25 de junio de 2022
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FIN DE SEMANA

La Comisión Nacional de Mercados y Competencia sanciona con 143.000 euros a la Sociedad Canina española por discriminar a los jueces de los perros

Juan Carlos Soto, abogado acusación: "El monopolio de los concursos caninos y los pedigree ha llegado a su fin"

Exposición Internacional Canina celebrada en Madrid.
Exposición Internacional Canina celebrada en Madrid.
La decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de sancionar con 143.000 euros a la Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha terminado con un monopolio de varios siglos en el que, según la denuncia, se abusaba de la posición de dominio, dificultando la participación de otras organizaciones habilitadas por la legislación, estableciendo resortes monopolísticos. Con esta decisión, el máximo beneficiado será el consumidor que, a partir de ahora, podrá elegir.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado con 142.996 euros a la Real Sociedad Canina de España (RSCE) por obstaculizar la actividad de las asociaciones rivales y discriminar a jueces caninos. Según la CNMC, la RSCE ha abusado de su posición de dominio para dificultar la entrada de otras organizaciones legales para participar en varios mercados.

Según la instancia, el abuso se ha dado tanto en el establecimiento de restricciones impuestas a los titulares de perros de otras asociaciones para acceder al mercado internacional como en las restricciones impuestas a sus jueces para participar en exposiciones de otras organizaciones. Ambas cuestiones están prohibidas por el artículo 2 de la Ley de Defensa de la Competencia y el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Juan Carlos Soto del Castillo, abogado SP group y defensor de las entidades que estaban sufriendo este abuso ha explicado Elcierredigital.com que gracias a esta sanción “ha llegado a su fin un monopolio que llevaba varios siglos”.

“Hay una entidad a nivel internacional que es la Federación Cinológica Internacional, asociación del siglo XIX, que lo que hace es regular todo el reconocimiento de los perros de raza. De esta, a su vez, forman parte de ella todas las asociaciones caninas de los países, que son asociaciones privadas. Y entre ellos lo que hacen es que un perro de raza si está en España sea reconocido también en otro país”, continúa explicando.

Para situarnos en el dinero que puede mover esto, el abogado de SP group explica que “un perro de raza es un perro que tiene un papel acreditado, un pedigrí. Un perro sin este papel es un mestizo y puede valer cien euros, sin embargo, con ese papel puede valer 4.000 euros, dependiendo de cada raza y de cómo sea el perro”.

“El tema viene a la hora de pedirlos. Para que los perros puedan reconocerse en cualquier lugar como un perro con pedigrí, necesitan un certificado que estas organizaciones dicen que solo ellas pueden expedir. Por este motivo, los pedigrís de otras organizaciones, como los del Real Club Español de Perro Pastor Alemán, al que yo representaba, carecían de valor en otros países al no estar validados por ellos, perdiendo esa condición del perro de raza. Sólo se podía hacer a través de la Federación Cinológica Internacional y si querías que fuesen considerados perros de raza también fuera de nuestras fronteras, tenían que ir pagarles y que pusieran su sello”.

“Pero esto ya ha acabado, ya que hemos demostrado que tienen un abuso de posición de dominio. Y una entidad no puede abusar de esa posición de dominio, sin dejar que otras organizaciones puedan competir, ni puedan crecer. Hemos conseguido que el consumidor pueda tener más productos y más competencia, y que mejoren los precios y los servicios. Los máximos beneficiados no son las entidades que han ganado con esta denuncia sino el consumidor, que es el que ahora va a poder elegir”, cuenta orgulloso Soto del Castillo.

La investigación

En octubre de 2020 la CNMC, encargada de asegurar el correcto funcionamiento de cualquier sector, comenzó una investigación sobre las actuaciones de la RSCE por posibles prácticas anticompetitivas tras recibir una denuncia del Real Club Español de Perro Pastor Alemán, a la que no tardaron en unirse otras asociaciones como: el Kennel Club España, la Asociación Nacional de Criadores Caninos y Multiformación, y la Real Federación Española de Caza.

En la investigación además del asunto de los pedigrís de los perros, se investigó las limitaciones impuestas por la RSCE a sus jueces para participar en exposiciones de las asociaciones competidoras.

Los miembros de la FCI como la RSCE habilitan jueces para participar en concursos y exposiciones que permiten a los perros acceder a categorías que les confieren mayor valor. Los resultados de estas actividades pueden incrementar el valor de los perros cuando consiguen premios que inscriben en su palmarés. Esto, a su vez, se refleja en los precios de compraventa de perros de raza en España y en el extranjero, “llegando el valor de un perro a alcanzar los 400.000 euros”, según nos cuenta Juan Carlos Soto del Castillo, que explica a este medio que “los jueces eran incluso amenazados y sancionados”.

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Concurso de belleza canina.

Por todo ello, la CNMC ha acreditado que la RSCE ha infringido la normativa de competencia por las siguientes conductas:

- “Imponer a los titulares de perros de raza inscritos en otras asociaciones, para poder disponer de un certificado de exportación de la RSCE, su baja de los registros de otras asociaciones competidoras y la inscripción en el registro de la RSCE, con el pago de las tasas correspondiente”.

- “La discriminación tarifaria y el borrado del historial y palmarés de los perros inscritos en su registro que procedían de otras asociaciones, frente a aquellos perros inscritos originariamente en el registro de la RSCE. A los perros que son cambiados de registro, se les eliminan los datos de sus ancestros en el libro de la RSCE, lo que genera un relevante impacto en su valoración. Además, se cobran precios distintos por el registro de los perros, dependiendo de si se inscriben por primera vez o provienen de registros de otras asociaciones caninas competidoras, sin que exista justificación para ello”.

- “La discriminación consistente en la persecución, prohibición y sanción a los jueces caninos formados y habilitados por la RSCE (y a otros jueces formados y habilitados por otras asociaciones caninas extranjeras miembros de la FCI) cuando han pretendido arbitrar o han arbitrado en eventos organizados por otras organizaciones caninas competidoras nacionales”.

- “La creación y utilización de una estructura organizativa de socios colaboradores, clubes colaboradores y clubes amigos, mediante la firma de pactos de exclusividad y no competencia para reforzar su posición de dominio en los mercados de la certificación genealógica nacional e internacional frente a otras asociaciones caninas nacionales competidoras”.

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