07 de julio de 2022
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FIN DE SEMANA

La magistral obra de Leonardo Da Vinci, una de las más saboteadas, no ha tenido que lamentar daños en esta ocasión aunque sí lo sufrió años antes

Nuevos ataques contra el arte: De los cortes en 'La Venus del espejo' a la mancha de tarta sobre ‘La Gioconda’

Ataque contra 'La Gioconda' de Leonardo da Vinci.
Ataque contra 'La Gioconda' de Leonardo da Vinci. / La obra está expuesta en el Louvre
Un joven visitante, disfrazado con una peluca, atacó a 'La Gioconda' de Leonardo da Vinci en el Museo del Louvre lanzándole una tarta. Fue el pasado domingo y en lo que parecía un día cualquiera en el Museo parisino se convirtió en todo lo contrario. El ataque, por supuesto, no causó ningún problema a la pintura que se encuentra, desde hace años, protegida por un cristal blindado a prueba de balas. Hoy desde elcierredigital recordamos los ataques que han sufrido otras importantes obras de arte.

El pasado domingo, el museo del Louvre, en París, sufrió un altercado que pudo poner en peligro una de sus obras más importantes: La Gioconda de Leonardo da Vinci. Los testigos del suceso han explicado por redes sociales que el hombre que atacó a la Mona Lisa iba en una silla de ruedas y se había disfrazado con una peluca. El hombre se levantó de la silla de ruedas, lanzó el pastel al óleo y lo untó para posteriormente tirar pétalos de rosa a su alrededor.

El cuadro no ha sufrido ningún daño puesto que desde hace ya bastantes años está protegido con un cristal antibalas. La Gioconda es una de las obras de arte que más ataques ha sufrido y es que, además de ser robada en 1911, su integridad ha peligrado en varias ocasiones. En 1956 sufrió dos ataques: uno de ellos con ácido, que logró dañar la parte inferior del cuadro; en la siguiente ocasión, un pintor boliviano lanzó una piedra a la Mona Lisa dañando ligeramente el óleo. Además, en 1974, una mujer intentó dañarla con un espray rojo cuando se encontraba expuesta en el Museo Nacional de Tokio, aunque gracias a la distancia no lo consiguió.

Ataques contra otras obras de arte

Este último ataque a una obra de arte no es algo insólito. Otras esculturas, pinturas y demás expresiones artísticas han sufrido daños que, en ocasiones, podrían haber sido irreparables.

Un buen ejemplo es La Piedad, de Miguel Ángel, que el 21 de mayo del año 1972 vivió un ataque por parte de Laszlo Todt, un hombre de origen húngaro afincado en Australia. El hombre dañó gravemente la famosa obra haciendo que la Virgen perdiera su párpado izquierdo y parte de la nariz, además de romper varios dedos de su mano izquierda. Finalmente, la obra pudo ser correctamente restaurada y volvió a ser expuesta en junio de 1973, aunque tras un grueso cristal blindado.

Cortes en 'La Venus del espejo' de Diego Velázquez.

Por su parte, en 1911, un cocinero retirado de la marina atacó La ronda de noche, de Rembrandt, con un cuchillo. La obra pudo ser restaurada, pero el 13 de septiembre de 1975 volvió a ser víctima de un ataque similar: un hombre asestó varias puñaladas que dejaron daños irreparables en el lienzo del maestro holandés, pues aún son notables. Sin embargo, no sería el último ataque a esta obra puesto que en 1990 un hombre con problemas psiquiátricos lanzó ácido contra el cuadro, que no sufrió daños graves.

El 10 de marzo de 1914, La Venus del espejo de Diego Velázquez fue objeto de un grave ataque en la National Gallery de Londres por parte de Mary Richardson, una de las sufragistas más activas de la época. Richardson dejó en la pintura hasta siete hendiduras con la ayuda de un cuchillo de carnicería. Por suerte, la obra del pintor sevillano pudo ser completamente reparada y la mujer fue condenada a seis meses de prisión.

Muñeco sustituyendo a 'La Sirenita' de Copenhague.

Una de las obras que más ataques atrae es La Sirenita de Copenhague. En mayo de 2017 amaneció completamente pintada de rojo como protesta por la caza de ballenas en las Islas Feroe aunque, desde luego, no fue el primer acto vandálico contra la escultura de Edvard Eriksen. Esta emblemática figura de bronce ha sido cubierta de pintura en otras ocasiones, decapitada varias veces e, incluso, dinamitada y sustituida por un muñeco. La Sirenita, sin embargo, ha sobrevivido a todos los ataques, al haberse restaurado por completo en todas las ocasiones.

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