23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

La noticia de la muerte de la artista vallisoletana salió hoy a la luz tras un mes de silencio de sus familiares

Ágata Lys falleció el pasado 12 de noviembre en soledad: Así fue la vida de la gran actriz de la Transición española

Ágata Lys.
Ágata Lys.
La actriz vallisoletana Ágata Lys, una de las artistas más relevantes de los años 70, falleció el pasado 12 de noviembre en Marbella, según ha podido saber elcierredigital.com, donde vivía desde que se retiró de los escenarios. Un mes después, la noticia saltaba a la opinión pública. Nos ha dejado legados como su papel protagonista en la comedia 'Me has hecho perder el juicio' (1973), junto a Manolo Escobar y Andrés Pajares, entre otros muchos títulos.

El mito de la época del destape español, Ágata Lys, ha muerto a los 68 años. A pesar de que la trágica noticia no ha sido comunicada hasta este jueves por la familia, la actriz vallisoletana falleció el pasado 12 de noviembre en Marbella, donde vivía desde que se retiró de los escenarios –según confirman fuentes cercanas a la actriz a elcierredigital.com–.

La musa del despertar creativo y sexual en la década de los 70 en España, con nombre real Margarita García Sansegundo, nació en 1953 y dejó a nuestro país joyas del cine en blanco y negro además de triunfar en la gran pantalla europea. Ágata comenzó sus estudios en Filosofía y Letras pero su gran pasión por la interpretación la llevó a abandonar la carrera y cursar Arte Dramático en la capital madrileña.

Conocida como 'la Marilyn Monroe española', la seña de identidad de la actriz era su pelo rubio platino. Además, en 1976 protagonizó La nueva Marilyn, un drama dirigido por José Antonio de la Loma, en el que una joven busca hacerse hueco en el cine y en la moda por su parecido con Marilyn Monroe. Años después, la actriz decidió oscurecer su pelo.

La actriz Ágata Lys.

Además de ejercer como azafata en el programa Un, Dos, Tres, Ágata Lys se convirtió en un icono del cine español por comedias y dramas de temática sexual como Deseo carnalEl erotismo y la informática y por títulos de 'fantaterror' paródico, como Las alegres vampiras de Vogel Trauma. Además, Lys se embarcó en coproducciones como Pascualino Cammarata, capitán de fragata, en la que coincidió con José Sacristán y Ninetto Davoli

Una de las reinas del destape y víctima de abusos

Tras la muerte de Franco, se inició la moda del destape. Lo que durante años había estado vetado a los espectadores españoles no sólo ya era accesible, sino que se convertía en la base industrial del cine español que se basó en gran medida en el erotismo que desprendían sus protagonistas, sobre todo las mujeres.

En un contexto así, es fácil imaginar que los “Wenstein” ibéricos tenían un campo abonado para actuar. La sospecha sobre que muchas actrices de la época sufrieron abusos siempre ha planeado sobre esta etapa de nuestra cinematografía. Algunas lo contaron sin especificar nada, como Bárbara Rey o Ágata Lys.

Sin embargo, tal y como publicaba elcierredigital.com hubo dos mujeres que fueron más claras al respecto. Las dos tuvieron un final trágico. La primera fue Amparo Muñoz, uno de los cuerpos más bellos que se han asomado a nuestras pantallas. Fue la primera española en llegar a ser Miss Universo, en 1974, y también la primera, y la única hasta hoy, en renunciar a la corona. Ese mismo año empezó una fulgurante carrera cinematográfica. En su libro de memorias “La vida era el precio”, relata sus complicadas relaciones con algunos hombres del mundo del espectáculo. Cita nombres como el cineasta José Antonio Nieves Conde que, según ella, la vejaba durante el rodaje de “Volvoreta”. Tampoco tenía buenas palabras para el productor José Frade y, sin dar nombres, recordaba cómo algunos directores le ofrecieron papeles a cambio de sexo y ella se negó. Sus problemas con las drogas la llevaron a estar apartada de las cámaras durante años. La malagueña falleció en 2011 tras graves problemas de salud.

El otro caso, el de Nadiuska, fue paradigmático. Uno de esos nombres que por sí mismos llenaban los cines. Similar en popularidad a Marisol, pero con un final mucho más triste. En 1976 era la estrella más cotizada y rentable de nuestro cine. A finales de los 90 salieron a la luz unas imágenes de la otrora sex-symbol mendigando en la calle. Problemas psicológicos y económicos marcaron la decadencia de la que fuera un icono de la Transición.

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