendría muy bien un Urtain en España"

El Cierre Digital en Portada Tragedia Urtain de José Miguel Gala
Portada Tragedia Urtain de José Miguel Gala
El escritor de 'Tragedia Urtain', José Miguel Gala, habla en exclusiva para 'elcierredigital' en una entrevista en la que repasamos la trayectoria de José Manuel Ibar Aspiazu, alias "Urtain", como boxeador, y nos habla sobre la otra cara del vasco que algunas personas han intentado manchar. Además, alega que "al boxeo actual en España le vendría muy bien un Urtain".

Un 21 de julio de 1992, el boxeo español quedó conmocionado cuando el púgil José Manuel Urtain, abrumado por las deudas y sin el respaldo de su mujer e hijo decidió suicidarse arrojándose por el balcón del piso donde vivía. Fue uno de los mejores boxeadores españoles de la historia en la categoría de pesos pesados, ganando 56 peleas. El vasco, que pasó directamente de levantar piedras a meterse a boxear en un cuadrilátero sin nada de entrenamiento previo, llegó a pelear varias veces por el título europeo, el cual levantó hasta en dos ocasiones.

José Miguel Gala ha escrito Tragedia Urtain, un libro que habla sobre la historia que no mucha gente sabe sobre este boxeador.

- Acerca de José Manuel Ibar Aspiazu, alias “Urtain”, se ha escrito mucho y muchas cosas diferentes, ¿por qué hay tanta desinformación sobre su historia?

- Sobre Urtain siempre se ha dicho lo mismo: que todo lo que le rodeaba a él como boxeador era mentira, que todos sus combates eran un tongo... Al final van a lo fácil, es como si yo escribo un libro sobre un tema convencional y cuento los típicos lugares de siempre.

- ¿Cuál fue su motivación principal para escribir un libro que habla sobre la vida de Urtain?

- A mí lo que más me fastidia son las injusticias, y este libro sirve para desmentir esa teoría del juguete roto y de que todo lo que rodea a Urtain es un fraude. Empezó con la publicación del libro Comedia Urtain de José María García, a quien Urtain amenazó con denunciar tras su publicación, que es una difamación no solo hacia la figura de Urtain, sino hacia un montón de boxeadores de la época. Otros importantes periodistas y escritores aprovecharon la situación y se subieron al carro: Manuel Vázquez Montalbán, vendió la película de que Urtain era el Superman del franquismo; Francisco Umbral siempre que podía se mofaba de él en El País, incluso después de su muerte escribió una columna sobre Urtain que es absolutamente vergonzosa.

- ¿Qué cree que hace única la historia de Urtain y por qué consideró importante compartirla a través de su libro?

- De todas las historias trágicas del deporte, las de los boxeadores son las mejores. Todos los boxeadores que he conocido han acabado bastante mal, con excepción de alguno que ha sido inteligente, ha sabido ganarse su dinerito y ha dejado el boxeo pronto sin recibir muchos golpes. Hay muchos boxeadores españoles o americanos que no han tenido el reconocimiento que se merecen, y tienen una biografía fascinante. El caso de Urtain es uno de ellos, más allá del aspecto trágico que tiene su historia tras suicidarse.

- ¿Cómo espera que su libro contribuya a la comprensión de la figura de Urtain y el impacto que tuvo en el deporte?

- Mi libro es una especie de queja muy pequeña, porque lo van a leer cincuenta, cien, doscientas personas; pero yo me quedo tranquilo diciendo algo que la gente desconoce.

- ¿Qué investigación llevó a cabo para recopilar información precisa y detallada sobre su historia?

- Bibliografía de Urtain hay mucha, pero va toda en la misma línea, vender que Urtain era el brazo “deportivo” del franquismo. Yo cogí el libro de José María García y lo intenté “desmontar” capítulo a capítulo, contactando con antiguos boxeadores, y sobre todo ordenando y dándole un sentido a la información sobre Urtain que aparece en las hemerotecas del ABC, La Vanguardia, Mundo Deportivo

José Manuel Ibar Aspiazu, "Urtain"

José Manuel Ibar Aspiazu fue un boxeador vasco que destacó en la década de 1970, siendo conocido por su carisma y personalidad dentro y fuera del ring y por sus éxitos llegando a ser campeón de España y de Europa en la categoría de peso pesado.

