04 de junio de 2020
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FIN DE SEMANA

Nacido en Alepo (Siria) en la actualidad se pone en la piel de un terrorista yihadista en la exitosa ficción que dirige Dani de la Orden para Movistar

Bouzan Hadawi, actor de 'La Unidad': "No tengo miedo a quedarme encasillado en papeles de árabe"

Bouzan Hadawi.
Bouzan Hadawi.
La serie 'La Unidad' dirigida por Dani de la Orden para Movistar ha recibido el elogio de la crítica. Entre su reparto coral se encuentra Bouzan Hadawai que da vida a Nadim, un joven terrorista yihadista que decide seguir los pasos de su padre movido por la venganza. Hadawi, nacido en Siria, lleva cinco años abriéndose paso en el cine y la televisión de Europa, teniendo España y en concreto, Barcelona, como su domicilio actual.

Bouzan Hadawi nació en Alepo (Siria) y, mientras el país entraba en una deriva de destrucción, se trasladó primero a Turquía para llegar al resto de Europa y las cosas no le han ido nada mal. Instalado en Barcelona vive las mieles del éxito de crítica de la serie La Unidad y ha convertido España en su centro de operaciones desde donde acepta trabajos en Finlandia, Francia y otros países de Europa. Desde su debut en la premiada Truman (2015) de Cesc Gay ha ido superando etapas para cumplir el sueño de aquel adolescente que se inició en el teatro en la piel de Alejandro Magno, ante la magnificencia del teatro de Palmira. Ahora, espera que pase la crisis del coronavirus para recoger los frutos sembrados en los últimos años.

¿Cómo llega a La Unidad?

Hice un casting con Yolanda Serrano. Buscaban actores árabes que hablaran el árabe clásico, el francés y el inglés y ahí estaba yo. He hecho muchas pruebas en mi vida y todas me han permitido ir alcanzando nuevas cosas.

¿Cómo es su personaje de Nadim?

Es muy complejo porque pese a su juventud ha estado en lugares como Irán o Afganistán, habla idiomas… Es un chico preparado, pero cuando muere su padre tiene que tomar el mando y andarse con pies de plomo. Cree más en su padre que en la causa de éste, la yihad, y si tiene que traicionar a los suyos lo hará por el bien de sus objetivos. En la segunda temporada se vuelve más duro y con más carácter.

¿Es difícil ser árabe y actor en España?

Para mi sí. Estoy en España porque es un punto estupendo para trabajar en el resto del continente porque está entre África y Europa y siempre están abiertos a caras nuevas.

Usted es sirio ¿No hemos portado bien en España con los refugiados?

Personalmente, nunca he tenido ningún problema. Tengo que decir que vivo en un país muy educado y que respeta mi cultura. Es el sitio que he elegido para continuar mi carrera y mejorar mi conocimiento del idioma. Sí que he tenido trato con personas que son refugiadas y nadie se ha quejado. Conozco gente que trabaja en fábricas textiles, por ejemplo. Piensa que cuando vienes de un país en conflicto siempre te gusta estar en uno más tranquilo.

¿Vivió algo de la guerra en Siria y salió de allí antes de que todo se complicase?

Salí muy al principio. No olvido que soy sirio pero mi familia es de origen turco y allí me fui. Luego vino Europa y, la verdad, es que mis padres están felices de saber que estoy bien. No he vivido las situaciones de otras personas. Sin embargo, creo que el mundo siempre ha sido así. Siempre ha habido una zona con conflicto y en otros lugares les reciben.   

¿Cómo se le ocurre a un chico de origen sirio ser actor?

De pequeño me gustaban muchos los idiomas y para aprender veía muchas series y películas. Con 17 años me presenté a una prueba para interpretar a Alejandro Magno en un lugar tan impresionante como el Teatro de Palmira. Yo soy un gran aficionado a la historia por eso dije que sí a interpretar a Magno en un sitio lleno de arte como Palmira. Me encanta conocer el pasado de los lugares en los que estoy. También lo he  hecho con España.

Bouzan Hadawi.

¿Cómo se lo tomaron sus padres?

La verdad es que tuve suerte. Mi padre quería que fuera médico, porque en mi país es una tradición. Mi hermana es enfermera y tengo tres tíos médicos. Mi madre, sin embargo, se lo tomó muy bien, y me apoyó pero, siempre ha querido que yo tuviera claro que que tenía que esforzarme para ser lo que soy.

¿Tiene miedo a encasillarse en papeles sólo de árabe?

Pues no. Árabe soy y puedo hacer muchos papeles distintos. Por ejemplo acabo de hacer una serie en Finlandia (Peacemaker) donde hago de policía y aquí en La unidad de yihadista. En El Cid hacía de un artista en Al-Andalus. Hay muchos personajes distintos independientemente de su origen.

¿Cómo fue su experiencia con Brian de Palma?

Que te voy a decir. Fue un lujazo trabajar con él que ha hecho películas tan importantes en al historia del cine. Mi ideal es trabajar con Tarantino. Tengo sueños sin límite porque pienso que la ambición es como el mar que no tiene final. El mundo se me queda pequeño.

La serie finlandesa Peacemaker. 

¿Cómo se plantea el futuro inmediato?

Pues habrá que esperar a que pase todo esto del coronavirus. Yo, de todas formas, me quedo con las críticas positivas que está teniendo La Unidad. Soy optimista por naturaleza y creo que ahora, con el confinamiento, todos estamos con los refugiados. Cuando vienes del conflicto sabes que lo que se añora es la vuelta a la normalidad y aquí la gente está empezando a valorar lo que tenía antes, como poder tomarse un café y charlar con los amigos. Lo positivo de que el mundo esté parado es que el planeta lo agradece. Se está recuperando después de lo mal que lo hemos tratado.

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