27 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El actor, recordado por grandes papeles, el último el de 'Cervan' en Cuéntame como Pasó', fue homenajeado el pasado año con una calle en 'su Madird'

Más de un siglo del nacimiento de Tony Leblanc: Del Museo del Prado a boxeador y maestro de cómicos

El Cierre Digital en Tony Leblanc.
Tony Leblanc.
El actor Tony Leblanc, el galardonado actor madrileño, nació un 7 de mayo de 1922 en el Museo Del Prado de Madrid, hace hoy 101 años. Además de intérprete, el madrileño desarrolló a lo largo de su carrera múltiples profesiones como boxeador, bailarín, director.Una figura polifacética que se ganó el reconocimiento como actor y que, 101 años después de su nacimiento, ha sido homenajeado con un paseo con su nombre en una calle de Madrid, la ciudad que le vio nacer.

El 7 de mayo de 1922 nacía Ignacio Fernández Sánchez. Según contaba él mismo, lo hizo en la Sala de Tapices del Museo del Prado “a la misma hora en la que el toro Pocapena de la ganadería de Eduardo Mihura mataba al torero Manolo Granero en la antigua plaza de toros de Madrid (hoy Wizink Center)”. Su padre trabajaba en el Museo del Prado como bedel y su madre se encontraba allí el día que le dio a luz. Por aquel entonces no sabía que el pequeño Ignacio se convertiría en el aclamado actor Tony Leblanc.

Hoy se cumplen 101 años desde aquel anecdótico nacimiento del actor fallecido en 2012. Y precisamente su nacimiento en el centro de Madrid, así como el orgullo con el que el actor llevaba su procedencia madrileña, hicieron que consiguiera diversos reconocimientos. El primero, en el año 2010, fue una calle con el nombre de Tony Leblanc en el municipio madrileño de Villaviciosa de Odón, donde el actor vivió. El último lo consiguieron sus ocho hijos junto a la Asociación de Amigos de Teatros Históricos de España (Amithe) con la ayuda del director Santiago Segura: un paseo con su nombre en la capital.

Bajo el nombre de ‘Pasaje Tony Leblanc’ se instauró en octubre del pasado año este homenaje, coincidiendo con el año en el que el actor habría cumplido los cien años. A su inauguración acudieron amigos y compañeros de Leblanc, así como sus propios hijos.

Pasaje Tony Leblanc.

El pasaje se encuentra en la calle San Mateo, a unos metros de la parada de metro madrileña de Tribunal. Un lugar que, si bien no es muy grande, es concurrido. Su familia se mostró muy agradecida en una conversación con elcierredigital.com: “Es una calle muy pequeñita, pero más que el tamaño, nos importa el reconocimiento a mi padre. Dimos la aprobación sin dudarlo y estamos muy agradecidos al Ayuntamiento de Madrid”.

Un actor nacido en El Prado

Aunque el pasaje fue finalmente inaugurado en Malasaña, desde Amithe querían que se encontrase cerca del Museo del Prado, donde el mismo actor difundió la leyenda de su nacimiento. Aunque él mismo sostenía que nació dentro del museo, otra versión sostenía que su madre sufrió las primeras contracciones en el museo, pero que finalmente nació en la calle Torrecilla del Leal, en el barrio de Lavapiés.

Según confesaba su hijo mayor, Tony Leblanc Jr., en una conversación con elcierredigital.com, “esas vivencias en el museo le hicieron desarrollar una sensibilidad distinta”. “Estar rodeado de obras de artistas que habían dejado su huella en la historia contribuyó para conformar esa personalidad artística”, explicaba sus propias interpretaciones sobre la figura de un padre al que admiraba como artista y como persona.

Tony Leblanc de niño.

“Desde muy pequeño empezó a desarrollar sus cualidades interpretativas, y fue con seis años cuando comenzó a practicarlas”, contaba Leblanc Jr., y es que, aunque el intérprete vivía con su familia en el Museo del Prado, veraneaban en una casita de Usera: “Mi abuela cogía una cortina negra y mi padre tenía lo que hoy se llama guiñol, y hacía un espectáculo con muchos personajes para todo el vecindario. Todos se llevaban las sillas y las ponían en la calle”. Así fue el despertar artístico e interpretativo de Tony Leblanc y, en palabras de su hijo, “pronto se dio cuenta de que tenía la capacidad de hacer felices a los demás”.