- ¿Cómo una persona a la que no le gustaba entrenar y que nunca fue un gran profesional fue capaz de ser un referente para el deporte español?

- Porque conectaba bien con la gente, con las capas populares. Era un tío muy campechano, que trajeron de un caserío del País Vasco “profundo” a Madrid, casi sin hablar castellano, y descubrió lo que era la noche madrileña: empezó a tener sus fans femeninas, a hacer entrevistas, hacerse famoso... Y eso a la gente le gusta porque se siente identificada con ese tipo de personas, que vienen de una clase social muy baja y acaban llegando a lo más alto.

- ¿Cómo manejó Urtain la presión y las expectativas que venían con su posición de referente en el boxeo español?

- Lo gestionó mal, en especial a raíz de la publicación de Comedia Urtain, de José María García. Empezó a calar la propaganda de que si sus rivales se tiraban, que si todo lo que hacía era un gran montaje... Y esto a Urtain le afecta en el sentido de que se empieza a popularizar la idea de que es un boxeador mediocre. El libro de Fernando VadilloBoxeo y Mafia, habla de que el boxeo es un "deporte" muy dado a esos teje manejes. Y Urtain cuando es consciente de todo lo que rodea al boxeo, lo deja y se dedica a la mala vida.

- ¿Cuál fue la relación de Urtain con sus entrenadores y compañeros de equipo a lo largo de su carrera?

- La realidad es que el ochenta por ciento de los boxeadores de la época no eran profesionales, José Durán y quizá Pedro Carrasco sí lo fueron. Pero el gran drama del boxeo es la báscula.

- ¿De qué manera Urtain contribuyó al reconocimiento y desarrollo del boxeo en España?

- En aquella época el boxeo era mucho más puro, había menos cinturones, menos confederaciones, estaba todo mucho más ordenado que hoy, que hay un montón de títulos absurdos. En los años dorados del boxeo en España, cuando contaba con montón de campeones de Europa y del mundo, pero el hecho de que saliera un campeón en pesos pesados tenía más relevancia que en otras categorías.

- ¿Ciñéndose únicamente a lo profesional, qué legado deja Urtain en el mundo del boxeo y cómo ha sido recordado a lo largo de los años?

- Claro que ha dejado un legado, pero no solamente la figura de Urtain, sino de todos los boxeadores españoles de aquella generación: Pedro Carrasco, Miguel Velázquez... que tuvieron mucho mérito, porque esa época España estaba muy subdesarrollada en el boxeo.

Contraportada del libro Tragedia Urtain

Su vida y carrera deportiva, así como su posterior retiro y dificultades personales que le llevaron a quitarse la vida han sido temas de interés.

- ¿Cómo fue la transición de Urtain de ser boxeador en activo a retirarse, y qué impacto tuvo en su vida personal?

- El problema de la mayoría de los boxeadores es que solo saben boxear. No tienen formación de ningún tipo, ni educativa, ni profesional. Algunos de ellos estudiaban una profesión, por ejemplo, José Durán al retirarse estudió y se sacó una plaza de funcionario, pero en aquella época, el 90 por ciento lo que hacían era montar un bar, al que invitaban a todos sus "amigos",

- ¿Cuál fue la percepción pública sobre la mala gestión financiera de Urtain y cómo afectó su imagen en la sociedad?

- El problema es que en España la gente se identifica con la narrativa que triunfe en cada momento. Y si antes se identificaban con él por su cercanía y humildad, al terminar el franquismo, le dejaron de lado.

- La forma en que gestionó su retiro Urtain, ¿cree que afectó a su imagen como boxeador?

- Por supuesto. Si Urtain hubiese sido más profesional, se hubiese preparado y cuidado más en los últimos años, igual hasta podría haber disputado el título europeo en Amberes, pero si ves las fotos de peleas suyas a mediados de los años 70, estaba ya obeso. Perder este título, sumado a toda la propaganda que le rodeaba, tiró la toalla.

Lo que la gente debería recordar sobre su figura son esos dos años, de 1970 a 1972 aproximadamente, en los que Urtain ofrece un nivel muy alto, peleando con lo mejor que había en el momento.

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