20 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

Con la Compañía Lírica Luis Fernánez de Sevilla representará 'La verbena de la Paloma' hasta el 18 agosto en el teatro EDP Gran Vía de Madrid

Lorenzo Moncloa, tenor: "De la Zarzuela se puede aprender lecciones incluso de Historia, pero no la han sabido explicar"

Lorenzo Moncloa, en una representación de 'La verbena de la Paloma
Lorenzo Moncloa, en una representación de 'La verbena de la Paloma".
Nacido en Lima (Perú) el 9 de julio de 1970, proviene de una familia de grandes músicos. Desde muy joven entra a formar parte de la Compañía Lírica Española, de Antonio Amengual, donde se hace con un repertorio de más de treinta obras. Posteriormente colabora con todas las compañías privadas dedicadas al género lírico. Es un amante de la zarzuela y eso se nota en el mimo que pone cuando llevaba a cabo un montaje de este género.

En agosto y con motivo de la Paloma, la capital de España mira hacia uno de nuestras muestras culturales más injustamente denostadas.

Dirigiendo la Compañía Lírica Luis Fernández de Sevilla ha puesto en marcha una Antología de la zarzuela y su versión de la mítica La verbena de la Paloma, introduciendo innovaciones pero sin desvirtuar el género.

Una las injusticias que rodean la zarzuela es el ninguneo a que la somete el público. ¿A qué cree que se debe?

Se han juntado dos factores. No hemos sabido evolucionar. No hay nuevas obras, ni nuevos textos que reconozcan la realidad de la calle. Por otra parte, las políticas educativas han sido nefastas y han facilitado la desconexión con la gente.

El estudiar arte debería ser obligatorio. No sólo el teatro. El arte en general. Aprender a disfrutar de él hace que la gente sea más feliz y esa debería ser nuestra meta más importante. A veces no es cuestión sólo del alumno. Representando el espectáculo Leyendas de Bécquer en una ciudad de España que no voy a decir vinieron unos alumnos de instituto y el problema no estuvo con ellos sino en los profesores que estuvieron todo el tiempo mirando el móvil.  

Una cosa que no han sabido transmitir es que la zarzuela no es algo inocuo y que incluso ha servido para la crítica política.

Es lo bueno que tiene. Siempre se pueden extraer de las obras lecciones. Incluso de Historia. De hecho, la zarzuela con su nacimiento supuso un cambio. Hasta entonces en el teatro y la Ópera representaban a la burguesía. La zarzuela subió a la gente de la calle al escenario, recogiendo sus preocupaciones y su forma de hablar.

La Compañía Lirica Luis Fernández de Sevilla. 

Para realizar la Antología de la zarzuela ¿Cuál ha sido el criterio para escoger las piezas?

Ha sido difícil por la riqueza del género en sí. El criterio a seguir ha sido hacer un espectáculo entretenido y dinámico.

"Me duele mucho cuando teatros oficiales para innovar le dan oportunidades a gente que se equivoca porque no conoce el género y acaba provocando el rechazo del público".

Un acierto ha sido no quedarse solo en lo castizo y mostrar que la zarzuela es muy diversa.

Claro, la zarzuela no es solo Madrid. Ha tenido tal peso que ha llegado a tener versiones en Latinoamérica. Ha reflejado muchas formas y tratado diversas temáticas, pero sin caer en los tópicos. Por eso para mí ha sido importante incluir el número en homenaje a los inmigrantes españoles.

Precisamente en la obra se apela a lo español y hasta nos encontramos el famoso número de Banderita. En un ambiente tan politizado, seguramente, a algunos le suene a provocación.

Mucha gente me pidió que no pusiera esa pieza de Las Corsarias. La bandera es de todos y cuando estas con inmigrantes de la Guerra Civil veías que se sentían españoles. Sin connotaciones y lloraban con la bandera. Lo he hecho con toda la intención. Creo que el teatro también está para remover conciencias y que la gente debata cuando termine

Cartel de 'La verbena de la Paloma'.

La otra obra a la que se enfrenta la compañía, La verbena de la Paloma. ¿Impone enfrentarse a un clásico así?

No sólo tiene una música como modelo de composición. Además, tiene un libreto muy rico. Lo que hemos hecho es añadirle palabras para actualizarlo en parte y debido a que es una obra corta hemos añadido números de otras obras que no chirrían y que son inviables representarlas por sí mismas. También hay un número de César Belda, totalmente nuevo y que está perfectamente imbricado en la obra. Es una habanera que puede pasar perfectamente como parte de la obra original.

Supongo que es muy difícil intentar innovar sin desvirtuar el sentido de un clásico.

Es complicado. Me duele mucho cuando teatros oficiales para innovar le dan oportunidades a gente que se equivoca porque no conoce el género y acaba provocando el rechazo del público. Es cuestión de talento y de formación.

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