Actor, boxeador, bailarín, director… Polivalente

Tony Leblanc fue un superviviente de la sociedad de la postguerra, como todos los que vivieron su juventud entre la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura. Fue campeón nacional de claqué, boxeador, portero de fútbol, bailarín de revista de Celia Gámez… Una amalgama de profesiones para hacerse un hueco poco a poco en el mundo del espectáculo que tanto le apasionaba.

Fue cuando abandonó todas estas profesiones, según confesaba su hijo a este diario, cuando se despidió del nombre de Ignacio Fernández Sánchez y adoptó su nombre artístico: Tony Leblanc. “El segundo apellido de mi abuelo era Blanc. En la época, todos se ponían nombres así, por ejemplo, Luis Cuenca se hacía llamar Tony Aster, y mi padre creó así su nombre artístico”, explicaba su hijo a este diario.

Fue con este nombre con el que llegó a la cima del mundo de la interpretación con películas como La Revoltosa, Los Tramposos, Y después del cuplé, El tigre de Chamberí, Tres de la Cruz Roja, Las chicas de la Cruz Roja, El día de los enamorados, Julia y el belecanto, Amor bajo cero, Sabían demasiado, Los que tocan el piano y un largo etcétera.

No se acomodó al éxito y probó suerte en todo tipo de actividades. Por ejemplo, componía las canciones de sus revistas musicales. Obtuvo un gran éxito con el tema Cántame un pasodoble español que se hizo célebre en la voz de Lolita Sevilla, la inolvidable actriz protagonista del clásico Bienvenido Mister Marshall de Luis García Berlanga.

También dirigió películas como la dramática cinta de El pobre García, que supuso el descubrimiento para el cine de Lina Morgan. Escribió textos teatrales, libros, trabajó durante años haciendo café-teatro en la sala El Biombo Chino y también hizo televisión. Imposible de olvidar su papel  en la serie de Televisión Española 'Cuéntame como Pasó', donde interpreta al inolvidable Cervan, el quiosquero de San Genaro. 

 En la pequeña pantalla pasó a la historia al pelar y comerse una manzana en directo en el programa de José María Iñigo. Una semana antes prometió al periodista que haría algo que nunca se había hecho en televisión.

Los momentos más difíciles de Tony Leblanc

En 1983, un trágico accidente de tráfico supuso el fin de su trayectoria artística y la caída en el olvido. Según declararía años más tarde, sólo sus compañeras Laura Valenzuela y Concha Velasco acudían a visitarle. Estas dos clásicas del cine español le acompañaron como pareja en muchas películas. No fueron sus únicas ‘novias’ en la pantalla. También compartió cartel con Carmen Sevilla, Marujita Díaz, Mary Paz Pondal o Katia Loritz.

“Pasó una etapa complicada a nivel psicológico tras sufrir el accidente”, explicaba su hijo. Y es que aquel percance dejó a Leblanc en una silla de ruedas durante una larga etapa. “Fue Santiago Segura quien le sacó de ahí adaptando un papel de un hombre en silla de ruedas para mi padre”, añadía. Un papel que le daría el premio Goya al Mejor actor de reparto en 1998. “Gracias a que Santiago Segura le convenció para volver a actuar, mi padre retomó la autoestima que le revitalizó”.

Tony Leblanc junto a Santiago Segura.

Cinco años antes, la Academia de Cine le otorgó el Goya de Honor. Otro de los premios que recibió fue el II Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert.

Además de los premios, Tony Leblanc hizo publicidad, participó en la serie Cuéntame, publicó sus memorias, concedió todo tipo de entrevistas y participó en tres películas más. Falleció en 2012 a los 90 años, dejando un legado de humor y costumbrismo inigualable merecedores de un reconocido homenaje y una calle con su nombre en su querida ciudad: Madrid, que obtuvo finalmente el pasado octubre.

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